Las lluvias en Tucumán retrasaron la cosecha de limón y afectan al sector citrícola

Las intensas precipitaciones registradas en Tucumán durante las últimas semanas generaron demoras en la cosecha de limón, complicaciones logísticas y preocupación en el sector citrícola. A pesar del escenario climático, los productores mantienen expectativas positivas por la fuerte demanda internacional.

Las persistentes lluvias en Tucumán comenzaron a generar un fuerte impacto en una de las principales economías regionales de la provincia: la producción citrícola, especialmente en el sector limonero.

Desde Federcitrus advirtieron que las precipitaciones registradas entre febrero y abril provocaron anegamientos, dificultades para ingresar a las fincas y demoras en la cosecha, afectando tanto la logística como los tiempos de exportación.

El presidente de la Federación Argentina del Citrus, José Carbonell, explicó que en algunas zonas de Tucumán las lluvias llegaron a triplicar y hasta cuadruplicar los niveles habituales, situación que impidió avanzar normalmente con la recolección de la fruta.

“Las lluvias dañaron la fruta y favorecieron el desarrollo de hongos, por eso las tareas de empaque y control sanitario son ahora mucho más exigentes”, explicó en una entrevista con LV12.

Uno de los principales problemas es que los caminos internos de las fincas quedaron prácticamente intransitables, lo que dificulta el ingreso de maquinaria y camiones. Además, el exceso de humedad afecta el tamaño, la concentración de jugo y la calidad del limón, elementos fundamentales para la exportación y la industrialización.

Desde el Gobierno provincial también reconocieron el impacto climático sobre los cultivos. La directora de Agricultura de Tucumán, Valeria López, sostuvo que “no está habiendo piso para entrar” a las plantaciones y anticipó que muchas cosechas serán más tardías de lo habitual.

A pesar de las dificultades, en el sector mantienen cierto optimismo por el contexto internacional. La menor oferta de limones provenientes de Europa y Turquía generó una fuerte demanda en mercados como Reino Unido, Rusia y otros países europeos, lo que podría sostener buenos precios para la producción tucumana.

En paralelo, la industria citrícola intenta recuperarse después de varios años complejos marcados por la caída de rentabilidad y la pérdida de hectáreas productivas en Tucumán. Según datos de Federcitrus, en la última década la provincia perdió alrededor de 13.000 hectáreas de limón, producto de la crisis internacional y los altos costos internos.

Ahora, el sector espera que mejoren las condiciones climáticas para normalizar la cosecha y aprovechar una ventana comercial que consideran clave para las exportaciones argentinas.

 

Fuente: losprimeros.tv

Scroll al inicio