Los riesgos del piloto automático

La vaguedad del actual momento de la política frutícola entraña el riego de retroceder en los avances dados en sanidad e inocuidad. Es necesario actuar consolidar logros y avanzar sobre el concepto «residuo cero» y aprovechar la plataforma organizacional existente para implementar la «denominación de origen».
La fruticultura norpatagónica navega en piloto automático sobre un sustrato de promesas incumplidas. Cuesta tener expectativas sobre proyectos o herramientas que superen los pasatiempos institucionales. La lista de experimentos es demasiado larga: mesas de diálogo provinciales y nacionales Plan Integral Observatorio de Precios Código de Buenas Prácticas Comerciales Fruta para Todos desarrollo de clusters (Competitiveness) subsidios distribuidos por municipios prorepros infraestructura en frigoríficos en algunas localidades ley nacional de transparencia comercial implementación de BPA fondo antigranizo el PNSC (Programa Nacional de Supresión de Carpocapsa).

De esta lista parcial quizá el PNSC fue uno de los pocos instrumentos que alcanzó resultados concretos por lo que puede ser efectivo tomar a este programa como modelo o plataforma de organización para encontrar formas de gestión. Tema no resuelto todavía.

Competitividad para todos

Todos los actores del circuito están de acuerdo en que existen problemas de pérdida de competitividad aunque pocas veces se tiene presente que para que “la región” sea competitiva la actividad tiene que ser rentable para todos los actores lo que vuelve indispensable retomar la problemática de la Transparencia Comercial.

Denominación de origen

Una estrategia competitiva puede ser por ejemplo la de “Denominación de Origen” (DO).
La DO se sostiene sobre dos ejes: la diferenciación de producto y la identificación de los segmentos de consumidores y avanza sobre los conceptos básicos de seguridad alimentaria calidad sanidad e inocuidad.

En temas de prácticas amigables con el medio ambiente la fruticultura regional dio pasos importantes y las aplicó sobre las cualidades y características naturales del territorio.
Para avanzar en DO las condiciones geográficas están dadas y el PNSC aprovechó esas condiciones y logró un mejor posicionamiento de la región.

A primera vista las posibilidades para los hacedores de política son dos: comenzar el juego de cero y probar una y mil veces lo mismo o reacomodar lo hecho hasta el momento consolidar los aciertos y avanzar. Por ejemplo el PNSC podría avanzar sobre concepto “residuo cero” como lo hicieron otros competidores y una vez fortalecidos iniciar las gestiones para tener una DO. Avanzar sobre programas de estas categorías hace suponer que muchos de los programas utilizados como distracción se reposicionen y adquieran sentido.

Fuente:fruticulturasur.com

Los riesgos del piloto automático

La vaguedad del actual momento de la política frutícola entraña el riego de retroceder en los avances dados en sanidad e inocuidad. Es necesario actuar consolidar logros y avanzar sobre el concepto «residuo cero» y aprovechar la plataforma organizacional existente para implementar la «denominación de origen».
La fruticultura norpatagónica navega en piloto automático sobre un sustrato de promesas incumplidas. Cuesta tener expectativas sobre proyectos o herramientas que superen los pasatiempos institucionales. La lista de experimentos es demasiado larga: mesas de diálogo provinciales y nacionales Plan Integral Observatorio de Precios Código de Buenas Prácticas Comerciales Fruta para Todos desarrollo de clusters (Competitiveness) subsidios distribuidos por municipios prorepros infraestructura en frigoríficos en algunas localidades ley nacional de transparencia comercial implementación de BPA fondo antigranizo el PNSC (Programa Nacional de Supresión de Carpocapsa).

De esta lista parcial quizá el PNSC fue uno de los pocos instrumentos que alcanzó resultados concretos por lo que puede ser efectivo tomar a este programa como modelo o plataforma de organización para encontrar formas de gestión. Tema no resuelto todavía.

Competitividad para todos

Todos los actores del circuito están de acuerdo en que existen problemas de pérdida de competitividad aunque pocas veces se tiene presente que para que “la región” sea competitiva la actividad tiene que ser rentable para todos los actores lo que vuelve indispensable retomar la problemática de la Transparencia Comercial.

Denominación de origen

Una estrategia competitiva puede ser por ejemplo la de “Denominación de Origen” (DO).
La DO se sostiene sobre dos ejes: la diferenciación de producto y la identificación de los segmentos de consumidores y avanza sobre los conceptos básicos de seguridad alimentaria calidad sanidad e inocuidad.

En temas de prácticas amigables con el medio ambiente la fruticultura regional dio pasos importantes y las aplicó sobre las cualidades y características naturales del territorio.
Para avanzar en DO las condiciones geográficas están dadas y el PNSC aprovechó esas condiciones y logró un mejor posicionamiento de la región.

A primera vista las posibilidades para los hacedores de política son dos: comenzar el juego de cero y probar una y mil veces lo mismo o reacomodar lo hecho hasta el momento consolidar los aciertos y avanzar. Por ejemplo el PNSC podría avanzar sobre concepto “residuo cero” como lo hicieron otros competidores y una vez fortalecidos iniciar las gestiones para tener una DO. Avanzar sobre programas de estas categorías hace suponer que muchos de los programas utilizados como distracción se reposicionen y adquieran sentido.

Fuente:fruticulturasur.com

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