La Comunitat producirá en esta campaña algo más de tres millones de toneladas de cítricos lo que implica la reducción de hasta las 567.000 toneladas.Que la producción citrícola de la provincia de Castellón será menor está claro. Lo que no queda tan claramente definido es en qué proporción. La Conselleria de Agricultura hizo pública su previsión sobre la cantidad de naranja que producirán los árboles castellonenses (un dato sumamente importante pues marca parte del devenir de la campaña) y estima que durante esta temporada citrícola habrá 567.214 toneladas.
El descenso que se produce sobre la campaña pasada es del 6 67% en la provincia según el organismo autonómico que contradice así a las organizaciones agrarias que habían calculado una reducción de alrededor de un 20% tal y como habían apuntado desde la Unió y Fepac-Asaja. Desde el grupo de presión agrícola también se aventuró una proporción similar que podría haber alcanzado el 30% de no haber llovido recientemente.
La Conselleria incluso dio datos por variedades algo que no había proporcionado en los últimos años. Entre ellos destaca el descenso en la producción de clemenules que baja un 13 49% en el conjunto de toda la Comunitat. Así habrá en total 503.876 toneladas de esta variedad de las cuales 308.596 (más del 60%) se producirán en la provincia que sigue siendo el referente entre las reinas de las clementinas.
En el conjunto autonómico la producción será de poco más de tres millones de toneladas lo que significa una reducción del 4 9%. El descenso es común en las tres provincias autonómicas. Esto a priori es un buen indicador de cara a que la fruta pueda tener precio en el campo.
CON RETRASO
Todo esto se tiene que acabar de corroborar en la campaña a punto de comenzar en la provincia. La fruta llega con aproximadamente un par de semanas de retraso debido a la falta de lluvias y el calor que ha marcado buena parte del año lo que retrasó la floración y la maduración de las naranjas.
Además como muchos socios de las cooperativas provinciales y autonómicas no han cobrado un precio que cubra los gastos de cultivar la fruta –las liquidaciones de algunos incluso han sido de cero euros– no han podido llevar a cabo los tratamientos fungicidas y los abonos pertinentes lo que ha provocado el retraso en el desarrollo de las naranjas y clementinas en los árboles.
Esto ha influido en la reducción de la producción así como también el abandono de huertos que se ha acentuado tras la desastrosa temporada pasada. Por ello los agricultores “necesitamos que salga una campaña adecuada” señala el responsable de cítricos de la Unió José Ramón Urbán.
Fuente: Elperiodicomediterraneo


