La Comisión Europea (CE) «no cree que sea necesario imponer ninguna restricción en los puntos de entrada para la importación de cítricos de la Unión Europea» con el fin de evitar problemas fitosanitarios según afirmó el comisario europeo de Sanidad Markos Kyprianou. El sector citrícola reclama una mayor vigilancia para evitar la entrada de plagas.El comisario señaló en una respuesta parlamentaria que las inspecciones actuales de las importaciones de cítricos así como las inspecciones oficiales o comprobaciones en el mercado -que efectúan los Gobiernos nacionales- bastan para garantizar la sanidad vegetal y la seguridad de los consumidores.
Kyprianou contestó a una pregunta de la eurodiputada española Cristina Gutiérrez-Cortines sobre nuevas medidas para evitar que los exportadores vulneren las reglas de la Unión Europea al utilizar puertos alejados de las zonas productoras comunitarias con lo que son sometidos a una vigilancia menos rigurosa.
La eurodiputada aludió a la situación actual sobre la entrada de frutas y verduras de países terceros pero en concreto se refirió a los cítricos y preguntó a la Comisión Europea (CE) si sería factible centralizar la entrada de esta fruta para que se realice sólo en dos o tres puertos comunitarios.
El comisario de Sanidad remarcó que son adecuadas las medidas actuales. Recordó también que las normas de la UE prevén inspecciones fitosanitarias armonizadas sobre los productos importados y que existe un protocolo de inspección para detectar la «mancha negra» de los cítricos que llegan al territorio comunitario. Por otro lado Kyprianou apuntó que el sistema de alerta rápida en los alimentos y piensos garantiza que las autoridades de control de la UE «intercambiarán con rapidez cualquier información relacionada con problemas para la salud del consumidor».
La alerta rápida consiste en que un país comunica un posible riesgo alimentario a la CE quien a su vez transmite esta información al resto de países de la Unión.
Sector citrícola
El sector citrícola valenciano no está de acuerdo con la respuesta recibida desde Bruselas. Los citricultores vienen reivindicando desde hace muchos años la necesidad de incrementar los controles sobre las importaciones de agrios procedentes de terceros países para evitar la entrada de plagas en Europa. Por este motivo el anuncio del comisario europeo de Sanidad Markos Kyprianou ha caído como un jarro de agua fría.
En estos momentos sólo un 10% de la mercancía que entra en el mercado europeo se revisa. Por este motivo el sector citrícola teme la llegada de alguna plaga para la que no exista tratamiento y arruine sus explotaciones.
Los agricultores consideran necesario asegurar que las producciones de países terceros que se importan a la Unión Europea cumplen los mismos requisitos de calidad y seguridad que respetan los agricultores europeos en beneficio de los propios consumidores y de la seguridad alimentaria.
fuente: Valencia Fruits


