Los exportadores del Valle cambian Montevideo por Río Grande do Sul.

Los exportadores de fruta que mueven la economía del Valle tratan de dejar de lado su enojo con la medida que les impide seguir exportando desde San Antonio Este – Río Negro- con transbordo por Montevideo a los buques oceánicos y están apuntando a hacer más sólida la logística desde SAE a través de Río Grande en Brasil en la medida en que avanza la temLa resolución 1108 no se negocia dicen en el gobierno

Mientras la carga en la bodega tradicional sale a los mercados externos como de costumbre la salida en ontenedores desde San Antonio ha sido la gran alternativa y la solución que idearon las líneas para ir sacándole espacio a los tradicionales buques reefers gracias a la globalización ya que el contenedor permite llegar a mercados más puntuales. Pero el cambio de transbordar por Montevideo a Río Grande implica fuertes cambios.

Porqué no elegir pasar por Buenos Aires que en definitiva es lo que se esta buscando con la resolución 1108?. Más allá de los argumentos clásicos hay gente que señala que uno de los problemas que tienen los exportadores frutícolas es el temor al cambio en su logística muy a la medida de lo que les dicen las navieras algo que debería cambiar en interés de Buenos Aires.

Lo cierto es que los exportadores que salen por SAE ya estaban acostumbrados a operar por más de una década por Montevideo y no ven a los puertos del área metropolitana como alternativa. En realidad le tienen desde desconocimiento hasta terror a esta experiencia. Dicen que hay más tiempo de navegación más costos – la operación de trasbordo es mucho más ágil en un puerto libre como Montevideo con rapidez operativa que no tiene punto de comparación a la de los puertos argentinos- y especialmente se plantea el argumento que los buques oceánicos que ya paran en Buenos Aires no tendrán más capacidad para llevar la carga que venga desde el Sur. Es decir por las limitaciones de calado los buques no pueden cargar más contenedores en Buenos Aires. Insisten: si viene más carga del sur esa tendrá que esperar más en puerto o dejará en el muelle a otra que ya normalmente sale.

En suma: mientras Buenos Aires tenga el calado actual sería vestir un santo para desvestir a otro.Así hoy por hoy los exportadores del Valle están más preocupados en cómo hacer eficiente la operatoria entre San Antonio y Río Grande.

Esta comenzó complicada almenos en los primeros embarques ya por razones climáticas u operativas: o bien se demoraba la salida del buque que conecta con el feeder en Río Grande y la carga quedaba en espera más tiempo o por otro lado había descoordinación con la llegada de los reefers o del feeder a San Antonio. Y eso que – a diferencia de otros puertos brasileños- Río Grande no está tan ocupado con carga propia y podría enfocarse más a los trasbordos.
Uno de los problemas de este puerto tiene que ver con los vientos y las mareas especialmente cuando hay “mar de fondo” que hace difícil controlar el buque en el acceso.

Para los exportadores resulta sustancial la logística del contenedor. Conectando con Montevideo un reefer da una vuelta completa en cuatro días haciéndolo con Río Grande la vuelta se hace en 10 días si no hay complicaciones.
En este contexto los exportadores temen perder los embarques poner en riesgo mercados recibir multas por incumplimiento y complicar miles de puestos de trabajo.De todos modos en la medida en que la temporada avanza la operativa en Río Grande ha mejorado sensiblemente y los feeders van tomando su ritmo. “La operación actual no es optima pero sí aceptable” nos dice un importante cargador.

URUGUAY y DESPUéS
Así como los exportadores se van acomodando a Río Grande los uruguayos no dejan de llorar por la pérdida de los trasbordos. Pero varios analistas no olvidan que Uruguay debiera haber previsto esta situación y prefirió manejarla con funcionarios que “hicieron la plancha” pensando que Argentina no reaccionaría en esta cuestión aprovechando que sus diferentes gobiernos poco le prestaron atención al tema portuario. Así desde la Argentina en lugar de buscar bajar costos y apuntar a la eficiencia se opta por cortar las oportunidades que ofrece la eficiencia ajena. Esos funcionarios o diplomáticos vecinos patearon la firma del bilateral o multilateral con el argumento de que Uruguay quiere ser el centro logístico regional y el acuerdo lo impide sin traer números concretos en las reuniones multilaterales.

