Mucho para poco

La producción citrícola en Valencia aumentó un 30% en una campaña sin la demanda exterior necesaria. Se incrementa la preocupación en el sector ante la inestabilidad de un clima que daña las naranjas y la falta de pedidos de países europeos.Afirmaciones como la de José Torrent presidente de la Cooperativa de Algemesí describen claramente cuál es la situación de la presente campaña citrícola. «Este año sólo se ha salvado el caqui. Nos encontramos con una temporada con mucha mayor producción que otros años pero sin demanda» reconoce Torrent preocupado. Junto a los presidentes de las cooperativas aquellos que más saben con exactitud el volumen de exportaciones de naranjas que diariamente salen de los muelles de las cooperativas son los directores comerciales.
Es el caso de Enrique Magraner quien se encuentra a cargo de esta responsabilidad en la empresa Alzicoop de la capital de la Ribera Alta. «La campaña está siendo mala. Cuando hay una superproducción de naranjas pero sin pedidos es motivo de preocupación».
A diferencia de otras temporadas esta parecía intuirse como una buena campaña. Eso a lo que los trabajadores del campo se refieren como «hacer un bon jornal». A mediados de agosto la Cooperativa de Algemesí esperaba producir 140.000 toneladas de naranjas una cantidad que significaba un incremento cercano al 30% con respecto a las cifras de 2007. Ante estas perspectivas parece razonable que la Unió de Llauradors se mostrase optimista con una previsible subida de los precios.
A estas alturas después de casi dos meses de que las cooperativas empezasen una nueva campaña el balance no puede ser más desalentador. La propia consellera de Agricultura Maritina Hernández admitió el pasado miércoles que la campaña citrícola no se está desarrollando con las expectativas con las que arrancó. Para Hernández las dificultades se deben a «una situación económica a nivel global difícil». Ya en el campo y en los almacenes de naranjas de la comarca el actual déficit en la demanda exterior tiene una razón evidente: competencia.

Naranjas del hemisferio sur

Que los franceses suecos o holandeses no coman clementinas de la Ribera y de la Comunitat Valenciana no significa que no las incluyan en su dieta. Las naranjas que ahora seguramente estarán en los fruteros de los hogares de Europa proceden de Argentina o Uruguay. Esto es países todos del hemisferio sur.
Aquí es donde está el problema para las cooperativas de la comarca. Desde hace más de una década Europa se había convertido en el gran consumidor de las naranjas de la Ribera. Desde los almacenes salían camiones con destino a Francia Suecia o Holanda y también a Noruega o Finlandia. Esta temporada los pedidos europeos se resisten. «A estas alturas de la campaña tendría que haber ya otro ritmo» afirma el presidente de la Cooperativa de Algemesí José Torrent.
Ante esta realidad cabe preguntarse qué tienen las naranjas de América del Sur que no tengan las de la Comunitat. «Está en plenas condiciones. La naranja de aquí este año está más vieja de lo que se exige y lo está pagando» explica el secretario de la Ribera Alta de la Unió de Llauradors Camilo Sebastià.
La lluvia que en el mes de agosto es bien recibida por los agricultores «empieza a preocupar» como comenta Paco Ripoll técnico de la Cooperativa de Algemesí. «Es cierto que había necesidad de agua hace unos meses pero ahora ya puede marcar la piel de las clementinas».
Por lo que respecta a las medidas para hacer frente a la situación de esta campaña Torrent lo tiene claro. «Tenemos que defender nuestras naranjas de la mejor manera posible». Sin duda esta vía que plantea el presidente de la Cooperativa de Algemesí pasa por la expansión de nuevos mercados como los 40 países con los que esta empresa mantiene una relación comercial.
Esta posibilidad también fue expuesta por la consellera al anunciar el inicio de acciones de promoción en Rusia. Si tradicionalmente Europa pedía naranjas cuando bajaba el termómetro el éxito en el país de los zares está asegurado.

Fuente: Las Provincias Valencia.

