El auge productivo del limón turco no se traduce en mayor actividad comercial

La temporada del limón en Turquía ha registrado una marcada recuperación productiva tras los daños por heladas del año pasado, pero ese mayor volumen disponible no se ha traducido en una intensificación de la actividad comercial. Los exportadores se encuentran con una demanda más débil de lo esperado, costes de transporte elevados y precios en origen a la baja, según explica Esin Kesin, propietaria de la empresa exportadora de fruta turca Esin Tarim.

 

Mayor producción frente a una demanda cautelosa

«Esta temporada arrancó con bastante dinamismo para el sector del limón, pero está resultando una campaña difícil. Tras los daños por heladas y las pérdidas de producción del año pasado, este año la producción se ha recuperado de forma significativa. En particular, los volúmenes en las regiones de Mersin, Erdemli y Adana han superado las previsiones. Sin embargo, ese incremento productivo no ha traído consigo el mismo nivel de actividad en el mercado. Al inicio de la temporada, tanto productores como exportadores tuvieron dificultades para alcanzar la actividad comercial que esperaban», explica Kesin.

 

Kesin señala que los ingresos por exportación no reflejan necesariamente los volúmenes reales enviados. «En los primeros cuatro meses de 2026, los ingresos por exportación de limón alcanzaron los 195 millones de dólares, un incremento del 18% respecto al mismo período del año anterior. Sin embargo, podemos afirmar que los volúmenes exportados disminuyeron. Es decir, el aumento de los ingresos no debe interpretarse directamente como un incremento en la cantidad de producto vendido».

Al inicio de la temporada, la demanda también se vio afectada por las existencias acumuladas y la competencia de otros orígenes. «Al comienzo de la campaña, la demanda estuvo por debajo de las expectativas. Hubo varios motivos. En primer lugar, todavía había en el mercado existencias de limón procedentes de la temporada anterior. Además, los limones de Argentina y Sudáfrica siguieron compitiendo con el producto turco en determinados mercados», señala Kesin.

Los mercados tradicionales como Rusia, Irak y Rumanía siguen siendo importantes, mientras que la competencia en precio y calidad continúa siendo un factor determinante en Europa. Los limones turcos comenzaron a entrar en mayor cantidad en octubre, aunque la demanda sigue por debajo de lo esperado.

 

Las rutas alternativas de transporte encarecen los costes

La logística ha sido uno de los mayores retos de esta temporada, especialmente por los problemas de seguridad que afectan a las rutas de transporte por el mar Negro hacia Rusia y las interrupciones en el transporte marítimo.

«Uno de nuestros mayores desafíos ha sido la logística. Los problemas de seguridad en las rutas del mar Negro hacia el mercado ruso y las interrupciones en el transporte marítimo han obligado a los exportadores a buscar rutas alternativas. Sin embargo, el transporte por carretera también resulta extremadamente caro. Por poner un ejemplo, un envío que por mar cuesta aproximadamente 3.000 dólares puede llegar a costar entre 9.000 y 10.000 dólares por carretera», explica Kesin.

 

 

Los precios en origen caen por debajo de los costes de producción

El aumento de la producción también ha repercutido directamente en los precios que reciben los productores. La temporada pasada, la escasez de oferta sostuvo precios más altos, pero la situación ha cambiado considerablemente este año, según indica Kesin: «Esta temporada ha sido especialmente complicada en cuanto a precios para los productores. El año pasado, los precios eran más altos porque la disponibilidad de producto era limitada. Este año, en cambio, el incremento de la producción ha provocado caídas significativas en los precios en origen. En Adana, los precios en origen que al inicio de la temporada se situaban entre 8 y 12 liras turcas por kilogramo bajaron hasta las 5 liras en octubre. En Mersin y Erdemli, los limones Mayer se vendían entre 4 y 15 liras turcas por kilogramo, frente a unos costes de producción de entre 15 y 20 liras».

 

Los exportadores buscan rutas de envío más fluidas

De cara al resto de la temporada, Kesin confía en que las condiciones de transporte mejoren y en que los envíos a los mercados consolidados se vuelvan más ágiles.

«Durante este período, nuestras prioridades principales son mantener las relaciones con los clientes actuales, explorar mercados alternativos, no comprometer en ningún momento la calidad del producto y planificar los envíos con mayor cuidado. En el ámbito exportador, ofrecer un precio competitivo ya no es suficiente; la fiabilidad en la entrega y la continuidad del suministro son también factores de enorme importancia», afirma Kesin.

«La capacidad productiva de Turquía en limón, la diversidad de producto y la experiencia exportadora son ventajas considerables. No obstante, para mantenerlas, es necesario que los costes logísticos disminuyan, que se desarrollen nuevos mercados y que los precios en origen alcancen niveles sostenibles», concluye.

 

Fuente: freshplaza.es

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