Las reacciones del sector por la eliminación de retenciones

En el último día del 2020 el gobierno argentino anunció una eliminación y reducción de los derechos de exportación de diversos productos de las Economías Regionales. A través de un decreto publicado en el Boletín Oficial, eliminó los derechos de exportación para una multiplicidad de productos que hasta el momento contaban con retenciones de entre el 5 y el 7 por ciento.

¿Cuáles son los sectores beneficiados con la medida? Según se informa en el decreto, el nuevo arancel 0 -que rige desde el primero de enero de 2021- es aplicado a productos hortícolas (tomate, pimientos, cebolla, ajos, puerros, espárrago, entre otros), hongos, productos olivícolas, legumbres, maíz pisingallo, papa y mandioca. Se suman además la carne ovina y caprina, huevos, acuicultura y la actividad apícola.

En cuanto a las frutas se incorporan los frutos secos, frutas tropicales, cítricos dulces, cítricos, uva en fresco y pasas de uva, cucurbitáceas, frutas de carozo, frutas finas, peras y manzanas. Y se agregan productos como infusiones, alimentos en base a frutas, jugos de frutas y aceites y esencias de cítricos.

La sorpresiva medida fue bien recibida por diferentes dirigentes del sector frutihortícola, quienes han sostenido esta demanda durante los años de Mauricio Macri (donde este impuesto varió a la alza y a la baja) por considerarlo un impuesto “distorsivo”.

Agustín Argibay, titular de la Cámara Argentina de Fruticultores Integrados (CAFI), se mostró conforme con el anuncio. “Es una buena noticia. Como política, los derechos de exportación son contradictorios con la idea de promover las exportaciones”, expresó el dirigente de la entidad que agrupa a empresas comercializadoras de peras y manzanas del valle de Río Negro y Neuquén.

No obstante, Argibay aclaró que la medida no representará mejoras inmediatas para el sector, sino que es “un aliciente a largo plazo” y un estímulo a nuevas inversiones que generen mayor rentabilidad para la actividad.

“En la medida que el negocio funciona, todo el mundo invierte. Esto te permite tener nuevas plantaciones, maquinaria agrícola, mallas antigranizo, riego por aspersión, maquinaria en empaque. Así podes bajar costos y competir internacionalmente. Pero bueno, cada nueva planta tarda siete años en dar fruto. Lo importante ahora es la orientación de esta política, que el gobierno entienda que los derechos de exportación son un impuesto distorsivo”, agregó el dirigente a InterNos.

Cabe mencionar que el gobierno nacional decidió cambiar la alícuota con una escala que establece un porcentaje menor para el impuesto según el grado de elaboración que tenga cada producto. Mauricio Macri había fijado una retención de $3 por dólar para productos industriales. El gobierno de Alberto Fernández decidió transformar ese monto fijo en el 4,5 por ciento de alícuota y, para productos más elaborados, bajarla al 3 y al 0 por ciento.

En el caso de los cítricos, la retención cero corre para la exportación de fruta fresca y de jugos. Sin embargo, el criterio aplicado en algunos casos es arbitrario. Por ejemplo, ciertos subproductos exportados -como el aceite esencial que se extrae del limón o la cáscara deshidratada del fruto- quedaron con un 3%, lo que representa una reducción respecto al esquema de 3 pesos fijos por dólar exportado, aunque menor.

José Carbonell, presidente de Federcitrus, expresó que “pensando en el conjunto de la fruticultura argentina, es el incentivo a la exportación que tanto veníamos reclamando”. Reconoció que es un buen anuncio, aunque significa apenas un “primer paso” hacia un esquema de menor presión tributaria sobre las Economías Regionales.

“Por el brutal déficit de nuestro país se apela a recursos fiscales distorsivos que limitan la capacidad exportadora. No hay que olvidarse que en la última década Argentina cayó la mitad en volumen y en facturación. Y en el mundo, el lugar que se deja se ocupa rápidamente por otros países. A expensas nuestras creció Perú, Sudáfrica, Uruguay”, analizó Carbonell.

