Limones: el 2019 no fue un buen año para los productores

La cadena limonera argentina es uno de los sectores que se destaca en el mundo por su nivel de competitividad. Sin embargo, el año pasado no fue tan positivo para el sector, cortándose la racha de la última década donde el crecimiento había sido constante.

“El limón viene ratificando año tras año su condición de líder mundial de producción e industrialización. En la última década ha aumentado la superficie implantada, los empaques y el proceso fabril. Sin embargo, en 2019 se detuvo esa tendencia favorable”, comentó José Carbonell, presidente de la Federación Argentina del Citrus (Federcitrus).

Para el 2018, se cosecharon alrededor de 2 millones de toneladas de limones y en 2019 cayó a 1,8 millones de toneladas. De esto, 1,3 millones de toneladas se destinan a la industrialización, 240.000 toneladas se exportan como fruto y el resto, va dirigido al mercado interno.

Ante el interrogante de qué ocasionó esta recesión, Carbonell explicó: “Hubo lluvias de otoño muy inoportunas por lo que la campaña se inició con casi 40 días de atraso y hay ventas de fresco en determinado momento del año que después no se recuperan. Y esto impactó a la baja en el volumen total de exportaciones de frescos, con 40.000 toneladas menos que la campaña anterior. Y se molió menos. Hubo un fuerte descarte de fruta”. Según el presidente de Federcitrus, fue un año de quebranto para el productor. “Tuvo precios por debajo de los costos. Y el que está integrado, con empaque o fábrica, tampoco tuvo un año fácil”, afirmó.

Asimismo, señaló que hay que agregar todos los problemas que hay en toda la cadena frutícola, como la falta de financiación, la presión impositiva, los costos logísticos muy elevados y las retenciones del 5%.

La naranja es el segundo cítrico en importancia y se produce en el NOA (exportadores) y el NEA (industrializadores). “Viene de un ciclo muy complicado, con precios internacionales bajos, tanto de la fruta fresca como del jugo. Sin embargo, en los últimos dos años se insinuó una leve mejoría”, describió.

Por último, Carbonell hizo foco en Huanglongbing (HLB), la enfermedad más destructiva para los cítricos que no posee cura. “Está llegando a la Argentina, sobre todo en la zona del NEA. Hubo detecciones de vectores y luego en plantas domiciliarias. También se han verificado plantaciones comerciales, todas ligadas a la frontera con Uruguay y Brasil”, finalizó.

Fuente: agroempresario.com.ar

2020-02-10T22:00:22+00:00