Duro panorama citrícola

El portal «Fruticultura Sur» realiza un análisis profundo sobre la dura realidad de la campaña de la citricultura. Limones naranjas pomelos y mandarinas son puestos bajo la lupa de la especialista Bettina Ernst.

Las perspectivas por lo que queda de la campaña no son buenas lo que permite prever que se mantendrá la gran diferencia con respecto a los años previos. Luego de años caracterizados por la expansión se registrará un fuerte retroceso volviéndose a los volúmenes embarcados a principio de la década. Se estima cerrar la campaña con exportaciones de alrededor de 450 mil toneladas el valor más bajo de los últimos 5 años En los últimos 4 años las exportaciones oscilaron entre las 600 a 680 mil toneladas (ver Gráfico).
Esta caída de las ventas al exterior es preocupante y debería ser analizada tanto por el sector privado como público. Lo más fácil sería culpar a la crisis mundial. Pero esto sería un grave error dado que solo en algunos casos la caída de las exportaciones fue consecuencia de la crisis. Hubo factores mucho más importantes como sobreofertas incremento de los costos locales mayores riesgos comerciales entre otros que incidieron sobre el desarrollo de la temporada.

Limones

Este año dejarán de venderse al exterior casi 200 mil toneladas de limones. Dada la importancia que adquirió esta fruta y las dificultades que se presentaron en la actual campaña fue el principal responsable de la caída del conjunto de los envíos cítricos.
Visto en retrospectiva los limones fueron el gran éxito de la fruticultura argentina. El volumen de sus ventas externas prácticamente se triplicó en la última década. Se pasó de las 150 mil toneladas a mediados de los noventa a más de 400 mil en la campaña pasada. Esto se logró gracias al fuerte incremento de los envíos a la Unión Europea y a Rusia. En los otros destinos (Asia Canadá Latinoamérica) no se logró un gran avance manteniéndose los mismos con una participación mínima. El éxito del limón argentino en Europa se atribuye a su muy buena relación precio-calidad lo que le permitió desplazar a los restantes proveedores especialmente a los limones de verano españoles. En caso de Rusia Argentina pudo aprovechar la fuerte expansión del comercio frutícola de ese país.
La campaña 2008 fue excepcional dado que los principales competidores España y Turquía contaban con fuertes bajas en sus producciones. Los mercados demandaban limones hecho que pudo ser aprovechado a pleno por Argentina. Este año la situación fue justo inversa. Turquía y España registraron cosechas récord. Esto significó que en los mercados sobraban limones y consecuentemente los precios pagados eran sumamente bajos.
A diferencia de otros años el fuerte aumento de costos en la fruticultura argentina no permitió hacer negocios a tales valores. Por este motivo los exportadores tucumanos decidieron restringir fuertemente los envíos para lograr así un nivel de precios acorde con los costos. El resultado fue que solo se exportó el mitad de lo del año pasado pero a precios aceptables.
En caso de Rusia se sumaron la mayor oferta mediterránea y los bajos precios la baja capacidad de los importadores rusos de financiar las importaciones y los mayores riesgos comerciales. 

Naranjas

La situación fue en cierta medida similar a la de los limones. Las exportaciones no se vieron restringidas por la crisis sino por la sobreoferta de naranjas mediterráneas. Esto llevó a una falta de interés por las naranjas australes y precios demasiado bajos. Tanto Argentina como Sudáfrica redujeron marcadamente sus envíos.
En caso de Argentina también hubo un problema productivo. Debido a la sequía se registró una preponderancia de naranjas chicas justo cuando estas no eran demandadas en Europa.
Los envíos a Rusia cayeron aún más que los a la Unión Europea probablemente asociado al gran riesgo comercial. Lo que asombra en este caso es que mientras Argentina redujo sus exportaciones a Rusia en un 60% Sudáfrica incrementó sus envíos de naranjas en un 25% con respecto al año anterior. Entre las razones puede estar que los sudafricanos asumen este año mayores riesgos o bien que no encuentren destinos alternativos. 

Pomelos

Al igual que los limones sus exportaciones cayeron un 50%. Esta fuerte contracción fue inesperada. Las perspectivas iniciales no fueron malas. Pero el mercado europeo se mostró muy adverso al pomelo. El interés por esta fruta cayó drásticamente desplomándose las ventas y los precios. Los motivos del desinterés pueden ser varios. En los últimos años se observa una tendencia decreciente del consumo la cual puede haberse acentuado con la crisis. Además este año las naranjas a precios muy bajos compitieron fuertemente con los pomelos.
Al igual que con las naranjas Argentina tuvo problemas productivos. Como consecuencia de la seca la mayoría de los pomelos fueron chicos reduciéndose el porcentaje exportable. Esto limitó en especial el comercio con Rusia donde los consumidores aprecian los pomelos de gran tamaño. En la actual campaña se enviaron solo 1.500 toneladas a Europa del Este mientras que en el 2008 salieron 12.400. 

Mandarinas

Fueron la gran excepción dentro de la citricultura argentina. Este año se exportaron 23% más que en 2008. Al final de la campaña se espera poder superar las 100 mil toneladas con lo que se alcanzaría un nuevo record exportador.
Este éxito fue totalmente inesperado. Los pronósticos hablaban de una caída de los envíos como consecuencia de la sequía que redujo la cantidad y el tamaño de las mandarinas locales. Por otro lado se esperaba una mayor cosecha en Sudáfrica el principal competidor hemisférico. Además se temía una contracción del consumo como consecuencia de la crisis mundial que redujo el consumo de «frutas especiales» como es el caso de las mandarinas de contraestación.


