Con motivo del comienzo de la cosecha de las mandarinas tempranas en el Norte del país integrantes de la sección postcosecha del Instituto de Tecnología Agropecuaria de Concordia recomiendan algunas prácticas para obtener frutos de buena calidad y evitar problemas durante el período postcosecha.Recuerdan que en el momento de la cosecha es cuando se produce la mayor parte de los daños en los frutos debido a que las malas prácticas pueden afectar en un día el esfuerzo de mucho tiempo de cuidado de los frutos en la quinta.
La colecta de frutos debe hacerse con la fruta totalmente seca: si están húmedas las células de la cáscara se encuentran muy turgentes y cualquier golpe o roce produce la ruptura de las glándulas y la salida del aceite esencial. Este produce quemaduras o manchas en la cáscara (conocidas como oleocelosis) que posteriormente al necrosarse son fuente de entrada de patógenos además de desmerecer la calidad externa de la fruta. Por otro lado es importante antes de decidir la cosecha determinar que la variedad se encuentra en condiciones de color y calidad interna acordes a la reglamentación.
Madurez y color
Refiriéndose a la madurez óptima señalaron que en los frutos cítricos se determina por su calidad interna. Los niveles mínimos están reglamentados por estos parámetros obligatorios para permitir su comercialización tanto en el mercado interno como externo.
Respecto al color indicaron que «es uno de los parámetros de calidad más apreciados por el consumidor. Puede determinarse instrumentalmente con un ‘colorímetro’ y se lo suele expresar con un índice de color para de esta manera seguir la evolución de color de los frutos con métodos objetivos».
«La fruta de calidad es obtenida por un proceso que comienza en la quinta y termina en un consumidor satisfecho; por lo tanto en cada etapa se deben extremar los cuidados para no perder la calidad obtenida».
«También es útil que quienes cosechan usen guantes ya que no solo se protege a los frutos de posibles daños de uñas sino también las manos de los operarios que evitan así posibles pinchazos con espinas o picaduras de insectos» indicaron.
Los frutos que no deben sufrir golpes deben ser colocados con cuidado dentro de los canastos evitando tirarlos. El volcado en los bins o cajones cosecheros se debe hacer de manera que se golpeen lo menos posible. Asimismo los recipientes donde caen no deben tener zonas en punta o superficies irregulares que puedan dañar las cáscaras.
Higiene y transporte
La higiene es muy importante. Los alicates guantes y recipientes utilizados deben estar limpios libres de arena palos hojas etc. y se recomienda desinfectarlos al cambiar de lote o al finalizar cada día de trabajo.
Igualmente aconsejan un transporte adecuado: es importante que las chatas y acoplados utilizados para acarrear los bins y cajones desde el interior de la quinta hasta los camiones tengan rodados grandes para impedir la compactación del suelo y permitir un transporte más suave de la fruta. Tampoco conviene exponer la fruta al sol durante mucho tiempo en el camino de la quinta al empaque ya que esto puede producir deshidrataciones excesivas y posteriores manchas.
Fuente: El Telégrafo


