Castellón: Las clemenules triplican su valor hasta llegar a destino

Los productores afirman que este incremento es el normal debido a los costes de transporte y beneficios. Un documento elaborado por Fepac-Asaja señala que en Perpiñán la fruta se vende a 0 95 euros por cada kilo.
Las clementinas de Castellón al menos triplican su valor desde que salen de los almacenes de naranja castellonenses hasta que se venden en los mercados de abastos europeos. Un documento que posee la Federación Provincial de Agricultores y Ganaderos de Castellón Fepac-Asaja señala los precios máximos y mínimos a los que se cotizan diariamente la clemenules en los diferentes mercados mayoristas de Europa en la campaña a punto de finalizar.

Desde el más cercano el de Saint Charles de la localidad francesa de Perpiñán donde la cotización varía de 0 75 a 0 95 euros por cada kilogramo de clemenules al más lejano el de Múnich donde su precio se incrementa ostensiblemente (se vende entre 1 5 y 1 6 euros por kilo) los precios varían. Incluso hay un mercado donde se vende más cara –a pesar de que es más cercano– el de Toulouse donde alcanza los 1 9 euros por kilo. El precio medio aproximado de venta en campo ha sido esta campaña de 30 céntimos.

Este incremento que se da en la fruta es “el habitual” según el secretario técnico de Fepac Doménec Nàcher. Para el presidente de la interprofesional citrícola Intercitrus Jorge García también es “lo correcto” ya que esta cotización se ve afectada por el coste del transporte y el beneficio que el mayorista debe obtener. “En función de la época el transporte le suma un coste u otro” indica García. El también presidente de Asociex afirma que en el incremento “también hay que contar las cajas que se pierden y que el mayorista no puede vender”.

El caso americano // Todos estos mercados europeos poco tienen que ver con lo que supone transportar la fruta hasta la otra parte del océano pero esto no se traduce en un aumento excesivo en el precio de la fruta. Sobre todo en el puerto de Filadelfia al que van destinados todos los barcos que parten de Castellón para exportar la fruta a los Estados Unidos y en cuyo mercado de abastos el precio mínimo es de aproximadamente 1 2 euros por kilogramo y el máximo de 1 65 dependiendo siempre de la cotización que tenga el euro y el dólar.

Cada vez menos // De todas formas este tipo de ventas se da cada día menos. Como destaca el secretario provincial de la Unió de Llauradors Vicent Goterris la venta en mercados mayoristas “va desapareciendo” y lo que predomina cada vez más es la venta directa a las cadenas de alimentación. En este sentido Goterris destaca que el 40% de la distribución de los cítricos se realiza por cinco grandes cadenas europeas. Entre ellas se encuentran Carrefour o Auchan (Alcampo en Francia) algo que los citricultores denuncian constantemente.

FUENTE: EL PERIODICO MEDITERRANEO

Castellón: Las clemenules triplican su valor hasta llegar a destino

Los productores afirman que este incremento es el normal debido a los costes de transporte y beneficios. Un documento elaborado por Fepac-Asaja señala que en Perpiñán la fruta se vende a 0 95 euros por cada kilo.
Las clementinas de Castellón al menos triplican su valor desde que salen de los almacenes de naranja castellonenses hasta que se venden en los mercados de abastos europeos. Un documento que posee la Federación Provincial de Agricultores y Ganaderos de Castellón Fepac-Asaja señala los precios máximos y mínimos a los que se cotizan diariamente la clemenules en los diferentes mercados mayoristas de Europa en la campaña a punto de finalizar.

Desde el más cercano el de Saint Charles de la localidad francesa de Perpiñán donde la cotización varía de 0 75 a 0 95 euros por cada kilogramo de clemenules al más lejano el de Múnich donde su precio se incrementa ostensiblemente (se vende entre 1 5 y 1 6 euros por kilo) los precios varían. Incluso hay un mercado donde se vende más cara –a pesar de que es más cercano– el de Toulouse donde alcanza los 1 9 euros por kilo. El precio medio aproximado de venta en campo ha sido esta campaña de 30 céntimos.

Este incremento que se da en la fruta es “el habitual” según el secretario técnico de Fepac Doménec Nàcher. Para el presidente de la interprofesional citrícola Intercitrus Jorge García también es “lo correcto” ya que esta cotización se ve afectada por el coste del transporte y el beneficio que el mayorista debe obtener. “En función de la época el transporte le suma un coste u otro” indica García. El también presidente de Asociex afirma que en el incremento “también hay que contar las cajas que se pierden y que el mayorista no puede vender”.

El caso americano // Todos estos mercados europeos poco tienen que ver con lo que supone transportar la fruta hasta la otra parte del océano pero esto no se traduce en un aumento excesivo en el precio de la fruta. Sobre todo en el puerto de Filadelfia al que van destinados todos los barcos que parten de Castellón para exportar la fruta a los Estados Unidos y en cuyo mercado de abastos el precio mínimo es de aproximadamente 1 2 euros por kilogramo y el máximo de 1 65 dependiendo siempre de la cotización que tenga el euro y el dólar.

Cada vez menos // De todas formas este tipo de ventas se da cada día menos. Como destaca el secretario provincial de la Unió de Llauradors Vicent Goterris la venta en mercados mayoristas “va desapareciendo” y lo que predomina cada vez más es la venta directa a las cadenas de alimentación. En este sentido Goterris destaca que el 40% de la distribución de los cítricos se realiza por cinco grandes cadenas europeas. Entre ellas se encuentran Carrefour o Auchan (Alcampo en Francia) algo que los citricultores denuncian constantemente.

FUENTE: EL PERIODICO MEDITERRANEO

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