De todos modos hay funcionarios en la Argentina que reconocen que Buenos Aires tiene problemas para tomar la carga que dejó de trasbordar por Montevideo por el tiempo de navegación y especialmente por los costos que generan los servicios conexos al puerto. También se sabe que hasta que la Aduana no considere exportada la carga desde el puerto de origen y lo siga haciendo desde el último puerto de embarque al exterior al cargador no le va a convenir hacer trasbordo en una terminal del área metropolitana. Tantas veces se habló de cambiar esta situación que ya es histórica sin embargo fuentes oficiales dicen que las conversaciones en esta materia avanzan. Eso sí de ninguna manera dicen en el gobierno se dejará caer la resolución 1108 como moneda de cambio de otra cosa que se negocie con Uruguay.

“Es la propia presidenta la que dio el mandato de que las cargas argentinas se movilicen por nuestros puertos. Uruguay vivía de nuestras cargas y creó un sistema que ahora se cayó como un castillo de naipes” nos dice una fuente oficial.

Incluso el propio proyecto de “aguas profundas” en Rocha se planteó a partir de tomar cargas argentinas. “Eso no va a ocurrir” agregó la fuente. Por eso la idea uruguaya tambalea y se buscan inversores y cargas de otros lados independientemente de que el proyecto de una terminal de la minera Aratirí en la zona avance. “En realidad no es necesario que alrededor de ese proyecto se monte el tema del puerto de aguas profundas porque la infraestructura que requiere uno u otro es de dimensiones totalmente diferentes” nos dice un analista del sector.
Parte del problema dice el especialista es la escasa dinámica de Uruguay su burocracia y lentitud en reaccionar. No hay que olvidar que desde hace tiempo dan vuelta varios proyectos de amarraderos y puertos -por ejemplo en la zona aledaña a Nueva Palmira- que nunca terminan de aprobarse.

Fuente: revistamegatrade.com.ar

Los exportadores del Valle cambian Montevideo por Río Grande do Sul.

Los exportadores de fruta que mueven la economía del Valle tratan de dejar de lado su enojo con la medida que les impide seguir exportando desde San Antonio Este – Río Negro- con transbordo por Montevideo a los buques oceánicos y están apuntando a hacer más sólida la logística desde SAE a través de Río Grande en Brasil en la medida en que avanza la temLa resolución 1108 no se negocia dicen en el gobierno

Mientras la carga en la bodega tradicional sale a los mercados externos como de costumbre la salida en ontenedores desde San Antonio ha sido la gran alternativa y la solución que idearon las líneas para ir sacándole espacio a los tradicionales buques reefers gracias a la globalización ya que el contenedor permite llegar a mercados más puntuales. Pero el cambio de transbordar por Montevideo a Río Grande implica fuertes cambios.

Porqué no elegir pasar por Buenos Aires que en definitiva es lo que se esta buscando con la resolución 1108?. Más allá de los argumentos clásicos hay gente que señala que uno de los problemas que tienen los exportadores frutícolas es el temor al cambio en su logística muy a la medida de lo que les dicen las navieras algo que debería cambiar en interés de Buenos Aires.

Lo cierto es que los exportadores que salen por SAE ya estaban acostumbrados a operar por más de una década por Montevideo y no ven a los puertos del área metropolitana como alternativa. En realidad le tienen desde desconocimiento hasta terror a esta experiencia. Dicen que hay más tiempo de navegación más costos – la operación de trasbordo es mucho más ágil en un puerto libre como Montevideo con rapidez operativa que no tiene punto de comparación a la de los puertos argentinos- y especialmente se plantea el argumento que los buques oceánicos que ya paran en Buenos Aires no tendrán más capacidad para llevar la carga que venga desde el Sur. Es decir por las limitaciones de calado los buques no pueden cargar más contenedores en Buenos Aires. Insisten: si viene más carga del sur esa tendrá que esperar más en puerto o dejará en el muelle a otra que ya normalmente sale.

