Los agricultores de Castellón tienen claro que las condiciones en las que trabajan no son las adecuadas y así lo han hecho saber en los últimos días a las empresas productoras de cítricos.
Pese a ello la semana pasada sindicatos y patronal llegaron a un acuerdo en el que se comprometían a continuar una negociación que se rompió en el mes de febrero.
«Esta primera toma de contacto ha servido para poner las posturas encima de la mesa» informaba el portavoz de la Unió de Llauradors Miguel Oltra. Unas horas antes en la provincia se había celebrado una manifestación en este sentido en la que solicitaban ‘Un trabajo digno’ en el campo y a la que acudieron 400 personas según indicó la Policía Local.
La petición más importante aunque no la única que en estos momentos solicitan los recolectores de cítricos es el aumento de su salario en un 2 4 por ciento más la subida del IPC.
Así también solicitan que se regulen los sueldos y que se elimine la contratación mediante empresas de trabajo temporal (ETT) ya que como indicó Oltra «se crearon para hacer frente a repuntes de producción y no para sustituir a plantillas enteras de trabajadores».
El pasado lunes hubo una nueva reunión entre los representantes de los trabajadores y la patronal que tampoco llegó a buen puerto y es que los sindicatos y productores parecen no alcanzar un punto en común en estas negociaciones a las que sin duda perjudica el ambiente de desconfianza existente entre ambas instituciones.
Eso sí esta vez están decididos a buscar una solución viable y volverán a reunirse el próximo día 21 de octubre. Aunque si entonces todo sigue igual el responsable del sector agrario de UGT-PV Manuel Bono tiene claro que «haremos todo lo que esté en nuestra mano posiblemente convocaremos una huelga». Unas declaraciones muy similares a las realizadas por su homólogo de CCOO José Luis Ortega quien apuntó que «hemos dejado claro que o hay acuerdo o movilizaremos a la gente».
Otro de los integrantes en la reunión fue Enrique Ribes que participó en el diálogo como representante de los comercios castellonenses y quitó hierro al asunto al asegurar que «negociaremos y no se llegará a la huelga».
Dentro de los puntos candentes de la negociación se encuentra también el hecho de que las productoras de Castellón se marchan a otros lugares próximos a la provincia y más baratos como indicó el secretario técnico de Fepac-Asaja Doménec Nàcher quien informó de que «hay dos firmas de Betxí que ya han trasladado su negocio» y está convencido de que la situación se acentuará «si seguimos con esta escalada imparable de costes».
Mientras tanto en los campos de cítricos castellonenses los agricultores comienzan a recoger las variedades más tempranas con la vista puesta en un cielo que esperan les traiga algunas lluvias. Y eso que las previsiones para esta campaña son buenas pues la bajada en la producción traerá frutos con un buen tamaño y buena calidad.
Fuente: lasprovincias.es


