«Este año enfrentamos condiciones climáticas sumamente adversas. Varias tormentas de granizo azotaron distintas regiones productoras de manzana entre octubre y finales de enero, afectando no solo los volúmenes de producción, sino también la infraestructura. La intensidad de los eventos provocó incluso la rotura de mallas antigranizo, una situación excepcional que nunca habíamos experimentado. El granizo impactó amplias zonas productivas y las pérdidas fueron muy significativas», afirma Lourdes Raimondo, presidenta de Trevisur, empresa productora y exportadora con sede en Argentina.
Como consecuencia, se registró una caída importante tanto en la producción como en la calidad de la fruta. «Hoy existe una abundante oferta de fruta de segunda categoría, pero una marcada escasez de fruta premium. Lo que realmente falta es manzana de mejor calidad, lo que ralentiza las ventas y dificulta la comercialización, especialmente en un contexto de consumo más retraído», explica Raimondo.
El consumo interno, históricamente el principal destino de la manzana argentina, atraviesa una contracción. «Estamos en una recesión en Argentina», señala Raimondo, quien advierte que esta caída no es exclusiva del sector: «El mercado local en la Argentina este año bajó volumen en casi todos los productos». Chile, en tanto, está cubriendo parte del déficit de fruta de calidad, lo que ha permitido sostener los precios: «Trayendo buena fruta y controlando los volúmenes como están ahora. Los precios han estado equilibrados».
En materia de exportaciones, las cifras ilustran una tendencia de largo plazo preocupante: Argentina exportaba 163.000 toneladas de manzanas en 2013; hoy ronda las 91.000 en 2025. Los mercados de Brasil y Rusia absorben variedades nuevas como Rosy Glow, pero el grueso del negocio sigue siendo doméstico.
Información Senasa. Exportaciones de manzanas desde Argentina
Frente a competidores del hemisferio sur como Chile, Nueva Zelanda y Sudáfrica, el principal talón de Aquiles argentino es el costo. «En igual producto nuestro problema es el costo. No somos competitivos», reconoce Raimondo. La apuesta para el futuro pasa por la reconversión varietal y la productividad: «Mayor productividad en los campos. Eso nos va a hacer más competitivos». Mercados emergentes como la India y Asia representan oportunidades reales para quienes hayan avanzado en ese cambio.
Mandarinas W. Murcott: Brasil y Rusia en el foco
En el segmento de cítricos, Trevisur culminó la temporada de la variedad Nova y arrancó con W. Murcott, variedad de alta demanda tanto en el mercado local como en Rusia y Brasil. «Brasil le interesa mucho la W. Murcott», destaca Raimondo, subrayando la ventaja logística que ofrece la proximidad geográfica. El principal desafío actual es la velocidad de cosecha para evitar daños por heladas tardías.

Información de Senasa. Exportaciones de mandarinas desde Argentina.
Fuente: freshplaza.es



