Virus exóticos relevantes para el cultivo de cítricos en el Mediterráneo

En Sicilia, a menos de dos meses del inicio de la próxima campaña citrícola, sobre todo la de naranjas, las dificultades ligadas a la producción afloran en toda su dimensión. En primer lugar, no cabe duda de que hay problemas derivados de las enfermedades vegetales más extendidas. Las cosas han cambiado con la globalización y los efectos de la propagación de enfermedades provocadas por virus deben abordarse a nivel «glocal».

FreshPlaza ha hablado de ello con Antonino Catara (expresidente de la Organización Internacional de Virólogos de Cítricos) y Grazia Licciardello (bióloga molecular del CREA de Acireale), a raíz de un reciente estudio publicado en la revista Agriculture (pulse aquí para ver la publicación), en el que se analizan los datos disponibles en la base de datos global de la Organización Europea y Mediterránea para la Protección Vegetal 2021. Se ha destacado cómo numerosos virus y viroides de los cítricos, ausentes o esporádicos en el área mediterránea, han adquirido relevancia para el futuro de la citricultura en toda la cuenca mediterránea».

También se puso de manifiesto que su distribución en los distintos países no solo depende de factores climáticos y de los modos de transmisión, sino también con las actividades de control realizadas por los servicios fitosanitarios y los sistemas nacionales de certificación de los materiales de multiplicación.

«Teniendo en cuenta los posibles riesgos, sería preferible promover el uso de nuevas tecnologías de detección de patógenos, formar al personal y sensibilizar a los operadores y consumidores. Por último, una mejor coordinación de las actividades de vigilancia fitosanitaria en el Mediterráneo conduciría a un ajuste de las legislaciones nacionales en la materia, favoreciendo el desarrollo sostenible de las producciones de cítricos en los países mediterráneos. Esto tendría un efecto positivo para los productores, los consumidores y el medio ambiente», explican Catara y Licciardello.

«El problema más acuciante sigue siendo el riesgo de propagación de aislados del virus de la tristeza de los cítricos, que provocan malformaciones en el tronco y las ramas de las plantas de naranjo dulce, con una disminución cualitativa y cuantitativa de la producción, aunque las plantas estén injertadas en portainjertos tolerantes. Para estos aislados, la UE ha pedido que se lleve a cabo un seguimiento específico mediante el control de campo, pruebas moleculares y la validación mediante pruebas biológicas en plantas indicadoras. También hay que prestar atención al virus del jaspeado, introducido en muchos países a través de plantas de colecciones, que causa graves problemas a las plantas injertadas en los híbridos trifoliados de naranja».

«El virus ya está presente en los países de la UE en manzanos y perales, así como en muchas otras especies», concluyen los expertos, «por lo que es necesario verificar la ausencia de este patógeno en los cítricos, según las directrices de la OEPP para la vigilancia fitosanitaria territorial». El objetivo final para la producción citrícola italiana es la obtención de la certificación voluntaria («Qualità Italia») de los materiales de multiplicación, prevista en el decreto legislativo n.º 19 de 2 de febrero de 2021″.

Fuente: freshplaza.es

2021-09-22T14:23:12-03:00