España: Citricultores amenazan con radicalizar sus protestas

Las organizaciones agrarias han endurecido el tono de sus declaraciones contra las cadenas y empresas de comercialización de cítricos mientras preparan las protestas anunciadas para los días 14 y 15 cuando pretenden paralizar todo el sector naranjero en demanda de unos precios de venta mínimos y una rentabilidad digna. Exigen un precio mínimo de 20 céntimos por kilo de naranjas y 25 para las clementinas.Los ánimos están ciertamente muy caldeados. La ruina y el desánimo se extiende entre los productores de cítricos. Las naranjas y las clementinas están prácticamente sin precio en el campo y los agricultores amenazan con radicalizar sus protestas de la semana próxima. Cristóbal Aguado presidente de AVA-ASAJA habló ayer de que ‘‘hay mucha crispación en el campo por lo que está pasando y no estamos dispuestos a dejarnos chupar la sangre’’. Joan Brusca secretario de La Unió-COAG insistió en que ‘‘cerraremos los almacenes porque no queremos regalar nuestras naranjas y nuestro trabajo’’.

Para desconvocar la huelga citrícola a las organizaciones agrarias ASAJA COAG y UPA les hubiera bastado con que ayer los representantes del comercio privado se avinieran a aceptar la propuesta de las cooperativas de debatir la fijación de unos precios mínimos de compra en el campo para las naranjas y las clementinas. Pero el comercio volvió a decir claramente que no como dijo días atrás rotundamente que no a la huelga.

La propuesta la lanzó Juan Safont presidente de Anecoop y Antonio Muñoz exportador copresidente del Comité de Gestión de los exportadores y presidente de turno de Intercitrus contestó que el comercio privado ya paga mejores precios y liquidaciones que las cooperativas por lo que en su criterio estas no pueden exigirles precios mínimos.

Un 20% para el campo
Sin embargo esa es precisamente la petición esencial de las organizaciones agrarias: que se fijen precios mínimos de manera oficial que haya umbrales de referencia y que se asegure una rentabilidad digna para los productores. Algo que desde la Administración se ha dicho reiteradamente que no puede ser; lo impide la normativa europea y tampoco sería operativo; con precios mínimamente rentables asegurados cabría seguir aumentando la producción hasta el infinito y esa es precisamente la raíz del problema que ya hay mucha cosecha.

Según AVA y La Unió los agricultores deberían recibir al menos el 20% de los precios finales de venta al consumidor que no deberían aumentar sino redistribuirse su reparto de forma más equitativa: algo más para el productor y algo menos para la cadena comercial. Aguado y Brusca indicaron que ‘‘ahora el agricultor sólo recibe el 10% un 30% se queda en el proceso de comercialización y un 60% en el tramo final de distribución’’.

Pero ese 20% para el agricultor tendría a su vez unos topes mínimos que quieren que se garanticen. Serían 20 céntimos por kilo de naranjas y de limones y 25 para las clementinas.

fuente: Vicente Lladró

España: Citricultores amenazan con radicalizar sus protestas

Las organizaciones agrarias han endurecido el tono de sus declaraciones contra las cadenas y empresas de comercialización de cítricos mientras preparan las protestas anunciadas para los días 14 y 15 cuando pretenden paralizar todo el sector naranjero en demanda de unos precios de venta mínimos y una rentabilidad digna. Exigen un precio mínimo de 20 céntimos por kilo de naranjas y 25 para las clementinas.Los ánimos están ciertamente muy caldeados. La ruina y el desánimo se extiende entre los productores de cítricos. Las naranjas y las clementinas están prácticamente sin precio en el campo y los agricultores amenazan con radicalizar sus protestas de la semana próxima. Cristóbal Aguado presidente de AVA-ASAJA habló ayer de que ‘‘hay mucha crispación en el campo por lo que está pasando y no estamos dispuestos a dejarnos chupar la sangre’’. Joan Brusca secretario de La Unió-COAG insistió en que ‘‘cerraremos los almacenes porque no queremos regalar nuestras naranjas y nuestro trabajo’’.

Para desconvocar la huelga citrícola a las organizaciones agrarias ASAJA COAG y UPA les hubiera bastado con que ayer los representantes del comercio privado se avinieran a aceptar la propuesta de las cooperativas de debatir la fijación de unos precios mínimos de compra en el campo para las naranjas y las clementinas. Pero el comercio volvió a decir claramente que no como dijo días atrás rotundamente que no a la huelga.

La propuesta la lanzó Juan Safont presidente de Anecoop y Antonio Muñoz exportador copresidente del Comité de Gestión de los exportadores y presidente de turno de Intercitrus contestó que el comercio privado ya paga mejores precios y liquidaciones que las cooperativas por lo que en su criterio estas no pueden exigirles precios mínimos.

Un 20% para el campo
Sin embargo esa es precisamente la petición esencial de las organizaciones agrarias: que se fijen precios mínimos de manera oficial que haya umbrales de referencia y que se asegure una rentabilidad digna para los productores. Algo que desde la Administración se ha dicho reiteradamente que no puede ser; lo impide la normativa europea y tampoco sería operativo; con precios mínimamente rentables asegurados cabría seguir aumentando la producción hasta el infinito y esa es precisamente la raíz del problema que ya hay mucha cosecha.

Según AVA y La Unió los agricultores deberían recibir al menos el 20% de los precios finales de venta al consumidor que no deberían aumentar sino redistribuirse su reparto de forma más equitativa: algo más para el productor y algo menos para la cadena comercial. Aguado y Brusca indicaron que ‘‘ahora el agricultor sólo recibe el 10% un 30% se queda en el proceso de comercialización y un 60% en el tramo final de distribución’’.

Pero ese 20% para el agricultor tendría a su vez unos topes mínimos que quieren que se garanticen. Serían 20 céntimos por kilo de naranjas y de limones y 25 para las clementinas.

fuente: Vicente Lladró

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