El pasado 1 de marzo se cumplió el 20 aniversario de la aplicación de la Política Agraria Común (PAC) en España. Para la organización agraria COAG este aniversario está teñido de luces y sombras.En este sentido la organización explica que aunque la PAC ha modernizado e incrementado «de forma notable» la competitividad del campo español «las sucesivas reformas no han conseguido evitar la caída de los precios en origen forzando a muchos profesionales agrarios a vender por debajo de los costes de producción o al abandono de la actividad». Asimismo la organización agraria señala que en los últimos 20 años el número de ocupados en el sector agrario ha descendido un 50% en toda España.
Coag explica que desde que se aplicó la PAC en nuestro país los agricultores y ganaderos han recibido anualmente 6.000 millones de euros de las arcas comunitarias y que aunque este volumen «es muy importante» -es el segundo país receptor de estos fondos- su distribución «no ha sido equitativa ni justa» ya que el 21 por ciento de las explotaciones recibe el 79 por ciento de las subvenciones.
En opinión de esta organización agraria el dinero comunitario se podría haber aprovechado «de una forma más efectiva garantizando la viabilidad de las explotaciones agrarias profesionales». Añade que si bien en un primer momento las ayudas al sector sirvieron para equilibrar la tendencia a la baja de los precios en la última década no han servido para amortiguar el hundimiento generalizado de los mismos. Así en la actualidad los profesionales agrarios reciben por muchos de sus productos precios inferiores a los de hace una década. Por ejemplo por la patata se pagaba 0 21 euros el kilo en origen en 1995 y en el 2005 se ha pagado a 0 17 euros el kilo y por el tomate se está pagando lo mismo: 25 euros por kilo.
Esto ha llevado indica COAG a que muchos agricultores decidan abandonar la actividad agraria ya que en 1986 año de entrada de España en la UE había 1.650.000 ocupados en el sector agrario y en la actualidad quedan 825.000 un 50 por ciento menos. Asimismo el constante aumento de los costes de producción ha supuesto que en la actualidad el 60 por ciento del rendimiento de las explotaciones agrarias haya que contabilizarlo como gasto.
La organización agraria además indica que la renta agraria global generada por la agricultura y la ganadería ha permanecido estancada en términos reales durante los últimos años con una tendencia a la baja en concreto de un 10 5 por ciento el último año. «Esto significa que la agricultura no está siendo capaz de generar un mayor valor añadido sino todo lo contrario» apunta COAG y añade que también se está produciendo un envejecimiento del sector: el 56% de los titulares de las explotaciones tienen 55 o más años.
Con todos estos datos y teniendo en cuenta que la reforma de la PAC realizada por la UE en el año 2003 supuso importantes recortes presupuestarios para el sector agrario COAG considera que la PAC «debería priorizar el modelo social de agricultura aquel que genera empleo en el medio rural prima la calidad sobre la cantidad respeta el medio ambiente y el bienestar animal fija la población en las zonas rurales y mantiene el paisaje».
Por último en opinión de esta organización agraria la política agraria de la UE se debería encaminar entre otras cuestiones a regular la oferta de productos agrícolas que sirva para mantener el trabajo agrícola gracias a precios vinculados a los costes de producción; favorecer los mercados regionales y la transformación local de los productos; propiciar que los jóvenes se hagan profesionales de la agricultura y negociar nuevas reglas para un comercio internacional «sin ningún tipo de dumping».
fuente: Valencia Fruits.


