Joaquín Buendía, consejero de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca de la Región de Murcia, señaló durante un encuentro con el sector citrícola: «El Gobierno de España tiene que asumir sus responsabilidades y coordinar una respuesta conjunta contra el virus de la clorosis nervial amarilla. La respuesta tiene que ser conjunta, no puede dejarnos solas a las comunidades ante esta situación». Buendía también apuntó que las prospecciones arrojan dos conclusiones relevantes: «Confirmamos que los viveros de la Región están libres de este virus. Y también que no hemos localizado plantas adultas afectadas».
En paralelo, el Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Medioambiental (IMIDA) ha recibido uno de los positivos en su laboratorio de bioseguridad y ha iniciado ensayos sobre la propagación del patógeno a través de las raíces, los posibles insectos vectores y las variedades con resistencia genética natural. Buendía explicó que «el objetivo prioritario de todas las investigaciones iniciadas por el IMIDA es conocer a fondo el comportamiento de este virus para poder anticiparnos a sus efectos y proteger el futuro de nuestra citricultura».
Al no existir tratamiento curativo, el consejero insiste en que agricultores y viveros deben «extremar la higiene: desinfectar de forma estricta las herramientas de poda entre árboles y controlar las malas hierbas de las parcelas que sabemos que actúan como reservorio del virus». El Servicio de Sanidad Vegetal mantiene la vigilancia reforzada en viveros desde finales de 2025, con más de 500 muestras analizadas, tanto sobre plantas destinadas a la comercialización como sobre campos de plantas madre. La Región cuenta con dos viveros de cítricos que producen alrededor de 400.000 plantones certificados al año, con un valor económico cercano a los tres millones de euros.



