El miembro de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) de la provincia Hernán Salas analizó el impacto de las lluvias que se registraron entre febrero y marzo. El acceso a las plantaciones por las lluvias es uno de los mayores problemas lo dice Hernán Salas de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) de Tucumán al evaluar cómo incide el exceso de aguas en la campaña 2015.
“El productor siempre pide lluvia pero desde 2007 hasta la fecha no había registros tan abultados como los de este año. Por un lado es muy bueno porque todos los perfiles vuelven a humedecerse pero en algunos sectores se advierten daños y problemas que son de público conocimiento” comentó Salas coordinador del Programa Citrus de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) de Tucumán.
El investigador explicó que hay dos tipos de problemas: “por un lado el ambiente tan húmedo existente predispone para el desarrollo de enfermedades en la fruta en la etapa de poscosecha; el otro inconveniente muy serio también es el daño en la infraestructura de puentes y caminos. Si bien en muchas fincas no hubo perjuicio directo algunas se vieron muy afectadas por el ingreso de los ríos a ellas arrastrando plantas o llevando piedras y barro con un enorme perjuicio para el suelo”.
El daño en la infraestructura obviamente va a generar una demora en la cosecha. “Normalmente los calibres más demandados son aquellos que se hallan en un punto intermedio. Si las adversidades climáticas provocan un retraso de la cosecha por causas directas o indirectas (dificultad de accesos) puede haber zonas en donde un volumen considerable de fruta adquiera un tamaño mayor al ideal lo cual podría perjudicar al productor. Asimismo la cosecha de estos primeros cortes de fruta también permitiría que las camadas posteriores alcancen calibres adecuados en el transcurso de la campaña” apunta Salas.
Fruta al exterior
Consultado sobre si la fruta de exportación es la más dañada Salas respondió que “es un daño general porque hay fábricas que están ya listas para moler y hoy sólo pueden trabajar con fruta proveniente de quintas cítricas que cuenten con buenos accesos o se hallan en zonas no afectadas por el agua. En cuanto a los empaques para la exportación si bien la mayoría ya están listos también la situación de los principales mercados de destino aun genera incertidumbre entre los exportadores locales. Aparentemente la exportación se iniciará y generalizará a partir de mayo”.
– ¿Existe alguna estimación en cuanto a números de la campaña cítrica 2015?
– Las plantas continúan recuperándose. El impacto de las heladas de 2013 aún se siente y es por ese motivo que la producción será nuevamente inferior a lo normal aunque superior a la campaña pasada. El volumen productivo del año pasado fue muy cercano al estimado (50% menos) y para este año esperamos aproximadamente un millón de toneladas un 20% menos de lo alcanzado en 2013. No debemos olvidar que hubo numerosas plantación por lo que y su recuperación todavía no es total.
En cuanto a las pérdidas por daños que afectan la cosmética del fruto en esta etapa es menos probable que ocurran. Por lo general la fruta que llegó en buen estado sanitario a este momento difícilmente pierda calidad. Sin embargo por las condiciones actuales (continuas precipitaciones y elevada humedad relativa) los patógenos pueden causar muchos problemas en la etapa de poscosecha.
En este sentido el productor puede realizar prácticas para minimizar estos daños como la aplicación de fosfito de potasio el manipuleo adecuado de la fruta no cortar fruta con valores elevados de humedad relativa ni mojada por el rocío etc.
Fuente: atcitrus.com


