Valencia: Una nueva amenaza

AVA denuncia que una planta sudamericana usada en jardinería coloniza los árboles del cítrico valenciano.


Un regalo para la vista en el jardín y una sanguijuela que roba la luz el agua y los nutrientes a los mismos naranjos. Así se comporta la «Araujias sericifera» a quien los agricultores valencianos han identificado ya como un enemigo a batir. De nuevo una planta exótica inocentemente introducida por la jardinería se convierte en un gran problema de difícil solución.
La Asociación Valenciana de Agricultores AVA-Asaja ha alerta de la «vertiginosa propagación» de plantas invasoras en el campo valenciano y en especial de la Araujia una trepadora que puede alcanzar los 8 metros de altura «y que compite con los naranjos en luz agua y nutrientes mermando la cosecha y amenazando la vida de los árboles».
El «miraguano» nombre popular con el conoce a esta «mala hierba» reúne todas las condiciones para ser tratada como un enemigo según la organización agraria: se reproduce rápidamente se adapta perfectamente a las condiciones en que viven los cítricos y es muy difícil de erradicar al no existir un herbicida para tratarla».
Además cada planta genera centenares de semillas que el viento y el agua esparcen por los alrededores. A su capacidad colonizadora se suma además un crecimiento muy rápido y a que en apenas dos años puede llegar a cubrir un naranjo.
«Germina a la sombra del naranjo junto al tronco y cuando el agricultor la descubre ya le ha dado tiempo de enredarse entre las ramas apretándolas y empezar a cubrir la copa del árbol» según explicó el presidente de AVA-Asaja Cristóbal Aguado.
El presidente de la organización agraria denuncia «las perversas consecuencias que comporta la importación sin los suficientes conocimientos ni precauciones de plantas foráneas que en unos pocos años son capaces de desplazar a la vegetación autóctona y de poner en peligro la viabi?lidad de explotaciones citrícolas».
Aguado insiste en la capacidad de esta planta para convertirse en un «enemigo» para todos los agricultores del litoral valenciano. De momento las mayores colonias se sitúan en el término de Dénia y en árboles situados en campos no cultivados aunque se presencia es cada vez mayor en explotaciones de regadío de La Safor la Ribera y L’ Horta Nord y Sud según la organización agraria.
La Generalitat prepara su propia «estrategia»
Un congreso celebrado recientemente en Valencia para analizar los problemas generados por el auge de las especies invasoras de fauna y flora puso de relieve que la jardinería es una de las principales puertas de entrada a las plantas exóticas. Además muchas de estas especies proceden de ámbitos «mediterráneos» y tienen por tanto un tremendo potencial invasor. Un buen ejemplo es el «Carpobrotus» que se ha adueñado de la costa desplazando de las dunas de arena a las especies autóctonas.
La Generalitat Valenciana prepara desde hace meses una «estrategia valenciana» que incluye medidas de tipo normativo el incremento de controles y la búsqueda de alternativas con especies nativas en jardinería y en Obra Pública. Se afirma en este sentido que la «sostenibilidad» en la jardinería no debe referirse solo al ahorro de recursos naturales-plantas poco exigentes en consumo de agua o nutrientes- sino también a evitar el uso de especies invasoras incluidas las de origen mediterráneo


FUENTE: LEVANTE

Valencia: Una nueva amenaza

AVA denuncia que una planta sudamericana usada en jardinería coloniza los árboles del cítrico valenciano.


Un regalo para la vista en el jardín y una sanguijuela que roba la luz el agua y los nutrientes a los mismos naranjos. Así se comporta la «Araujias sericifera» a quien los agricultores valencianos han identificado ya como un enemigo a batir. De nuevo una planta exótica inocentemente introducida por la jardinería se convierte en un gran problema de difícil solución.
La Asociación Valenciana de Agricultores AVA-Asaja ha alerta de la «vertiginosa propagación» de plantas invasoras en el campo valenciano y en especial de la Araujia una trepadora que puede alcanzar los 8 metros de altura «y que compite con los naranjos en luz agua y nutrientes mermando la cosecha y amenazando la vida de los árboles».
El «miraguano» nombre popular con el conoce a esta «mala hierba» reúne todas las condiciones para ser tratada como un enemigo según la organización agraria: se reproduce rápidamente se adapta perfectamente a las condiciones en que viven los cítricos y es muy difícil de erradicar al no existir un herbicida para tratarla».
Además cada planta genera centenares de semillas que el viento y el agua esparcen por los alrededores. A su capacidad colonizadora se suma además un crecimiento muy rápido y a que en apenas dos años puede llegar a cubrir un naranjo.
«Germina a la sombra del naranjo junto al tronco y cuando el agricultor la descubre ya le ha dado tiempo de enredarse entre las ramas apretándolas y empezar a cubrir la copa del árbol» según explicó el presidente de AVA-Asaja Cristóbal Aguado.
El presidente de la organización agraria denuncia «las perversas consecuencias que comporta la importación sin los suficientes conocimientos ni precauciones de plantas foráneas que en unos pocos años son capaces de desplazar a la vegetación autóctona y de poner en peligro la viabi?lidad de explotaciones citrícolas».
Aguado insiste en la capacidad de esta planta para convertirse en un «enemigo» para todos los agricultores del litoral valenciano. De momento las mayores colonias se sitúan en el término de Dénia y en árboles situados en campos no cultivados aunque se presencia es cada vez mayor en explotaciones de regadío de La Safor la Ribera y L’ Horta Nord y Sud según la organización agraria.
La Generalitat prepara su propia «estrategia»
Un congreso celebrado recientemente en Valencia para analizar los problemas generados por el auge de las especies invasoras de fauna y flora puso de relieve que la jardinería es una de las principales puertas de entrada a las plantas exóticas. Además muchas de estas especies proceden de ámbitos «mediterráneos» y tienen por tanto un tremendo potencial invasor. Un buen ejemplo es el «Carpobrotus» que se ha adueñado de la costa desplazando de las dunas de arena a las especies autóctonas.
La Generalitat Valenciana prepara desde hace meses una «estrategia valenciana» que incluye medidas de tipo normativo el incremento de controles y la búsqueda de alternativas con especies nativas en jardinería y en Obra Pública. Se afirma en este sentido que la «sostenibilidad» en la jardinería no debe referirse solo al ahorro de recursos naturales-plantas poco exigentes en consumo de agua o nutrientes- sino también a evitar el uso de especies invasoras incluidas las de origen mediterráneo


FUENTE: LEVANTE

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