El complejo limonero es una de las economías regionales más importantes del país, que cuenta no solo con un amplio despliegue en el NOA, sino también con una industria bien afincada y con una presencia internacional preponderante siendo el principal exportador de jugo y aceite de limón.
No obstante su centralidad, los últimos 6 años no fueron buenos para la actividad, debido a una fuerte caída de los precios internacionales por un crecimiento desmedido de la producción mundial, que se duplicó en poco menos de 20 años, sin que la demanda haya motorizado tal salto.
Esta situación, que empeoró en los últimos años, golpeó de lleno al sector y en especial a los productores independientes no integrados dando lugar a un retroceso en el área destinada al limón.
Por ejemplo, en Tucumán, principal provincia productora: en una década se perdieron 13.000 hectáreas, de las 50.000 implantadas. La razón: falta de rentabilidad, que hacía insostenible la actividad, llevando a que los productores se dediquen a otros cultivos o directamente abandonen los campos.
“En esta década se dieron las mayores pérdidas. Los productores no podían aguantar el costo de mantenimiento, el manejo de la finca… Hay algunos que tuvieron la opción de hacer otros cultivos, optando por la caña de azúcar u otros cítricos, y otros simplemente abandonaron los montes”, resumió el presidente de la Federación Argentina del Citrus (Federcitrus), José Carbonell.
Pero en 2025 esa tendencia parece haberse revertido y los precios internacionales han mejorado, algo central en una actividad que exporta el 80% de lo que produce. “Esa dinámica parece haberse cortado: se ha parado la fuga de hectáreas de limón”, sostuvo Carbonell.
Los mejores valores internacionales se dieron por una merma en la oferta europea, donde España y Turquía tuvieron problemas productivos, mientras que Sudáfrica, el otro gran productor del Hemisferio Sur, volcó su mercadería a Oriente, lo que hizo que el viejo continente aumentará su demanda.
“Los precios de los derivados industriales mejoraron mucho sobre el final de este año”, comentó Carbonell, cuestión que hizo que la “bonanza” de estos valores hayan llegado hacia quienes todavía contaban con producción para comercializar.
En la misma línea, el vicepresidente de la Sociedad Rural de Tucumán, Sebastián Lizárraga, comentó que “el precio del jugo está casi al doble que el año pasado. Eso le ha dado oxígeno a la industria que venía muy ajustada, con rentabilidad negativa. Esto ya es un repunte y hemos pasado el punto de infección”.
“Así, el negocio industrial va a ir repuntando levemente hacia arriba y con el fresco, que es un negocio que tiene mucha variabilidad año a año, hemos sido beneficiados”, completó Lizarraga.
El Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) reportó que, entre enero y noviembre, las exportaciones del complejo limonero medidas en valor registraron un incremento del 12,4% interanual, alcanzando los US$ 472,5 millones.
En volumen, se exportó limón fresco por un total de 320.091 toneladas la fruta fresca en lo que va de 2025, lo que implica un salto respecto a las 171.000 toneladas despachadas en 2024.
Asimismo, se embarcaron 7.000 toneladas de aceite, 80.000 toneladas de jugo y 80 toneladas de cáscara y polvillos, según datos provisorios de Federcitrus.
Estas cifras volvieron a posicionar al limón como el 11° complejo exportador más importante del sector.
En cuanto al 2026, Carbonell espera que las condiciones de mercado se mantengan y que esta tendencia de buenos precios internacionales y demanda, sumado a cierta estabilidad productiva en el sector continúen.
“La expectativa es que el año que viene se mantenga una demanda consistente por un aumento del consumo de fresco. Así, el 2026 se proyecta con renovadas inversiones para mantener la calidad de la fruta y mayores exportaciones”, indicó Carbonell y concluyó: “Los fruticultores somos optimistas”.
Fuente: clarin.com



