Empaques y cámaras de frío de frutas y hortalizas no podrán gestionar destino minorista

A partir del 9 de diciembre, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) realiza una mejora del Documento de Tránsito Vegetal (DTV). El sistema de gestión no autorizará a que los titulares de empaques o frigoríficos y cámaras de frío de frutas y hortalizas sean identificados como destino minorista.

Esta categoría de destino, que solamente puede recibir pero no puede emitir DTV-e, está reservada para aquellos comercios que venden estos productos a los consumidores finales (verdulerías, ferias municipales o privadas, autoservicios, sucursales de supermercados, etc.) o a los emprendimientos que los transforman como última etapa en la cadena de distribución (restaurantes, comedores escolares, hospitalarios o fabriles, empresas de catering).

Cabe destacar que esta condición no solo fortalece la tan mentada trazabilidad, sino que además provee la confirmación del rol comprometido por los actores del sector y otorgado por la autoridad sanitaria nacional para con nuestros consumidores y con el mundo como destino comercial.

El compromiso del Senasa

Estos dos tipos de establecimientos regulados por el Senasa poseen todos los atributos registrales para gestionar en el SIGDTV como lo que realmente son, Empaques o Almacenamiento, y no pueden dejar de ser identificados con la precisión que amerita su responsabilidad sanitaria y del respeto para con la salud pública.

Los Empaques de productos vegetales son establecimientos en los que se acondicionan las hortalizas y las frutas de manera tal de asegurar su aptitud para el consumo, brindando un marco de garantía de la calidad a través de los procesos de selección, limpieza, sanitización, envasado e identificación.

En el Sistema de Gestión del Documento de Tránsito Sanitario Vegetal (SIGDTV), los Frigoríficos y Cámaras de Frío de frutas y hortalizas son configurados como almacenamiento.

 

Actualmente el mercado de alimentos muestra una movilidad ascendente en la calidad de las prestaciones, lo que no solo gana adeptos entre los actores del sector, sino que se va convirtiendo en un requisito ineludible a la hora de competir comercialmente.

Surgió una clara tendencia a que aquellos que se consideran socios comerciales, adopten modelos de trazabilidad (también llamada rastreabilidad) que les permitan no sólo relaciones eficientes, sino también actuar de manera rápida en beneficio del consumidor en primer lugar y de los intereses de las empresas productoras luego, al tener las mercancías bien identificadas en las diferentes etapas de la cadena de abastecimiento.

Este concepto sugiere la necesidad de conocer el origen de los productos utilizados a lo largo de toda la cadena de producción, elaboración y hasta la distribución según el caso, o sea poder rastrear el inicio de las materias primas que dan forma a los alimentos, hacer un trazado a lo largo de toda la sucesión de operaciones que se denomina cadena. A esto se lo llama “hacer la trazabilidad” de los alimentos.

 

Fuente: argentina.gob.ar

2020-11-30T19:48:54+00:00