El sector citrícola asegura que Bruselas ha dado una nueva vuelta de tuerca en su legislación que puede tener graves consecuencias para la comercialización de naranjas y mandarinas durante las próximas campañas. El comité de gestión de Frutas y Hortalizas de la Unión Europea acaba de modificar en el último momento su decisión inicial de corregir la discriminación que vienen sufriendo los cítricos en materia de etiquetado y finalmente obligará a que en todas las partidas de naranjas mandarinas o limones se especifiquen mediante una etiqueta los tratamientos a los que han sido sometidas después de la cosecha lo que puede perjudicar a su imagen y por tanto recortar las posibilidades de comercialización.
Los cítricos son el único producto agrario sometido a esta disposición lo cual supone un agravio comparativo de muy difícil justificación. El presidente de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja) Cristóbal Aguado califica de «absurda ridícula e inaceptable» la posición que acaban de adoptar al respecto los legisladores comunitarios.
También Cirilo Arnandis presidente del Consejo de Frutas y Hortalizas de las Cooperativas de España ha criticado esta norma y asegura que «discrimina a este sector confunde al consumidor es arbitraria y carece de base jurídica». La mayoría de productos agrarios reciben tratamientos postcosecha no sólo en los cítricos -razona Aguado- y es incomprensible que esos requisitos en el etiquetado sólo se le exijan a los cítricos cuando incluso por sus propias características (la piel no se come) ofrecen todas las garantías de seguridad.
La organización agraria también recuerda a los legisladores europeos que el uso de fitosanitarios ya está regulado a través de una norma «específica muy estricta» y que los productos agrarios de países terceros sí pueden utilizar tratamientos que están prohibidos en Europa así como entrar por nuestras fronteras y venderse en los mercados con to?da comodidad.
Fuente: Levante