En suma: mientras Buenos Aires tenga el calado actual sería vestir un santo para desvestir a otro.Así hoy por hoy los exportadores del Valle están más preocupados en cómo hacer eficiente la operatoria entre San Antonio y Río Grande.

Esta comenzó complicada almenos en los primeros embarques ya por razones climáticas u operativas: o bien se demoraba la salida del buque que conecta con el feeder en Río Grande y la carga quedaba en espera más tiempo o por otro lado había descoordinación con la llegada de los reefers o del feeder a San Antonio. Y eso que – a diferencia de otros puertos brasileños- Río Grande no está tan ocupado con carga propia y podría enfocarse más a los trasbordos.
Uno de los problemas de este puerto tiene que ver con los vientos y las mareas especialmente cuando hay “mar de fondo” que hace difícil controlar el buque en el acceso.

Para los exportadores resulta sustancial la logística del contenedor. Conectando con Montevideo un reefer da una vuelta completa en cuatro días haciéndolo con Río Grande la vuelta se hace en 10 días si no hay complicaciones.
En este contexto los exportadores temen perder los embarques poner en riesgo mercados recibir multas por incumplimiento y complicar miles de puestos de trabajo.De todos modos en la medida en que la temporada avanza la operativa en Río Grande ha mejorado sensiblemente y los feeders van tomando su ritmo. “La operación actual no es optima pero sí aceptable” nos dice un importante cargador.

URUGUAY y DESPUéS
Así como los exportadores se van acomodando a Río Grande los uruguayos no dejan de llorar por la pérdida de los trasbordos. Pero varios analistas no olvidan que Uruguay debiera haber previsto esta situación y prefirió manejarla con funcionarios que “hicieron la plancha” pensando que Argentina no reaccionaría en esta cuestión aprovechando que sus diferentes gobiernos poco le prestaron atención al tema portuario. Así desde la Argentina en lugar de buscar bajar costos y apuntar a la eficiencia se opta por cortar las oportunidades que ofrece la eficiencia ajena. Esos funcionarios o diplomáticos vecinos patearon la firma del bilateral o multilateral con el argumento de que Uruguay quiere ser el centro logístico regional y el acuerdo lo impide sin traer números concretos en las reuniones multilaterales.

De todos modos hay funcionarios en la Argentina que reconocen que Buenos Aires tiene problemas para tomar la carga que dejó de trasbordar por Montevideo por el tiempo de navegación y especialmente por los costos que generan los servicios conexos al puerto. También se sabe que hasta que la Aduana no considere exportada la carga desde el puerto de origen y lo siga haciendo desde el último puerto de embarque al exterior al cargador no le va a convenir hacer trasbordo en una terminal del área metropolitana. Tantas veces se habló de cambiar esta situación que ya es histórica sin embargo fuentes oficiales dicen que las conversaciones en esta materia avanzan. Eso sí de ninguna manera dicen en el gobierno se dejará caer la resolución 1108 como moneda de cambio de otra cosa que se negocie con Uruguay.

“Es la propia presidenta la que dio el mandato de que las cargas argentinas se movilicen por nuestros puertos. Uruguay vivía de nuestras cargas y creó un sistema que ahora se cayó como un castillo de naipes” nos dice una fuente oficial.

Incluso el propio proyecto de “aguas profundas” en Rocha se planteó a partir de tomar cargas argentinas. “Eso no va a ocurrir” agregó la fuente. Por eso la idea uruguaya tambalea y se buscan inversores y cargas de otros lados independientemente de que el proyecto de una terminal de la minera Aratirí en la zona avance. “En realidad no es necesario que alrededor de ese proyecto se monte el tema del puerto de aguas profundas porque la infraestructura que requiere uno u otro es de dimensiones totalmente diferentes” nos dice un analista del sector.
Parte del problema dice el especialista es la escasa dinámica de Uruguay su burocracia y lentitud en reaccionar. No hay que olvidar que desde hace tiempo dan vuelta varios proyectos de amarraderos y puertos -por ejemplo en la zona aledaña a Nueva Palmira- que nunca terminan de aprobarse.

Fuente: revistamegatrade.com.ar

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