La CE prescinde, por primera vez, de un pesticida por alterar el sistema hormonal

Para mucho es un hito histórico, que no debería pasar inadvertido entre la rutinaria maquinaria administrativa comunitaria. La Comisión Europea ha decidido no renovar la autorización del fungicida mancozeb, uno de los pesticidas más ampliamente empleados y a la vez más controvertidos. Es la primera vez que se desautoriza un pesticida acusado de provocar alteraciones hormonales (ser un disruptor endocrino).

La decisión ha sido tomada por una mayoría cualificada de Estados miembro representado en el Comité Permanente de Vegetales, Animales, Alimentos y Piensos de la Unión Europa.

El mancozeb es un fungicida del grupo de los ditiocarbamatos, que se utilizan en una amplia variedad de cultivos (peras, uvas, patatas, trigo o cebollas)

Pese a su peligrosidad, es uno de los pesticidas más utilizados en la UE

“Se ha conseguido superar la presión de la industria, que quería lograr un nueva autorización”,dice Koldo Hernández, de Ecologistas en Acción.

La Comisión Europea basó su decisión en los argumentos proporcionados por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA).

Este organismo concluyó que el mancozeb reúne los criterios para considerar que sus propiedades causan la alteración endocrina “para los seres humanos y muy probablemente para los organismos no objetivo”. Además, dijo que “ha sido clasificado como tóxico para la reproducción (categoría 1B)”.

La decisión ha sido bien acogida por las organizaciones que venían reclamando esta prohibición, como Greenpeace, Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, la Fundación Alborada o Fodesam.

Según Carlos de Prada, responsable de Hogar sin Tóxicos, la retirada del mancozeb es especialmente importante porque “se trata de uno de los pesticidas más vastamente utilizados en Europa pese a que una gran cantidad de estudios científicos asocia a serios problemas de salud”.

Es la primera vez que la CE no renueve la autorización admitiendo que tiene efectos de disrupción endocrina

Pero sin duda lo más relevante es que su retirada se debe a su vinculación con uno de los efectos sobre la salud más temidos por la comunidad científica, la llamada disrupción endocrina o alteración hormonal.

Los disruptores endocrinos son sustancias capaces de alterar el equilibrio hormonal del organismo humano y son objeto de preocupación en la comunidad científica ya que pueden propiciar diversos trastornos en la salud incluso a muy bajas concentraciones.

Ser un plaguicida disruptor endocrino, en sí mismo ya es suficiente para su prohibición (Anexo II 3.6.5 del Reglamento 1107/2009).

No obstante, pese al dictamen de la EFSA, “la industria ha estado presionando para la renovación de la autorización del plaguicida”, dice Koldo Hernández

“El mancozeb ha sido un pesticida controvertido durante décadas, lamentablemente la UE no ha tenido en cuenta los estudios realizados por organismos independientes, y ha dado prioridad por los estudios realizados por las propias empresas”, dice Hernández.

“Este es un ejemplo más del fracaso del sistema europeo de autorización de pesticidas, pues sólo muchos años después de que se dispongan de estudios independientes que demuestra la peligrosidad de este tóxico se toman medidas para eliminarlo”, añade.

El mancozeb es, de hecho, el primer pesticida que se retira del mercado con estos argumentos, según destaca Carlos de Prada.

“Esperemos que esto sea un precedente y que otros pesticidas con este mismo tipo de efectos puedan ser eliminados”, reflexiona Carlos de Prada.

Amplia literatura científica

En los pasados meses de marzo y julio, varias entidades y oenegés españolas, entre ellas Hogar sin Tóxicos, solicitaron al Gobierno que apoyase la prohibición del mancozeb por los posibles efectos negativos sobre la salud y el medio ambiente que, según numerosos estudios científicos, puede tener esta sustancia.

Otras muchas organizaciones hicieron lo propio desde otros países ante sus respectivas autoridades, respaldando así la campaña iniciada por la organización Pan-Europe.

Ya en marzo se esperaba que esta decisión fuera adoptada en el Comité Permanente de Vegetales, Animales, Alimentos y Piensos de la UE. pero se ha ido retrasando.

“Existe una amplia literatura científica que asocia el fungicida mancozeb a diferentes posibles efectos sobre la salud. Uno de los metabolitos –sustancias en que se convierten al entrar en contacto con organismos vivos– de este tipo de pesticidas, la etilentiourea (ETU), ha sido relacionado con defectos de nacimiento y cáncer en animales de laboratorio” recuerda Carlos de Prada.

