La virulencia de la actual crisis naranjera ha llevado a un grupo de productores de agrios de la Comunitat Valenciana Andalucía y Murcia ha organizarse en la primera central de venta de cítricos de España una nueva entidad que se constituirá formalmente el próximo 10 de abril bajo el nombre de Ceven.Se trata de una iniciativa privada y empresarial que a través de la agrupación de la mayor cantidad posible de la oferta citrícola existente en España pretende revertir la actual situación y desterrar las llamadas ventas a resultas a comercializar una práctica que los promotores de este proyecto no dudan en calificar como «presuntamente fraudulentas».
Por ahora los miembros de la central de ventas reúnen más de 100.000 toneladas de agrios y de cara a la próxima campaña esperan agrupar el 30% de la cosecha española de naranjas y mandarinas. Sus objetivos son por tanto muy ambiciosos e incluso ya han trazado un plan de actuación. En una primera fase la intención de Ceven pasa por aglutinar al 2% de los grandes productores que agrupan en su conjunto el 30% del total de las propiedades citrícolas. En un segundo momento la entidad pretende centrarse en el 13% de los productores que concentran otro 30% de las parcelas de cultivo mientras que ya en una última etapa y mediante la realización de una gran campaña de comunicación se intentará captar a ese 85% de los propietarios minifundistas que suman en su conjunto del 40% de la propiedad citrícola restante.
Familias empresariales
Como presidente de la futura central de ventas citrícolas Ceven figura Damián Cuartero director general de la empresa patrimonial de la familia Sanahuja uno de los grandes accionistas de la firma Metrovacesa. Si bien todavía no han trascendido los nombres de los integrantes de este proyecto la sensación general es que entre sus miembros no figuras las firmas tradicionales de la citricultura sino importantes empresarios de otros sectores que también han encontrado en la actividad agraria una vía de diversificación para sus negocios y que a la vista de la situación de profunda crisis estructural que atraviesa el sector naranjero han decidido tomar cartas en el asunto para cambiar la dinámica negativa que domina el panorama.
Los objetivos que presiden esta nueva entidad constituyen toda una declaración de principios al respecto: concentración de la oferta gestión de un precio medio de referencia que acabe con las ventas a resultas comercialización a a través de contratos mejora de la calidad apuesta por el valor añadido en la logística de la producción planificación de las campañas citrícolas y en definitiva la búsqueda de una posición competitiva en el marco de una economía globalizada.
Sergio Carbó Valencia


