Agrocitrus, exportadora peruana especializada en lima Tahití y liderada por una familia con tres generaciones vinculadas a la producción y comercialización de cítricos, monitorea desde comienzos de año la evolución del fenómeno de El Niño, que según los pronósticos podría extenderse hasta abril de 2027 y alcanzar una magnitud de fuerte o muy fuerte.
Según explica David Maticorena, CEO y fundador de Agrocitrus, el escenario actual contrasta con el que vivió el sector hace apenas dos años, marcado por la sequía. «Ahora estamos hablando del extremo contrario», señala, en referencia a las altas temperaturas y las lluvias intensas previstas a partir de noviembre.
La empresa ha reforzado las medidas preventivas para evitar las enfermedades fúngicas y ha revisado los drenajes de los campos de cultivo para evitar que el exceso de agua asfixie las raíces. En paralelo, junto al equipo logístico, están elaborando un mapa de riesgo para anticiparse de posibles interrupciones por inundación en las vías hacia los puertos y así definir rutas alternas que garanticen la continuidad de las exportaciones.
Maticorena destaca que el limón tiene una ventaja frente a otros cultivos como el mango, y es que «tiene mejor respuesta frente al manejo agronómico», lo que permite inducir la floración incluso en condiciones adversas. Aun así, reconoce que la producción se verá afectada. «Es muy probable que este volumen se mantenga o disminuya», indica, tras años de crecimiento cercano al 30% anual.
Para esta campaña, la prioridad de Agrocitrus no es expandirse sino sostener sus programas comerciales. «Aunque la estrategia de expansión de largo plazo se mantiene, durante esta campaña la prioridad operativa será proteger los programas comerciales ya establecidos y asegurar la calidad», afirma el ejecutivo, quien recuerda que la humedad y el exceso de lluvias favorece la aparición de antracnosis y Phytophthora que finalmente reducen la vida postcosecha de la fruta.
Los meses de agosto serán claves para tener certeza sobre los volúmenes disponibles. «Al final del mes de agosto nosotros ya deberíamos tener un número exacto de lo que se va a venir en la producción de noviembre y diciembre», explica Maticorena, ya que es entonces cuando se conoce el porcentaje de flor cuajada.
Estados Unidos continúa siendo el principal destino, con un 60% de las exportaciones, seguido por República Dominicana, que cerró la campaña con cerca del 30% de participación. Centroamérica, Panamá y algunas islas del Caribe, como Guadalupe, también ganan protagonismo: con este último destino la empresa mantiene un programa de abastecimiento durante todo el año.
Respecto a Europa, las conversaciones con compañías europeas continúan, aunque la competencia con Brasil —con producción más cercana logísticamente— limita por ahora el volumen de envíos. En materia logística, Maticorena señala que la conectividad marítima vía el canal de Panamá constituye la principal limitación para reducir los tiempos de tránsito hacia puertos europeos como Róterdam o Algeciras, actualmente superiores a 21 días. No obstante, Agrocitrus mantiene conversaciones con importadores europeos para desarrollar envíos por vía aérea, una alternativa viable durante ventanas de alta demanda, cuando el mercado europeo pueda absorber el mayor coste logístico o cuando eventuales problemas de producción o abastecimiento en Brasil generen oportunidades para la lima peruana.
En materia fitosanitaria, Agrocitrus destaca la vigilancia realizada por SENASA para proteger al Perú del HLB y de su vector, Diaphorina citri. La enfermedad está presente en países como Brasil y Colombia, mientras que el vector ha sido detectado en Ecuador.
«Frente a la incertidumbre climática, nuestra estrategia no es prometer más volumen, sino asegurar el cumplimiento de los programas, la calidad y la continuidad del suministro para nuestros clientes», concluye Maticorena.
Fuente: freshplaza.es



