Alertan de la cercanía a Huelva de la enfermedad más devastadora en cítricos

Todas las alarmas están ya en rojo –y parpadeando–. Y la citricultura onubense, de la que dependen cientos de familias, ya está en guardia. Todo ello después de que se haya podido constatar que Trioza erytreae, uno de los insectos que podrían transmitir la bacteria Candidatus liberibacter spp, la cual provoca la más devastadora y letal enfermedad en cítricos, se encuentra ya a tan solo 200 kilómetros en línea recta de la provincia de Huelva, concretamente en la zona de Setúbal (Portugal).

Y es que Huanlongbing, Greening de los cítricos o HBL, nombre este último por el que es más conocida, es considerada actualmente como una de las patologías “más destructivas de los cítricos en el mundo” por la “severidad de los síntomas”, la “rapidez con la que se dispersa” y porque “afecta a todas las variedades comerciales de cítricos”.

Esta enfermedad de carácter bacteriano afecta al sistema vascular del árbol causando irremediablemente su muerte en tres o cuatro años. Tales han sido los estragos económicos que el Greening ha causado ya en otras zonas productoras del mundo que, en el caso del estado brasileño de Sao Paulo, donde se detectó por primera vez en 2004, de las 500.000 hectáreas de cítricos plantadas -España ronda las 300.000-, unas 100.000 se han perdido ya por la enfermedad. En Florida (EEUU), donde se detectó por vez primera en 1997, un balance de 2017 mostró una caída de la producción del 71%.

También en China, otra de las grandes potencias productivas, los expertos atribuyen al HLB la reducción de producción del 10% en naranjas y el 5% en mandarinas, a pesar de que todos los años se plantan decenas de miles de nuevas hectáreas.

Aunque por el momento la bacteria no ha sido detectada en la otra gran zona productora mundial, la Cuenca Mediterránea [donde se incluye la Península Ibérica], no sucede lo mismo con el psílido africano de los cítricos -o Trioza erytreae-, uno de los principales vectores que transmiten la HLB, que fue detectado por primera vez en limoneros de Galicia en 2014, así como en el norte de Portugal, desde donde se ha ido expandiendo rápidamente de oeste a este y de norte a sur, llegando recientemente hasta la zona de Setúbal, a tan solo unos 200 kilómetros en línea recta de la provincia onubense.

Esta cercanía ha despertado una gran preocupación en el sector, ya que la presencia de Trioza erytreae incrementa el riesgo de introducción y establecimiento del HLB en los cítricos españoles.

Por tal motivo, la Asociación de Citricultores de la Provincia de Huelva –ACPH-, ha acogido en su sede de Cartaya un taller formativo sobre la identificación de los psílidos vectores del HLB de los cítricos y de sus síntomas, una iniciativa de la Red de Alerta e Información Fitosanitaria de Andalucía (RAIF), a la que asistieron productores citrícolas de toda la provincia onubense.

En dicho taller se abordaron, desde un punto de vista eminentemente práctico, aspectos como planes decontingencia del HLB y sus psílidos vectores; problemática y sintomatología asociada a la enfermedad; I+D contra el HLB; reconocimiento de los psílidos vectores: huevos, ninfas y adultos, así como de los síntomas y daños que provocan tanto en el árbol como en la fruta; diferenciación de la psila africana de otras plagas comunes de los cítricos; seguimiento de psílidos y estimación de niveles poblacionales; y cómo reconocer con lupas estos insectos y los daños que provocan.

Tan devastadores son los efectos del HBL que José Luis Rodríguez, coordinador de la Red de Alerta de Información Fitosanitaria de la Junta en Huelva, indicó a Huelva Información en el marco del taller que “hay que tener cierto miedo, porque el temor hace que estemos alerta”, a lo que añadió que, “cuantos más ojos tengamos en el campo, mejor”, en referencia a los agricultores, a los que pidió que “ante la cercanía del vector, se involucren al 100% en la vigilancia de sus cultivos”.

