La tasa de desempleo en Sudáfrica alcanzó el 33,6% en el segundo trimestre de 2026, lo que equivale a unos 8,5 millones de personas, según Statistics South Africa. Si se incluye a quienes han dejado de buscar empleo, la cifra sube hasta el 46,3%. Al mismo tiempo, los productores de cítricos denuncian dificultades para reponer a los trabajadores migrantes que han abandonado el país en el contexto de las protestas antiinmigración.
La agricultura comercial lleva décadas dependiendo de mano de obra estacional procedente de Zimbabue, Mozambique y Lesoto. En Limpopo, los productores de cítricos aseguran que no logran contratar suficientes trabajadores para recoger la fruta a tiempo, lo que genera serias dudas sobre la capacidad de cosecha durante la campaña.
Las exportaciones de cítricos sudafricanos generaron en 2025 unos 45.000 millones de rands (2.700 millones de dólares), lo que convierte a los cítricos en el principal sector exportador agrícola del país por valor. Se trata de un producto altamente perecedero que circula a través de una cadena exportadora muy coordinada. Cuando las fincas no pueden cosechar la fruta en los plazos previstos, el producto llega tarde a las centrales de manipulación, los almacenes frigoríficos, las flotas de transporte y los puertos. Los volúmenes exportados pueden caer, mientras que los costes de almacenamiento y transporte se incrementan.
El sector opera además en un entorno de mayores costes de flete y combustible, y con perturbaciones en el acceso a los mercados de Oriente Medio. Según la Citrus Growers’ Association of Southern Africa, Oriente Medio representa aproximadamente el 19% de las exportaciones citrícolas sudafricanas, lo que lo convierte en el segundo mercado del país, solo por detrás de Europa.
Si la escasez de mano de obra se prolonga, la reducción de la capacidad de cosecha podría afectar a los volúmenes suministrados a los exportadores y al conjunto de la cadena de suministro de frutas y hortalizas frescas. Un menor volumen disponible para mayoristas y retailers también podría tensar el abastecimiento interno y ejercer presión adicional sobre los precios de los alimentos.
La situación laboral supone una dificultad más para unos productores de cítricos que ya afrontan déficits de infraestructuras, costes al alza, disrupciones logísticas y un menor crecimiento económico. Para el sector citrícola, contar con suficiente mano de obra estacional sigue siendo fundamental para mantener en plazo las operaciones de cosecha, envasado, cadena de frío, transporte y exportación.
Fuente: freshplaza.es y businessfront.com


