Intercitrus pide la intervención de Madrid en la crisis citrícola

La interprofesional naranjera Intercitrus ha asumido como propios los planteamientos esbozados la semana pasada por el conseller de Agricultura Juan Cotino en relación a la dura crisis en la que se encuentra sumido el negocio citrícola y sus posibles soluciones.En otras palabras los responsables de Intercitrus decidieron durante la reunión que mantuvieron ayer trasladar al Gobierno central el problema naranjero tal como Cotino propuso a los representantes del sector hace sólo unos días. Así que Intercitrus una entidad sacudida desde siempre por las críticas periódicas acerca de su supuesta inoperancia que formulan buena parte de sus propios miembros ha despertado momentáneamente de su letargo impulsada por la intervención directa del conseller de Agricultura.

La tesis formulada por Cotino en el sentido de que la crisis citrícola trasciende las fronteras de la Comunitat Valenciana y la responsabilidad del Consell por lo que tanto el Gobierno central como los ejecutivos autonómicos con intereses naranjeros deberían implicarse en la búsqueda de soluciones y en la financiación de las mismas fue asumida ayer por Intercitrus. La propia petición que la interprofesional naranjera acordó trasladar al Ministerio de Agricultura apenas difiere de la reclamación planteada por Cotino la semana pasada. Intercitrus concretamente acordó ayer solicitar «una actuación extraordinaria» a los responsables en materia agraria del Gobierno central consistente en financiar la retirada de unas 250.000 toneladas de fruta sobrante que se quedarían en el árbol sin comercializar a cambio de algún tipo de ayuda directa al productor. De ese modo se intentaría aliviar la presión de los abultados excedentes citrícolas sobre el mercado en fresco para revitalizar las cotizaciones.

La idoneidad de esta propuesta de carácter meramente coyuntural generó un debate interno entre las organizaciones agrarias presentes en Intercitrus ya que a algunos sindicatos sobre todo a la Unió de Llauradors-Coag no terminaba de convencerle si bien finalmente y pese a ciertas objeciones obtuvo un respaldo general. Intercitrus según las fuentes consultadas también decidió en su reunión de ayer constituir «una comisión técnica» que se encargue de elaborar un documento de análisis sobre la situación del sector que debería servir como base para futuras actuaciones de tipo estructural.

Sergio Carbó Valencia

Intercitrus pide la intervención de Madrid en la crisis citrícola

La interprofesional naranjera Intercitrus ha asumido como propios los planteamientos esbozados la semana pasada por el conseller de Agricultura Juan Cotino en relación a la dura crisis en la que se encuentra sumido el negocio citrícola y sus posibles soluciones.En otras palabras los responsables de Intercitrus decidieron durante la reunión que mantuvieron ayer trasladar al Gobierno central el problema naranjero tal como Cotino propuso a los representantes del sector hace sólo unos días. Así que Intercitrus una entidad sacudida desde siempre por las críticas periódicas acerca de su supuesta inoperancia que formulan buena parte de sus propios miembros ha despertado momentáneamente de su letargo impulsada por la intervención directa del conseller de Agricultura.

La tesis formulada por Cotino en el sentido de que la crisis citrícola trasciende las fronteras de la Comunitat Valenciana y la responsabilidad del Consell por lo que tanto el Gobierno central como los ejecutivos autonómicos con intereses naranjeros deberían implicarse en la búsqueda de soluciones y en la financiación de las mismas fue asumida ayer por Intercitrus. La propia petición que la interprofesional naranjera acordó trasladar al Ministerio de Agricultura apenas difiere de la reclamación planteada por Cotino la semana pasada. Intercitrus concretamente acordó ayer solicitar «una actuación extraordinaria» a los responsables en materia agraria del Gobierno central consistente en financiar la retirada de unas 250.000 toneladas de fruta sobrante que se quedarían en el árbol sin comercializar a cambio de algún tipo de ayuda directa al productor. De ese modo se intentaría aliviar la presión de los abultados excedentes citrícolas sobre el mercado en fresco para revitalizar las cotizaciones.

La idoneidad de esta propuesta de carácter meramente coyuntural generó un debate interno entre las organizaciones agrarias presentes en Intercitrus ya que a algunos sindicatos sobre todo a la Unió de Llauradors-Coag no terminaba de convencerle si bien finalmente y pese a ciertas objeciones obtuvo un respaldo general. Intercitrus según las fuentes consultadas también decidió en su reunión de ayer constituir «una comisión técnica» que se encargue de elaborar un documento de análisis sobre la situación del sector que debería servir como base para futuras actuaciones de tipo estructural.

Sergio Carbó Valencia

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