Cervi cumple 50 años en El Valle: “Hay que cuidar las fuentes de generación genuina de riqueza”

“En el año 1937, el nono Don Mario Cervi, un joven inmigrante lleno de ilusiones, llegó desde su Italia natal y se radicó en Colonia Confluencia de la ciudad de Neuquén. Comenzó trabajando de peón y luego como capataz de un importante establecimiento frutícola de la ciudad de Cipolletti. Una década más tarde, fiel a su espíritu emprendedor, adquiere su primera chacra para iniciarse en el cultivo de hortalizas y frutas. Sin embargo, el arduo trabajo de preparación de la tierra (desmontar, emparejar, construir acequias y alambrados) no fue fácil para él y para nuestra familia que empezaba a crecer”, así fueron los comienzos de una empresa emblemática que cumple 50 años en la región.

En un repaso por el largo recorrido, Jorge Cervi habla de los comienzos, de los desafíos y de la cultura de una empresa que hace historia en El Valle

Cumplen 50 años…

n las empresas en la Argentina estamos acostumbrados a ser pilotos de tormenta. No manejas el 70 u 80% de las variables. Cuando plantas un manzano tarda entre 6 y 8 años en entrar en producción, depende de la variedad. Vos plantas con un peso devaluado, después hay revaluación, inflación, devaluación, esto y lo otro hasta que empezás a cosechar. El horizonte es muy largo y creo que la fruticultura parece descolgada de la Argentina porque pensar en tan largo plazo con variables tan cambiantes parece de loco.

Estamos celebrando los 50 años de vida. En julio de 1970 se constituyó la sociedad anónima, es la partida de nacimiento formal aunque como productores mis abuelos, padres y tíos habían comenzado en 1937 en la Colonia Confluencia, cuando todavía no estaba habilitado el puente carretero. Más de 80 años instalados en la ciudad de Neuquén y hemos seguido siempre acá, queremos muchísimo a la ciudad y a la provincia.

Han crecido muchísimo y la fruticultura ha cambiado mucho desde aquellos años…

Si, ha cambiado todo y tenés que adaptarte a los tiempos. El presente no es ni más fácil ni más difícil de lo que le ha tocado a ellos. Hay una cosa importantísima en una empresa que es la cultura y los valores inculcados desde el principio. Me refiero a la cultura del respeto, del orden, de la calidad (no sólo de la fruta en la caja sino de cómo haces las cosas).

Me toca estar al frente pero somos una familia y un grupo de personas muy comprometidas. No es una sola persona, somos muchos y cada uno pone lo mejor de sí. Acá somos un equipo de trabajo.

Hay que reconocerles la permanencia. Hay empresas de afuera que lamentablemente se han ido porque no es fácil hacer fruticultura en Argentina.

Si… Ahora anda dando vueltas un video que dice “cuando una empresa se va” y en estos días hemos escuchado de varias que se van del país o que cierran. No es que el empresario se quede sin trabajo porque quizá tiene su capital, el problema es toda la gente que queda sin trabajo, sus proveedores, sus clientes y toda la cadena de valor. Es tremendo, no lo recuperás más.

Creo que es un momento en el que el gobierno nacional debería dejar de pavear y ponerse a pensar en cómo cuidar las fuentes de generación genuina de riqueza. Esto vale también esto para la provincia de Neuquén. Acá hay que cuidar al que genera, en la fruticultura, en el agro, en la industria, en servicios… Hoy tenés servicios informáticos que se venden al mundo y hay que cuidar a esas empresas. No me refiero a regalarles algo sino a no molestarlas. Me parece que hay que revisar las cosas.

El dólar está a 140 y el del tonto que exporta, a 80. Es inviable. Cuando mirás los diarios salen tantas cosas intrascendentes y parece que están viendo otra película. Las personas necesitamos ingresos para vivir y los ingresos genuinos vienen de lo que se produce, sea un bien o un servicio.

¿Por qué crece nuestra empresa? Porque seguimos invirtiendo y porque tratamos de ser confiables para nuestros clientes, empleados y proveedores. Los gobiernos y todos debemos mirar los buenos ejemplos y tratar de copiarlos. Si recorres el país, ves empresas que son líderes y yo me pregunto: ¿Por qué no se puede multiplicar eso y tener un país de producción de bienes y de servicios espectacular? La capacidad está, se pueden hacer cosas… Necesitamos que el gobierno piense con la cabeza y no en la elección de mañana porque la ganan si piensan en el desarrollo de la gente.

¿Se vienen tiempos complicados con la cosecha?

Los protocolos están armados y en las chacras están las condiciones para trabajar. Tenés la ventaja de trabajar al aire libre, la gente puede estar separada en distintos grupos tomando los recaudos. Esperemos que a medida que aumente la temperatura disminuya la presión.

Necesitamos levantar la cosecha, hay que buscarle la vuelta. Llevamos 6 meses encerrados, no se puede vivir así eternamente. Hay que buscar la vuelta y aprender a convivir con esto esperando que se pase. Esperamos no tener trabas sin sentido. Cuando armamos el protocolo de poda, la provincia de Neuquén dio una mano muy importante, actuó muy bien y estuvo todo el equipo a disposición. También está nuestra responsabilidad para ver cómo hacerlo.

¿Cómo te afecta el tema de las usurpaciones que se están viendo en Cipolletti?

Es feo el panorama porque te quita la energía que tenés que poner en las actividades productivas. La justicia está limitada y creo que hay una responsabilidad muy grande del poder político y de las políticas públicas. Hay una realidad que es la diferencia tan grande entre el valor de las propiedades y los sueldos. El empobrecimiento de los sueldos en todos los niveles impacta. Las propiedades están en moneda fuerte y es ilógico porque un terreno no te lo podes llevar a otro país, hay una desconexión muy fuerte. Si no mejoramos los ingresos, el empobrecimiento te lleva a esto.

Fuente: realidadeconomica.com.ar

2020-09-23T13:44:49-03:00