Fuertes inundaciones en Sudáfrica golpean zonas frutícolas del Cabo y dañan infraestructura

Carreteras destruidas, huertos anegados y cortes de suministro eléctrico complican la operación exportadora en regiones clave de fruta fresca, mientras el sector aún evalúa el alcance real de las pérdidas.

Las intensas lluvias y fuertes vientos registrados la semana pasada en las regiones del Cabo Occidental y Cabo Oriental, en Sudáfrica, provocaron graves daños en zonas productivas frutícolas, afectando tanto a huertos como a la infraestructura logística clave para la exportación.

En el valle de Gamtoos, en el Cabo Oriental, el evento climático sorprendió a los productores justo cuando comenzaba el peak de embalaje de la nueva temporada, generando inundaciones en huertos de cítricos y dejando incertidumbre respecto del impacto total en la producción.

En la región de Langkloof, varias comunidades permanecen aisladas luego de que caminos esenciales hacia los puertos fueran arrasados por el agua, mientras que en el valle de Breede, uno de los polos frutícolas y vitivinícolas más importantes del país, también se reportan pérdidas significativas.

 

Infraestructura crítica severamente afectada

El sistema vial ha sido uno de los más golpeados. El acceso a Ceres a través de Mitchell’s Pass quedó bloqueado por deslizamientos de rocas, mientras que la autopista N-1 —clave para el tránsito entre el norte de Ciudad del Cabo, el valle de Hex y el túnel Huguenot— debió ser cerrada temporalmente.

Aunque se han realizado trabajos de emergencia que permitirían un tránsito limitado desde este lunes, aún existen múltiples rutas cerradas, además de comunidades sin electricidad y con acceso restringido.

Uno de los puntos más críticos es el paso Meiringspoort, ruta escénica que conecta George con Beaufort West, la cual fue prácticamente destruida por las crecidas. Expertos locales advierten que su reparación podría tardar meses o incluso años.

 

Impacto en huertos, cosecha y calidad de fruta

En las zonas ribereñas del valle de Breede, comunidades completas de veraneo y producción agrícola han sufrido daños importantes, con afectación directa a huertos de frutales y viñedos en áreas de Worcester y Robertson.

Entre los cultivos más golpeados se encuentran las variedades tardías de manzana Cripps Pink y Rosy Glow, utilizadas para la marca Pink Lady, donde se reportan árboles dañados y frutos afectados por los vientos extremos. Estimaciones preliminares apuntan a pérdidas potenciales de hasta un 50% de la producción tardía en algunas zonas.

A esto se suma la interrupción del suministro eléctrico en varias áreas, lo que ha complicado el funcionamiento de plantas de embalaje y procesos postcosecha.

 

Evaluación en curso del daño productivo

En el valle de Gamtoos, conocido por su producción de cítricos como la variedad Cumbria navel, los huertos quedaron parcialmente inundados, aunque aún no se ha determinado la magnitud total de las pérdidas.

El sector frutícola sudafricano, a través de organismos como Hortgro y la Citrus Growers’ Association, está realizando actualmente levantamientos en terreno para cuantificar el impacto real del evento climático.

 

Exportaciones bajo presión, pero con optimismo en cítricos

En el caso de los cítricos del valle del río Olifants, cerca de Citrusdal, las lluvias llegaron en un momento crítico, previo al inicio de los primeros envíos masivos a Estados Unidos. Sin embargo, los productores del sector mantienen una visión relativamente optimista respecto a su capacidad para cumplir con los compromisos de exportación, pese a las complicaciones logísticas.

Por ahora, la industria frutícola sudafricana continúa en fase de evaluación, mientras se espera que en los próximos días o semanas se pueda dimensionar con mayor precisión el alcance real de las pérdidas en una de las temporadas más complejas de los últimos años.

 

Fuente: mundoagro.io

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