Una campaña desastrosa

Compartimos un editorial publicado por el diario «El Mercantil Valenciano» de España sobre la lamentable realidad de la campaña citrícola en el país europeo.

 


Los citricultores valencianos han dejado de ingresar 481 millones de euros en esta campaña según los cálculos de la Unió de Llauradors. Se trata de una situación que puede calificarse de catastrófica para el sector ya que se suma a otras campañas anteriores que también se saldaron con resultados muy negativos. Además la otra organización agraria AVA advirtió ayer que si no cambia el actual estado de cosas el 40% de la superficie citrícola puede desaparecer en dos años. Son dos datos que constatan el deterioro del campo valenciano que ha sido progresivo en las últimas décadas hasta el punto de que ha pasado de representar el 6% del PIB autonómico en 1986 al 2 2% en 2007. El monocultivo centrado en los cítricos y las deficiencias estructurales —tanto en propiedad como en modernización— no han ayudado más bien al contrario a solucionar este problema endémico.
Agricultores y comerciantes no se cansan de reclamar ayudas a la administración. Sin embargo ellos no se han mostrado capaces de llevar a cabo una reconversión varietal anunciada y nunca ejecutada de forma coherente a lo largo de los años. Como tampoco han sido capaces de pactar una política de precios algo que debería resultar fácil cuando se controla como es el caso el 80% de la producción mundial de clementinas lo que da una posición hegemónica. Los datos de esta campaña deben empujar definitivamente a todos los afectados a adoptar medidas resolutivas.


FUENTE: EL MERCANTIL VALENCIANO

Una campaña desastrosa

Compartimos un editorial publicado por el diario «El Mercantil Valenciano» de España sobre la lamentable realidad de la campaña citrícola en el país europeo.

 


Los citricultores valencianos han dejado de ingresar 481 millones de euros en esta campaña según los cálculos de la Unió de Llauradors. Se trata de una situación que puede calificarse de catastrófica para el sector ya que se suma a otras campañas anteriores que también se saldaron con resultados muy negativos. Además la otra organización agraria AVA advirtió ayer que si no cambia el actual estado de cosas el 40% de la superficie citrícola puede desaparecer en dos años. Son dos datos que constatan el deterioro del campo valenciano que ha sido progresivo en las últimas décadas hasta el punto de que ha pasado de representar el 6% del PIB autonómico en 1986 al 2 2% en 2007. El monocultivo centrado en los cítricos y las deficiencias estructurales —tanto en propiedad como en modernización— no han ayudado más bien al contrario a solucionar este problema endémico.
Agricultores y comerciantes no se cansan de reclamar ayudas a la administración. Sin embargo ellos no se han mostrado capaces de llevar a cabo una reconversión varietal anunciada y nunca ejecutada de forma coherente a lo largo de los años. Como tampoco han sido capaces de pactar una política de precios algo que debería resultar fácil cuando se controla como es el caso el 80% de la producción mundial de clementinas lo que da una posición hegemónica. Los datos de esta campaña deben empujar definitivamente a todos los afectados a adoptar medidas resolutivas.


FUENTE: EL MERCANTIL VALENCIANO

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