Los exportadores de naranjas que integran la empresa Zuvamesa han decidido seguir adelante con la construcción de una moderna fábrica de zumos de cítricos en Sagunto aunque cambie la política de la UE y desaparezcan las ayudas por kilo procesado. Los 59 socios de la firma procesan más de un millón de toneladas de producción.SUMAVESA han informado las obras de la fábrica se iniciarán a primeros de diciembre. Está previsto que el ayuntamiento de Sagunto apruebe definitivamente los permisos el próximo día 22. La industria empezará a funcionar a primeros de 2008.
Los 59 exportadores de cítricos que integran Zuvamesa entienden que aunque desaparecieran las ayudas que actualmente da Bruselas por cada kilo de cítricos que se transforma en zumos o conservas –como parece que puede ocurrir– su proyecto es viable y tiene más posibilidades de futuro que otras fábricas ya existentes en España y en otros países citrícolas.
La subvención actual es de 9-10 céntimos por kilo de cítricos industrializado y el precio que pueden pagar las industrias ronda los 7 céntimos. Es decir que sin la compensación de las ayudas de Bruselas por cada kilo que es previsible que se reconviertan en pagos por superficie de cultivo es de suponer que pocos citricultores españoles –o ninguno– destinará producción para dicho destino.
Pero las 59 empresas comerciales que están asociadas en Zuvamesa procesan una producción de más de un millón de toneladas de naranjas y clementinas que procede de cosechas propias de las de socios de organizaciones de productores asociadas a dichas firmas y de lo que adquieren en campo a productores libres.
De toda partida de cítricos que llega del campo tras el proceso de selección y empaquetado en los almacenes se apartan porcentajes variables de fruta que no sirven para su venta en las fruterías debido a su tamaño (demasiado grande o pequeño) o a presentar deficiencias en la piel. Esta parte de la cosecha que puede rondar el 25-30% es la que se destina a su transformación en zumos ya que la calidad interna de la fruta es normal.
Así pues del millón de toneladas que se procesan en los almacenes de los socios de Zuvamesa resultan unas 250.000-300.000 que han de ir a zumos y para eso tomaron estas empresas la iniciativa de construir una planta propia.
Unas son más viables que otras
Con ayudas directas o sin ellas los almacenes seguirán generando esos destríos y su transformación es el mejor destino y la única opción de generar un valor añadido. Seguramente no quedará nada para el productor pero cabe que mediante este aprovechamiento no sufra una repercusión negativa sobre la liquidación de la parte de su cosecha útil para la venta en fresco. Además está el problema de dónde tirar tan gran cantidad de fruta cuando ya se viene anunciando que pronto se prohibirá que vaya a los vertederos.
Agriconsa que es la industria de las cooperativas y está ubicada en Algemesí está en el mismo caso y en la misma filosofía de aprovechar parte de la producción de las entidades asociadas. No ocurre así en otras industrias españolas que se han construido y funcionan sobre la base de adquirir en campo cosechas enteras apoyándose en el atractivo de la subvención que complementa los precios. Ahí si desaparece la ayuda por kilo puede verse alterado seriamente el sistema.
fuente: Vicente Lladró Valencia