Vale recordar que, según datos del Comité de Frutas de Argentina, entre 2008 y 2017 el país perdió unas 750.000 toneladas de mercadería enviada al exterior, lo que representa una caída del 50% en el volumen total exportado.

Quien también recibió la medida con buenos ojos fue el sector arandanero. Alejandro Pannunzio, titular de la Asociación de Productores de Arándanos de la Mesopotamia Argentina (APAMA), dijo que este “había sido uno de los temas centrales que los productores veníamos reclamando al gobierno a través del ministro Basterra”.

A su vez, el dirigente solicitó que la medida se prorrogue luego del 31 de julio (período por el cual fue sancionada, en principio) porque la cosecha y campaña de exportación de los arándanos se extiende desde septiembre a noviembre. “Tendríamos que ver cómo lo que pagamos en esta campaña 2020 puede ser compensado como crédito fiscal para los que ya cerramos las exportaciones y pagamos las retenciones”, planteó el dirigente sobre una temática que seguramente las entidades del sector intenten profundizar en las próximas semanas.

“Creo que es positivo, es la diferencia entre ganar y perder dinero para muchas empresas”, coincidió Adolfo Storni, presidente de Extraberries S.A. “Lo único que me preocupa es que le han dado un tinte de ‘transitorio’ y uno para invertir necesita reglas de juego claras. El hecho de que la medida sea hasta el 31 de julio te deja una preocupación. Nuestro sector, por ejemplo, exporta arándanos y cerezas, y hasta mitad de año no enviamos nada. No sé porque le dieron una validez tan corta. Espero que solo sea un tema de instrumentación”, agregó el empresario.

Por su parte Pablo Vernengo, director del área de Economías Regionales en la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), celebró la eliminación del impuesto aunque hizo hincapié en las diferencias de criterios del gobierno a la hora de aplicarlo. “Por ejemplo, el jugo de manzanas no va a pagar nada, pero el de peras va a pagar un 4 por ciento. Entiendo que el de peras tiene mayor peso de exportación y por eso su interés recaudatorio. El tabaco, que sufrió una sequía muy fuerte el año pasado, mantiene el 12 por ciento de derechos de exportación. Y así, hay un montón”, dijo a InterNos.

“Las Economías Regionales, sus 31 complejos, exportan anualmente por 7200 millones de dólares. Los derechos de exportación significaban alrededor de 400 millones de dólares. ¿Era significativo? No. Estos son paliativos que van a servir a sectores que vienen de una crisis profunda. Pero lo estamos pidiendo es un plan integral”, añadió Vernengo.

Sobre este punto, el dirigente aclaró que en los últimos meses el sector sufrió mayores costos por las exigencias, en protocolos y logística, que impuso el COVID-19. Además, señaló otros como gasoil (que aumentó un 16% de agosto a la fecha), salarios que acompañaron a una alta inflación, el pago de bonos de fin de año o la falta de actualización del monto de Mínimo No Imponible sobre las cargas de pymes regionales, el cual quedó estancado en los valores de 2018.

“Además, la eliminación de los derechos de exportación no lo percibe el productor. Si hay un derrame, lo que percibe el productor es una mejora en el precio interno, que ojalá que se dé, pero que tampoco está garantizada”, concluyó el dirigente.

Desde el poder ejecutivo remarcaron que la medida alcanza a productores de alimentos y bebidas que generan el 24% del total de exportaciones del rubro y representan el 41% del empleo en el sector. “La eliminación de los aranceles es para que el dinamismo de las economías regionales se acelere y con la expectativa de que vuelvan a tomar impulso en exportaciones que generan los dólares que la economía argentina necesita”, dijo Marcelo Alós, secretario de Alimentos, Bioeconomía y Desarrollo Regional del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca.

Mirá el decreto completo acá.

 

Fuente: revistainternos.com.ar

2021-01-12T18:23:49+00:00