Los problemas de seguridad alimentaria con los limones turcos en Europa continúan a medida que avanza esta campaña. El último país en notificar la sexta alerta sanitaria desde septiembre ha sido Bulgaria el pasado 18 de noviembre donde se ha rechazado un lote de limones de origen turco en la frontera con la UE mediante alerta de la RASFF por residuos denominados clorpirifós.
De acuerdo con el informe de alertas de la RASF se detectaron 0 446 miligramos por kilo cuando los LMR permitidos por la UE en limones son 0 20 miligramos por kilo.
De acuerdo con José Antonio García el representante de la Asociación Interprofesional de Limón y Pomelo (AILIMPO) «esto confirma de forma clara que la gestión de los productos fitosanitarios en Turquía es realmente muy deficiente tanto del lado de los controles oficiales de la administración turca como del lado del sector que es incapaz de poner orden a nivel interno» añadiendo que «en todas las detecciones los residuos encontrados en los limones turcos duplican el LMR permitido en la UE».
Lo realmente novedoso en esta sexta detección es que las autoridades de Bulgaria decidieron la destrucción del lote.
Fuente: freshplaza.es