El Collegium Ramazzini de Bolonia asoció esta sustancia con ocho tipos de cáncer diferentes. Otras investigaciones lo han relacionado con problemas tiroideos o a neurotoxicidad.

La propia Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) emitió una opinión sobre el mancozeb en el año 2019 con datos que ya resultaron preocupantes, y de los que se desprendía que su uso se desaconsejaba.

Por otro lado, el Comité de Evaluación de Riesgos (RAC) de la Agencia Química Europea (ECHA) había clasificado al mancozeb como sustancia “tóxica para la reproducción 1B” debido a la gravedad de las malformaciones cerebrales observadas en la descendencia, causadas por el metabolito antes citado (ETU)

Denuncian presiones de la industria

Por otra parte, la organización PAN-Europe, especializada en los problemas de los pesticidas, llegó a denunciar que la industria intentó intimidar a la EFSA y a la Comisión Europea amenazando con llevarles a los tribunales porque parte de los datos que manejaban sobre el pesticida eran confidenciales.

Según el responsable de Hogar sin Tóxicos, “es importante que, de una vez, las agencias reguladoras actúen con urgencia ante las evidencias científicas, sin esperar tanto tiempo a prohibir una sustancia mientras la población se sigue exponiendo a ella. Deben dejar de anteponer los intereses de la industria a los de la protección de la salud y el medio ambiente”.

Hogar sin Tóxicos y otras entidades llevaban tiempo reclamando su retirada

El mancozeb está registrado y lleva comercializándose desde 1961. A pesar, de esto la EFSA (Autoridad de Seguridad Alimentaria de la UE) sólo ha emitido una vez una opinión sobre este plaguicida, concretamente en 2019.

Está autorizado desde el año 2006 para un uso muy amplio.

La autorización debería haber sido revisada en 2016 por la Comisión Europea, pero no se hizo con el argumento de la elevada carga de trabajo, por lo que se extendió la autorización sin más.

La última prórroga, en 2019, fue objetada por el Parlamento Europeo.

“Por este motivo había gran expectación ante lo que decidiese el Comité Permanente de Vegetales. Al fin y al cabo era la primera vez en 20 años, y después de acumularse muchas evidencias científicas, en que la Comisión y los Estados Miembros de la UE se dignaban a debatir sobre la posibilidad de prohibirla”, explica De Prada.

El mancozeb es uno de los pesticidas más utilizados en la UE y llega a aplicarse hasta 10 veces por temporada

El mancozeb ha sido usando en enormes cantidades. Hasta ahora ha podido aplicarse hasta diez veces una misma temporada, y “de una manera totalmente innecesaria porque existen alternativas”. De Prada lo considera innecesario porque, en el caso de las patatas, hay numerosas variedades que son resistentes a los hongos más comunes, y que son las que se usan en los cultivos de agricultura ecológica.

Las entidades que solicitaban que el pesticida fuese prohibido, entre las que se encuentra Hogar sin Tóxicos, son partidarias de potenciar la agroecología como alternativa a una agricultura industrial excesivamente basada en la química, y que genera serias preocupaciones ambientales y sanitarias.

El séptimo plaguicida más vendido en España

El mancozeb es un plaguicida de grupo de los ditiocarbamatos que incluye otros plaguicidas como el zineb, maneb, metiram, tiram y propineb.El mancozeb fue el séptimo plaguicida más vendido en España en 2018 (según los últimos datos disponibles).

La clasificación de una sustancia como tóxica para la reproducción se aplica cuando tiene la propiedad intrínseca y específica de producir efectos adversos sobre la reproducción.

Para que se clasifique en la categoría 1A, en base a pruebas en humanos, es preciso disponer de pruebas fiables que demuestren la existencia de un efecto adverso sobre la reproducción humana. Lo ideal es que las pruebas utilizadas para la clasificación procedan de estudios epidemiológicos bien realizados, que incluyan controles apropiados, una valoración equilibrada y que hayan considerado los sesgos o los factores de confusión.

Cuando los datos procedentes de estudios en humanos son menos rigurosos deberán estar apoyados por datos adecuados procedentes de estudios en animales de experimentación, en cuyo caso se considerará más apropiada la clasificación en la categoría 1B.

Fuente: lavanguardia.com

2020-11-03T14:02:24+00:00