Mucho para poco

La producción citrícola en Valencia aumentó un 30% en una campaña sin la demanda exterior necesaria. Se incrementa la preocupación en el sector ante la inestabilidad de un clima que daña las naranjas y la falta de pedidos de países europeos.Afirmaciones como la de José Torrent presidente de la Cooperativa de Algemesí describen claramente cuál es la situación de la presente campaña citrícola. «Este año sólo se ha salvado el caqui. Nos encontramos con una temporada con mucha mayor producción que otros años pero sin demanda» reconoce Torrent preocupado. Junto a los presidentes de las cooperativas aquellos que más saben con exactitud el volumen de exportaciones de naranjas que diariamente salen de los muelles de las cooperativas son los directores comerciales.
Es el caso de Enrique Magraner quien se encuentra a cargo de esta responsabilidad en la empresa Alzicoop de la capital de la Ribera Alta. «La campaña está siendo mala. Cuando hay una superproducción de naranjas pero sin pedidos es motivo de preocupación».
A diferencia de otras temporadas esta parecía intuirse como una buena campaña. Eso a lo que los trabajadores del campo se refieren como «hacer un bon jornal». A mediados de agosto la Cooperativa de Algemesí esperaba producir 140.000 toneladas de naranjas una cantidad que significaba un incremento cercano al 30% con respecto a las cifras de 2007. Ante estas perspectivas parece razonable que la Unió de Llauradors se mostrase optimista con una previsible subida de los precios.
A estas alturas después de casi dos meses de que las cooperativas empezasen una nueva campaña el balance no puede ser más desalentador. La propia consellera de Agricultura Maritina Hernández admitió el pasado miércoles que la campaña citrícola no se está desarrollando con las expectativas con las que arrancó. Para Hernández las dificultades se deben a «una situación económica a nivel global difícil». Ya en el campo y en los almacenes de naranjas de la comarca el actual déficit en la demanda exterior tiene una razón evidente: competencia.

Naranjas del hemisferio sur

Que los franceses suecos o holandeses no coman clementinas de la Ribera y de la Comunitat Valenciana no significa que no las incluyan en su dieta. Las naranjas que ahora seguramente estarán en los fruteros de los hogares de Europa proceden de Argentina o Uruguay. Esto es países todos del hemisferio sur.
Aquí es donde está el problema para las cooperativas de la comarca. Desde hace más de una década Europa se había convertido en el gran consumidor de las naranjas de la Ribera. Desde los almacenes salían camiones con destino a Francia Suecia o Holanda y también a Noruega o Finlandia. Esta temporada los pedidos europeos se resisten. «A estas alturas de la campaña tendría que haber ya otro ritmo» afirma el presidente de la Cooperativa de Algemesí José Torrent.
Ante esta realidad cabe preguntarse qué tienen las naranjas de América del Sur que no tengan las de la Comunitat. «Está en plenas condiciones. La naranja de aquí este año está más vieja de lo que se exige y lo está pagando» explica el secretario de la Ribera Alta de la Unió de Llauradors Camilo Sebastià.
La lluvia que en el mes de agosto es bien recibida por los agricultores «empieza a preocupar» como comenta Paco Ripoll técnico de la Cooperativa de Algemesí. «Es cierto que había necesidad de agua hace unos meses pero ahora ya puede marcar la piel de las clementinas».
Por lo que respecta a las medidas para hacer frente a la situación de esta campaña Torrent lo tiene claro. «Tenemos que defender nuestras naranjas de la mejor manera posible». Sin duda esta vía que plantea el presidente de la Cooperativa de Algemesí pasa por la expansión de nuevos mercados como los 40 países con los que esta empresa mantiene una relación comercial.
Esta posibilidad también fue expuesta por la consellera al anunciar el inicio de acciones de promoción en Rusia. Si tradicionalmente Europa pedía naranjas cuando bajaba el termómetro el éxito en el país de los zares está asegurado.

Fuente: Las Provincias Valencia.

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