Valencia: Pies de naranjos con el paso cambiado

Tras desaparecer los árboles de patrón amargo la citricultura valencianan tiene más problemas de poca duración de la fruta.En el sector citrícola valenciano se está extendiendo la preocupación por las limitaciones crecientes de comercialización derivadas de la obligada utilización de patrones o pies de arbolado que tienen la ventaja de no padecer los efectos del virus de la Tristeza pero que en cambio inducen otros problemas incluida la menor duración del periodo en el que la fruta mantiene buenas condiciones comerciales.

Hace años la mandarina Clemenules la ‘reina’ entre las clementinas se mantenía bien en el mercado desde octubre hasta finales de febrero. Ahora cuando la producción se ha multiplicado por tres el periodo en el que permanece apta se ha acortado a la mitad; a finales de diciembre la piel o el ‘bocado’ de las Clemenules de algunos sitios ya da signos de ‘cansancio’. y si llueve se extiende el desastre del ‘pixat’.

Con mucha más producción y menos tiempo para sacarla los problemas se multiplican. No hay tiempo para recolectarlo y consumirlo todo en condiciones. Y dificultades similares sufren otras variedades. A menudo proliferan otros deterioros como el ‘bufado’ de la piel o la ‘clareta’ que este año afecta gravemente a las naranjas.

¿Qué ha ocurrido? Las variedades son hoy las mismas incluso están ‘limpias’ de virosis que antes proliferaban. Lo que ha cambiado son los patrones utilizados. Hay que tener en cuenta que las variedades de naranjas y mandarinas que producimos no tienen semillas de modo que para multiplicar los árboles se utilizan semillas de variedades cuyos frutos no son comestibles (patrones o pies) y luego se injertan con las variedades comerciales.

El patrón amargo de antes inducía en la fruta más calidad pero fue arrasado por el virus de la Tristeza y no se puede utilizar ahora. Los árboles mueren. Para sustituirlo llegaron los llamados patrones tolerantes a dicha dolencia (Troyer Carrizo Cleopatra Volkameriana Macrofila…) que en cambio acarrean nuevos problemas. Y por eso se debate cada día más en el sector citrícola que al disponer del más amplio abanico varietal del mundo no son tan necesarias nuevas variedades (aunque siempre son bien venidas) sino que es más preciso investigar ahora para obtener nuevos patrones que den más duración y calidad.

fuente: Vicente Lladrò

Valencia: Pies de naranjos con el paso cambiado

Tras desaparecer los árboles de patrón amargo la citricultura valencianan tiene más problemas de poca duración de la fruta.En el sector citrícola valenciano se está extendiendo la preocupación por las limitaciones crecientes de comercialización derivadas de la obligada utilización de patrones o pies de arbolado que tienen la ventaja de no padecer los efectos del virus de la Tristeza pero que en cambio inducen otros problemas incluida la menor duración del periodo en el que la fruta mantiene buenas condiciones comerciales.

Hace años la mandarina Clemenules la ‘reina’ entre las clementinas se mantenía bien en el mercado desde octubre hasta finales de febrero. Ahora cuando la producción se ha multiplicado por tres el periodo en el que permanece apta se ha acortado a la mitad; a finales de diciembre la piel o el ‘bocado’ de las Clemenules de algunos sitios ya da signos de ‘cansancio’. y si llueve se extiende el desastre del ‘pixat’.

Con mucha más producción y menos tiempo para sacarla los problemas se multiplican. No hay tiempo para recolectarlo y consumirlo todo en condiciones. Y dificultades similares sufren otras variedades. A menudo proliferan otros deterioros como el ‘bufado’ de la piel o la ‘clareta’ que este año afecta gravemente a las naranjas.

¿Qué ha ocurrido? Las variedades son hoy las mismas incluso están ‘limpias’ de virosis que antes proliferaban. Lo que ha cambiado son los patrones utilizados. Hay que tener en cuenta que las variedades de naranjas y mandarinas que producimos no tienen semillas de modo que para multiplicar los árboles se utilizan semillas de variedades cuyos frutos no son comestibles (patrones o pies) y luego se injertan con las variedades comerciales.

El patrón amargo de antes inducía en la fruta más calidad pero fue arrasado por el virus de la Tristeza y no se puede utilizar ahora. Los árboles mueren. Para sustituirlo llegaron los llamados patrones tolerantes a dicha dolencia (Troyer Carrizo Cleopatra Volkameriana Macrofila…) que en cambio acarrean nuevos problemas. Y por eso se debate cada día más en el sector citrícola que al disponer del más amplio abanico varietal del mundo no son tan necesarias nuevas variedades (aunque siempre son bien venidas) sino que es más preciso investigar ahora para obtener nuevos patrones que den más duración y calidad.

fuente: Vicente Lladrò

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