Con esta labor se complementará, según precisó Rodríguez, el trabajo que viene realizando contra el HBL y su vector la Administración andaluza desde el año 2015 con la implantación del Plan de Vigilancia de Cítricos. Una iniciativa que cuenta con una red de técnicos que monitorean día a día una serie de fincas centinela, que realizan continuas visitas tanto a puertos como aeropuertos y centros de comercialización, y que recogen semanalmente cualquier insecto parecido al psílido africano que queda atrapado en alguna de las trampas con atrayentes distribuidas por la provincia, los cuales son enviados al laboratorio para su análisis.

Todo parece poco para evitar que el sector citrícola acabe siendo afectado por una enfermedad que provocaría, como ya ha sucedido en otras zonas productoras, que en tres o cuatro años no solo mueran un número determinado de árboles, sino plantaciones enteras, y cuya única solución pasa hoy por hoy, por “arrancar los ejemplares afectados, quemarlos in situ y enterrar las cenizas”, según José Luis Rodríguez, quien añade que “después habría que delimitar un radio de seguridad desde la zona origen del foco, la cual habría que seguir vigilando estrechamente para evitar un posible rebrote, y tratándola fitosanitariamente para asegurar la eliminación total del insecto vector en dicho radio”.

La Cuenca Mediterránea aún está exenta del HBL, insiste el coordinador de la Red de Alerta de Información Fitosanitaria, pero no está libre del vector, y por lo ocurrido en las zonas productoras que ya han sido afectadas “sabemos que más temprano que tarde, al final llegan a encontrarse la bacteria y su vector, transmitiéndose la enfermedad muy rápidamente”.

“Estamos en un mundo globalizado –añade- donde la forma más probable de entrada del HBL en nuestra zona sería a través de plantones de cítricos, o de cualquier otro tipo de material vegetal, infectado con la bacteria que la transmite”. “Cualquier entrada de este material sin control y sin pasaporte fitosanitario haría que la tuviésemos dentro casa. Solo tendría que venir el insecto vector, que ya lo tenemos, picar esa materia vegetal y trasmitirla a los árboles sanos” concluye José Luis Rodríguez.

El sector inicia la campaña con “cierto optimismo” después de la “peor temporada de la historia”

Los productores onubenses encaran “con cierto optimismo” la campaña de cítricos de este año, que actualmente se encuentra en la recta final de recolección de la mandarina extratemprana.

Así lo ha señalado a esta redacción Lorenzo Reyes, presidente de la ACPH, quien ha precisado que el inicio “ha sido positivo y todo se está desarrollando con un ritmo adecuado, o mejor que el normal”. Además, prosigue, “está habiendo más demanda que oferta, con lo que está saliendo toda la producción a precios adecuados y aceptables, regresando a los de hace tres o cuatro campañas”.

No obstante, ha subrayado que “cualquier campaña siempre será mejor que la pasada, que fue un auténtico desastre, la peor conocida en Huelva en toda la historia de los cítricos”. Un hecho que para Reyes se produjo, entre otras cuestiones negativas, por la “sobreproducción y oferta de fruta exagerada”, que llegó hasta los 8 millones de toneladas en España, cuando lo normal es que el aforo no supere los 6,5 millones.

Este año, por el contrario, los aforos sitúan la campaña dentro de la normalidad y “esperamos que no se superen los 6,5 millones de toneladas.

En el caso de Huelva, precisó, el aforo previsto para la presente campaña es de 507.000 toneladas, lo que supone una disminución de entre un 1,5 y un 2% con respecto a la pasada, que fue “tremendamente excesiva” con 519.000 toneladas.

Otros elementos que llevan al sector al optimismo son que las variedades extratempranas se están recolectando “en su momento”, que el mercado “está consumiendo toda la producción”, que la fruta recolectada hasta ahora tiene un calibre “excepcional” y la “adecuada climatología”. “Esperamos que esta tónica va a seguir así en mandarina, y que cuando arranque la naranja la situación sea similar e igual de normal”, zanjó el presidente de los citricultores onubenses.

En la provincia de Huelva, el tonelaje producido de mandarina supera ya al de naranja. En este sentido, según los datos facilitados por la ACPH la producción de mandarina se estima en unas 260.000 toneladas anuales, frente a los 250.000 de naranja. En relación a la primera, Huelva se ha especializado en las variedades extratempranas y en las tardías.

Fuente: huelvainformacion.es

2019-11-13T13:26:22+00:00