La caída productiva en California contrasta con una mayor demanda de importaciones, escenario que podría favorecer a la oferta chilena.
El mercado estadounidense de mandarinas se enfrentará a un escenario de ajuste productivo durante la temporada 2025/26, lo que abrirá nuevas oportunidades para los principales países exportadores del hemisferio sur. En ese contexto, Chile se perfila nuevamente como uno de los proveedores estratégicos para el abastecimiento del mercado norteamericano, consolidando su rol en la ventana comercial de mayor dependencia de la fruta importada.
De acuerdo con el último análisis del Foreign Agricultural Service (FAS) del USDA, las importaciones de mandarinas y tangerinas frescas en Estados Unidos crecerían 4% en la temporada 2025/26, alcanzando 555 mil toneladas, lo que marcaría un récord por segundo año consecutivo. Este volumen representaría cerca del 50% del consumo total de mandarinas frescas en el país, lo que refleja una creciente dependencia de la oferta externa.
Menor producción local impulsa las importaciones
La principal razón del aumento proyectado de las importaciones es la caída de la producción estadounidense, estimada en 997 mil toneladas, un 10% menos que en la temporada anterior. California, que concentra prácticamente la totalidad de la producción nacional, enfrentaría un retroceso tras una cosecha excepcional en 2024/25.
Este ajuste en la oferta interna no sería completamente compensado por las importaciones, por lo que el suministro total de mandarinas en EE.UU. caería un 5 %, hasta 1,6 millones de toneladas, situándose por debajo del récord alcanzado la temporada previa.
Chile, actor clave en la ventana de contraestación
En este escenario, Chile vuelve a posicionarse como uno de los principales pilares del suministro de mandarinas al mercado estadounidense, especialmente entre mayo y octubre, cuando la producción local comienza a disminuir. El informe proyecta que los envíos chilenos crecerán levemente en 2025/26, manteniendo una tendencia de estabilidad con sesgo al alza.
Un dato clave es que más del 90% de las mandarinas chilenas exportadas históricamente tienen como destino Estados Unidos, lo que refuerza la importancia estratégica de este mercado para la industria nacional y, al mismo tiempo, la relevancia de Chile como socio confiable para el abastecimiento norteamericano.
Perú y Marruecos: complementos relevantes
Junto a Chile, Perú se mantiene como el otro gran proveedor del hemisferio sur, con exportaciones que también se concentran entre mayo y octubre. Para la temporada 2025/26, los envíos peruanos se proyectan estables, sin variaciones significativas respecto del ciclo anterior.
En tanto, Marruecos, el tercer mayor proveedor del mercado estadounidense, desempeña un rol complementario de noviembre a abril, coincidiendo con la ventana principal de cosecha en California. Para la próxima temporada, sus exportaciones mostrarían un leve crecimiento, lo que ayudaría a mitigar parcialmente la disminución de la producción local.
Escenario global: leve alza productiva y mayor dinamismo del comercio internacional
A nivel mundial, la producción de mandarinas y tangerinas frescas para la temporada 2025/26 se proyecta con un crecimiento marginal, inferior al 1%, y alcanzará cerca de 38,4 millones de toneladas. Este leve aumento estaría explicado por mayores volúmenes en China, Turquía, Marruecos, Sudáfrica y Japón, los que más que compensarían las menores cosechas previstas en la Unión Europea y Estados Unidos.
China, principal actor global del sector, lideraría este crecimiento con una producción estimada en 27,1 millones de toneladas, impulsada por condiciones climáticas favorables en sus principales zonas productivas, como Guangxi y Yunnan. En contraste, la Unión Europea enfrentaría una baja cercana al 6%, debido a un retraso en la maduración de la fruta en España y a calibres más pequeños en Italia. En Estados Unidos, en tanto, la producción caería hasta 997 mil toneladas, reflejando un ajuste tras la excepcional campaña anterior en California.
En términos de consumo, el escenario global se mantendría prácticamente estable, con 36,2 millones de toneladas, donde la menor demanda en la Unión Europea y Turquía sería compensada por un mayor consumo en Rusia y Japón. Algo similar ocurriría con el procesamiento industrial, que se mantendría en torno a 1,5 millones de toneladas, con un aumento en China que contrarrestaría la caída en Estados Unidos.
Donde sí se observa un cambio más relevante es en el comercio internacional. Las exportaciones globales de mandarinas y tangerinas frescas crecerían con fuerza, superando el 10%, hasta alcanzar 4,8 millones de toneladas. Turquía concentraría gran parte de este incremento, con envíos proyectados en 1,0 millón de toneladas, apalancados por una recuperación productiva y una mayor demanda externa. Rusia, por su parte, consolidaría su posición como uno de los principales mercados importadores, con compras récord estimadas en 1,1 millón de toneladas, impulsadas principalmente por mayores envíos desde Turquía.
Fuente: mundoagro.io



