HLB: la importancia de prevenir esta enfermedad que no tiene cura

El Huanglongbing (HLB) es una enfermedad originaria del continente asiático que afecta diversas especies de cítricos y otras de la familia rutáceas.

Es considerada como la más devastadora de los cítricos a nivel mundial, debido a los daños que causa, a la dificultad de su diagnóstico y a la velocidad de su expansión. Al no haber un tratamiento efectivo que permita restablecer la sanidad o evitar que una planta cítrica se enferme, aseguran que la única alternativa es enfocar los esfuerzos en la prevención y la detección temprana.

Países afectados

El HLB se encuentra presente en la mayor parte del continente asiático, en la península arábiga, algunos países africanos y América. Se considera que afectó el 50% de la producción citrícola china, mientras que en otros países asiáticos se registra la muerte del 50% de las plantas, con el 50 % restante de las plantas enfermas.

En los últimos 15 años, aseguran que el avance en el continente americano provocó la pérdida dramática de cultivos en poco tiempo. El HLB se reportó en Estados Unidos, México, Centroamérica, llegando al sur hasta Brasil, Paraguay y Argentina.

Efectos en Argentina

En Argentina, el HLB es una enfermedad con estatus fitosanitario “Plaga Cuarentenaria Presente Bajo Control Oficial”.

Desde el año 2010, El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), mediante la Dirección Nacional de Protección Vegetal, ejecuta un Programa Nacional de Prevención de HLB (PNPHLB).

La acción se orienta a salvaguardar la economía de una actividad que comprende a 5.300 productores y emplea a 91.490 trabajadores. Los cultivos citrícolas abarcan una superficie de más de 130.000 Ha. valuada en más de 1.000 millones de dólares. El sector comercializa e industrializa anualmente cerca de 3.272 Millones de Tn. de limones, naranjas, mandarinas y pomelos en 22 plantas industriales para jugos concentrados y 405 plantas de empaque.

La presencia de la enfermedad en países vecinos, así como la producción de plantas cítricas de procedencia desconocida, impacta de manera significativa en nuestro país. Provincias como MisionesCorrientes, Formosa, Salta y Jujuy son las más vulnerables a esta situación por su cercanía.

Frente a este marco, desde comienzos del 2019, la Secretaria de Agroindustria, Senasa y Federcitrus realizan la campaña #CadaPlantaEnSuLugar para concientizar sobre los efectos del HLB y las medidas que existen para evitar su ingreso, establecimiento y mitigar el riesgo de dispersión.

¿Qué es el HLB?

El agente causal del HLB es la bacteria Candidatus Liberibacter asiaticus, Candidatus Liberibacter africanus y Candidatus Liberibacter americanus. De estas tres, sólo la Candidatus Liberibacter asiaticusfue detectada en la Argentina.

Es transmitida por el insecto vector conocido como psílido Asiático de los Cítricos (Diaphorina citri), de amplia distribución a nivel mundial, y por material vegetal de propagación infectado.

Dentro de las zonas de producción citrícolas de Argentina, el insecto vector se encuentra distribuido en las provincias de Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Formosa, Chaco, Santiago del Estero, Santa Fe, Salta y Jujuy. No fue detectado aún en las provincias de Buenos Aires, Tucumán y Catamarca donde el Senasa posee una Red de Trampeo para la detección precoz de dicho insecto vector.

Una vez que la planta adquiere la bacteria, existe un tiempo de latencia que, al finalizar, produce defoliación, caída de frutos y pérdida del valor comercial. La planta queda improductiva en poco tiempo.

Paulatinamente, los síntomas se acentúan afectando el tejido floemático de manera irreversible hasta ocasionar la muerte biológica de la planta.

Monitoreo y detección

Los monitoreos se realizan dirigidos a la presencia de sintomatología sospechosa al HLB. Sin embargo, una planta positiva no siempre presenta síntomas, porque varían de acuerdo al tiempo de infección, la etapa de la enfermedad, la especie hospedante y la edad del árbol.

Síntomas

En las hojas, inicialmente se produce un amarillamiento que puede presentarse en una o varias ramas, en forma de manchas moteadas típicamente con zonas verdes claras y oscuras, asimétricamente, color heterogéneo, engrosamiento y aclaración de nervaduras con la nervadura central prominente que con el paso del tiempo se torna de un aspecto corchoso. Es típico confundir estos síntomas con deficiencias nutricionales.

También puede observarse hojas puntiagudas descriptas como ‘orejas de conejo’. Avanzada la enfermedad, existe una intensa defoliación de las ramas afectadas, seguido de una brotación irregular, floración fuera de época, y caída prematura de los frutos con la consecuente muerte de las ramas.

En los frutos, los síntomas son cambio en la coloración de maduración (maduración invertida), frutos asimétricos, desplazamiento de la columela, aborto de semilla y crecimiento de la acidez.

Prevención

Actualmente no existe un tratamiento efectivo que revierta el daño adquirido por las plantas infectadas. Por ello es necesario conocer cuáles son las medidas fitosanitarias vigentes que deben cumplirse con el objetivo de evitar la propagación de la enfermedad, minimizando el riesgo de dispersión a otras áreas.

  • Evitar ingresar al país plantas, plantines y sus partes sin la autorización sanitaria correspondiente.
  • Evitar el traslado de plantas cítricas y frutos entre provincias. Está prohibido trasladar plantas de origen desconocido y fruta fresca cítrica sin proceso, entre áreas con distinta condición fitosanitaria.
  • Adquirir plantas certificadas de viveros habilitados por INASE y SENASA.
  •  No producir, plantar, comercializar y transportar plantas de Mirto (Murraya paniculata), hospedante alternativo del HLB, en todo el territorio nacional.
  • Ante cualquier duda o sospecha de que una planta pudiera estar infectada, es obligatorio llamar al SENASA.

Fuente: infocampo.com.ar

2019-04-09T21:37:16+00:00