El cancro cítrico y una terrible enfermedad llamada »moho verde» así como los huracanes y el crecimiento de la industria de los bienes raíces han hecho que Hurley se preocupe por lo que le depara el futuro al negocio familiar.Ellis Hunt Jr. de la firma cosechera Hunt Brothers en Lake Wales que fundaron en 1922 su abuelo y su tío abuelo dice que el negocio de su familia ha crecido pero que al mismo tiempo está viendo cómo la industria está cada vez rodeada de más limitaciones.
»Constantemente hay gente que pierde sus negocios» afirma Hunt cuya compañía tiene 5 000 de huertos en el centro y el sur de la península floridana.
Desde que Cristobal Colón llevó naranjas a La Española y luego DeSoto las llevó a San Agustín en el siglo XVI las naranjas han formado parte indispensable de la mente de los residentes de la Florida al igual que del paisaje y de la economía. Los cítricos se han estado cosechando económicamente en el estado desde el siglo XIX. En la actualidad es una industria de $9 000 millones que cuenta con unos 10 000 cosecheros y 90 000 empleados.
No obstante algunos citricultores –afectados por una serie de enfermedades y el irremediable avance del desarrollo urbano y la competencia extranjera– se preocupan si podrán o no continuar cosechando cítricos en la Florida y en caso de poder hacerlo cuál sería el costo.
Los huertos que hermosamente adornan el paisaje no solo producen frutas –90 por ciento de la cual se convierte en jugo– sino que también resultan vitales para mantener las áreas verdes listas para volver a llenar de agua potable nuestras represas y acueductos dice Jim Griffiths consultante de cítricos de Lakeland.
Si se pierde una parte de la agricultura »tendremos el mismo problema que en la actualidad confrontamos con el petróleo y la energía» dice Jack Hebb agente de cítricos que trabaja en varios condados de la Florida. «Es muy sencillo: otros países producirán nuestros alimentos».
»Comoquiera que la industria de cítricos de la Florida está disminuyendo en cifras drásticas es muy probable que los precios minoristas estadounidenses aumenten un 35 por ciento en el extranjero» señaló Bob Norburg economista de la Comisión de Cítricos de la Florida. «Sin duda será un aumento notable y podría ocurrir muy rápidamente».
Ni siquiera Brasil que envía el 80 por ciento de su jugo de naranja a Europa y un 10 por ciento a los mercados asiáticos podría satisfacer la demanda de EEUU afirmó Norburg.
En los últimos 20 años la industria cítricola ha sufrido heladas devastadoras una enfermedad viral que afecta las raíces de los árboles de naranja insectos que destruyen las hojas y las dejan vulnerables a diferentes infecciones el cancro cítrico una nueva enfermedad bacterial que acaba con los árboles llamada »moho verde» y por si todo fuera poco dos años consecutivos de huracanes que han azotado con furia la zona. Más de la mitad de los árboles nuevos han resultado afectados por el cancro.
»Podría hacer falta cerca de una década para poder recuperarse» tanto del cancro como de los ciclones dice Tom Spreen director del Departamento de Alimentos y Economía del Instituto de Ciencias Agrícolas y Alimenticias de la Universidad de la Florida. «Mientras tanto ¿qué pasará? ¿Llegarán los urbanizadores y se apoderarán de la tierra?».
Hace cinco o seis años un huerto viejo del Condado Indian River que ya había visto pasar sus mejores tiempos se vendió a razón de $5 000 a $7 000 por acre. Actualmente un acre cuesta tres veces esa cifra y los precios están aumentando a pasos agigantados.
»En este estado no se puede cosechar a menos que se paguen los precios exorbitantes de los bienes raíces» dijo el agente de cítricos Hebb.
De cualquier modo para los afectados hay al menos un premio de consolación: los mismos huracanes que esparcieron el cancro cítrico han traído como consecuencia precios muy altos ya que hay menos frutas disponibles.
»Es una espada de doble filo» dijo Hurley el nieto del fundador de la compañía familiar Becker Holding Corp. «Hay menos producción pero los precios son mejores».
La empresa de Hurley ha perdido 1 500 acres debido al cancro cítrico y cree que tendrá más pérdidas en el futuro.
Aunque Hurley dijo que la familia hasta ahora no tiene ningún plan de abandonar el negocio de los cítricos sí está dando pasos hacia otros renglones entre los que están realizar trabajos sofisticados de jardinería con palmas y robles así como también de irrigación. »El negocio de viveros y de jardinería es uno de los más grandes de todo el estado y le vemos un buen porvenir» dijo.
Nadie puede predecir qué sería de la Florida sin naranjas pero los científicos y agricultores consideran que la industria se empobrecería notablemente a cifras que podrían ser de entre 400 000 y 600 000 acres del máximo de 900 000 que tenía en 1970.
Para que la industria cítrica floridana pueda sobrevivir y florecer deben enfatizarse más las mejoras genéticas de los árboles y las raíces dijo Bill Castle profesor de horticultura del Centro de Educación e Investigación de Cítricos en Lake Alfred.
Los agricultores sabrán con más certeza lo que les costará adaptarse al problema del cancro después del próximo 1ro. de marzo cuando expertos estatales federales y universitarios revelen el nuevo plan para enfrentarse al cancro en que han estado trabajando desde hace algún tiempo.
Para permanecer en la industria los agricultores tendrán que ser más eficientes. »No podemos producir cítricos de forma marginal» dice Harold Browning director de programas citrícolas de la Universidad de la Florida.
En un futuro se piensa aumentar la tecnología para trabajar en los cultivos de cítricos de modo que los árboles puedan producir más frutas. Ya los agricultores han plantado 40 árboles más por acre de lo que habitualmente hacían.
La competencia con Brasil significa que todo el aumento de los costos no puede recaer únicamente en los clientes.
Después de las heladas de los años 80 200 000 acres de la industria citrícola de la Florida fueron cosechados en el suroeste. Mientras los árboles de la Florida crecían y la industria empezaba a recuperarse Brasil aprovechó y logró llegar a ser el principal productor de jugo de naranja de todo el mundo.
La Florida ya había logrado poder producir casi todo el jugo que se consumía en Estados Unidos cuando los huracanes del 2004 atacaron con saña la región.
fuente: The Miami Herald


