España: ¡ Juntos somos más !

Veinte firmas naranjeras de Castellón crean una empresa para buscar nuevas variedades. La nueva plataforma establece un convenio con el IVIA para acelerar la investigación sobre el genoma citrícola.

 


Una veintena de firmas comercializadoras de cítricos de la provincia de Castellón han creado una nueva empresa cuyo objetivo esencial es la búsqueda y multiplicación de nuevas variedades de mandarinas y naranjas que sean de interés para ensanchar el abanico de su oferta actual.


La nueva empresa se denomina ICSA (Investigaciones Cítrícolas de Castellón S.A.) y ha surgido en el seno de Asociex que agrupa a todas las firmas castellonenses de comercialización y exportación naranjera tanto privadas como cooperativas. Sin embargo no todas las afiliadas en Asociex participan en ICSA sólo unas veinte en la actualidad y lo más llamativo es que colaboran en ello tanto firmas privadas como cooperativas en un franco entendimiento que hoy por hoy parece mucho más lejano en el mismo sector en la provincia de Valencia donde se mantienen más fuertes diferencias entre ambas partes.


Los empresarios citrícolas castellonenses se suman así a otras iniciativas privadas en marcha en el sector para el mismo fin de buscar nuevas variedades. Pueden citarse los casos de GCM (Giner Cañamás y Martinavarro) que ya ha presentado su nueva naranja M-7 obtenida en Australia o el de Nulexport aliada con empresarios privados para adquirir los derechos de variedades tardías de mandarinas producidas en Italia.


Todas estas iniciativas coexisten con importantes proyectos en marcha del Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA dependiente de la Generalitat) que cuenta ya con miles de híbridos triploides (mandarinas sin semillas) y otras clases obtenidas por irradiación de variedades clásicas. De todas ellas algunas estan en fase multiplicación en viveros para ir al campo y otras en experimentación para evaluar sus características.


Pauta común de todas estas iniciativas es que trabajan con variedades registradas (patentadas) y por tanto con limitaciones de producción y aplicarán la misma política a las nuevas clases que obtengan.


La nueva empresa ICSA cuenta ya con una finca de experimentación en Castellón y con un presupuesto anual próximo a los 300.000 euros. Además ha firmado un convenio de colaboración con el IVIA para ensayar nuevas variedades híbridas y acelerar los trabajos para desentrañar la secuencia del genoma de los cítricos. Al mismo tiempo la empresa proyecta traer de fuera cualquier variedad que vea apropiada.


Cuando se conozca todo el genoma citrícola se acortarán las fases de selección de variedades para saber si alguna es de interés. Ahora hay que esperar años para que produzcan fruta y analizarla. Conociendo qué genes inducen características concretas que se busquen (por ejemplo tardías productivas etc.) se puede averiguar su existencia analizando cualquier material nuevo antes de producir.


 


FUENTE: LAS PROVINCIAS

España: ¡ Juntos somos más !

Veinte firmas naranjeras de Castellón crean una empresa para buscar nuevas variedades. La nueva plataforma establece un convenio con el IVIA para acelerar la investigación sobre el genoma citrícola.

 


Una veintena de firmas comercializadoras de cítricos de la provincia de Castellón han creado una nueva empresa cuyo objetivo esencial es la búsqueda y multiplicación de nuevas variedades de mandarinas y naranjas que sean de interés para ensanchar el abanico de su oferta actual.


La nueva empresa se denomina ICSA (Investigaciones Cítrícolas de Castellón S.A.) y ha surgido en el seno de Asociex que agrupa a todas las firmas castellonenses de comercialización y exportación naranjera tanto privadas como cooperativas. Sin embargo no todas las afiliadas en Asociex participan en ICSA sólo unas veinte en la actualidad y lo más llamativo es que colaboran en ello tanto firmas privadas como cooperativas en un franco entendimiento que hoy por hoy parece mucho más lejano en el mismo sector en la provincia de Valencia donde se mantienen más fuertes diferencias entre ambas partes.


Los empresarios citrícolas castellonenses se suman así a otras iniciativas privadas en marcha en el sector para el mismo fin de buscar nuevas variedades. Pueden citarse los casos de GCM (Giner Cañamás y Martinavarro) que ya ha presentado su nueva naranja M-7 obtenida en Australia o el de Nulexport aliada con empresarios privados para adquirir los derechos de variedades tardías de mandarinas producidas en Italia.


Todas estas iniciativas coexisten con importantes proyectos en marcha del Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA dependiente de la Generalitat) que cuenta ya con miles de híbridos triploides (mandarinas sin semillas) y otras clases obtenidas por irradiación de variedades clásicas. De todas ellas algunas estan en fase multiplicación en viveros para ir al campo y otras en experimentación para evaluar sus características.


Pauta común de todas estas iniciativas es que trabajan con variedades registradas (patentadas) y por tanto con limitaciones de producción y aplicarán la misma política a las nuevas clases que obtengan.


La nueva empresa ICSA cuenta ya con una finca de experimentación en Castellón y con un presupuesto anual próximo a los 300.000 euros. Además ha firmado un convenio de colaboración con el IVIA para ensayar nuevas variedades híbridas y acelerar los trabajos para desentrañar la secuencia del genoma de los cítricos. Al mismo tiempo la empresa proyecta traer de fuera cualquier variedad que vea apropiada.


Cuando se conozca todo el genoma citrícola se acortarán las fases de selección de variedades para saber si alguna es de interés. Ahora hay que esperar años para que produzcan fruta y analizarla. Conociendo qué genes inducen características concretas que se busquen (por ejemplo tardías productivas etc.) se puede averiguar su existencia analizando cualquier material nuevo antes de producir.


 


FUENTE: LAS PROVINCIAS

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