FUENTE: FRUTICULTURA SUR

Duro panorama citrícola

El portal «Fruticultura Sur» realiza un análisis profundo sobre la dura realidad de la campaña de la citricultura. Limones naranjas pomelos y mandarinas son puestos bajo la lupa de la especialista Bettina Ernst.

Las perspectivas por lo que queda de la campaña no son buenas lo que permite prever que se mantendrá la gran diferencia con respecto a los años previos. Luego de años caracterizados por la expansión se registrará un fuerte retroceso volviéndose a los volúmenes embarcados a principio de la década. Se estima cerrar la campaña con exportaciones de alrededor de 450 mil toneladas el valor más bajo de los últimos 5 años En los últimos 4 años las exportaciones oscilaron entre las 600 a 680 mil toneladas (ver Gráfico).
Esta caída de las ventas al exterior es preocupante y debería ser analizada tanto por el sector privado como público. Lo más fácil sería culpar a la crisis mundial. Pero esto sería un grave error dado que solo en algunos casos la caída de las exportaciones fue consecuencia de la crisis. Hubo factores mucho más importantes como sobreofertas incremento de los costos locales mayores riesgos comerciales entre otros que incidieron sobre el desarrollo de la temporada.

Limones

Este año dejarán de venderse al exterior casi 200 mil toneladas de limones. Dada la importancia que adquirió esta fruta y las dificultades que se presentaron en la actual campaña fue el principal responsable de la caída del conjunto de los envíos cítricos.
Visto en retrospectiva los limones fueron el gran éxito de la fruticultura argentina. El volumen de sus ventas externas prácticamente se triplicó en la última década. Se pasó de las 150 mil toneladas a mediados de los noventa a más de 400 mil en la campaña pasada. Esto se logró gracias al fuerte incremento de los envíos a la Unión Europea y a Rusia. En los otros destinos (Asia Canadá Latinoamérica) no se logró un gran avance manteniéndose los mismos con una participación mínima. El éxito del limón argentino en Europa se atribuye a su muy buena relación precio-calidad lo que le permitió desplazar a los restantes proveedores especialmente a los limones de verano españoles. En caso de Rusia Argentina pudo aprovechar la fuerte expansión del comercio frutícola de ese país.
La campaña 2008 fue excepcional dado que los principales competidores España y Turquía contaban con fuertes bajas en sus producciones. Los mercados demandaban limones hecho que pudo ser aprovechado a pleno por Argentina. Este año la situación fue justo inversa. Turquía y España registraron cosechas récord. Esto significó que en los mercados sobraban limones y consecuentemente los precios pagados eran sumamente bajos.
A diferencia de otros años el fuerte aumento de costos en la fruticultura argentina no permitió hacer negocios a tales valores. Por este motivo los exportadores tucumanos decidieron restringir fuertemente los envíos para lograr así un nivel de precios acorde con los costos. El resultado fue que solo se exportó el mitad de lo del año pasado pero a precios aceptables.
En caso de Rusia se sumaron la mayor oferta mediterránea y los bajos precios la baja capacidad de los importadores rusos de financiar las importaciones y los mayores riesgos comerciales. 

Naranjas

La situación fue en cierta medida similar a la de los limones. Las exportaciones no se vieron restringidas por la crisis sino por la sobreoferta de naranjas mediterráneas. Esto llevó a una falta de interés por las naranjas australes y precios demasiado bajos. Tanto Argentina como Sudáfrica redujeron marcadamente sus envíos.
En caso de Argentina también hubo un problema productivo. Debido a la sequía se registró una preponderancia de naranjas chicas justo cuando estas no eran demandadas en Europa.
Los envíos a Rusia cayeron aún más que los a la Unión Europea probablemente asociado al gran riesgo comercial. Lo que asombra en este caso es que mientras Argentina redujo sus exportaciones a Rusia en un 60% Sudáfrica incrementó sus envíos de naranjas en un 25% con respecto al año anterior. Entre las razones puede estar que los sudafricanos asumen este año mayores riesgos o bien que no encuentren destinos alternativos. 

Pomelos

Al igual que los limones sus exportaciones cayeron un 50%. Esta fuerte contracción fue inesperada. Las perspectivas iniciales no fueron malas. Pero el mercado europeo se mostró muy adverso al pomelo. El interés por esta fruta cayó drásticamente desplomándose las ventas y los precios. Los motivos del desinterés pueden ser varios. En los últimos años se observa una tendencia decreciente del consumo la cual puede haberse acentuado con la crisis. Además este año las naranjas a precios muy bajos compitieron fuertemente con los pomelos.
Al igual que con las naranjas Argentina tuvo problemas productivos. Como consecuencia de la seca la mayoría de los pomelos fueron chicos reduciéndose el porcentaje exportable. Esto limitó en especial el comercio con Rusia donde los consumidores aprecian los pomelos de gran tamaño. En la actual campaña se enviaron solo 1.500 toneladas a Europa del Este mientras que en el 2008 salieron 12.400. 

Mandarinas

Fueron la gran excepción dentro de la citricultura argentina. Este año se exportaron 23% más que en 2008. Al final de la campaña se espera poder superar las 100 mil toneladas con lo que se alcanzaría un nuevo record exportador.
Este éxito fue totalmente inesperado. Los pronósticos hablaban de una caída de los envíos como consecuencia de la sequía que redujo la cantidad y el tamaño de las mandarinas locales. Por otro lado se esperaba una mayor cosecha en Sudáfrica el principal competidor hemisférico. Además se temía una contracción del consumo como consecuencia de la crisis mundial que redujo el consumo de «frutas especiales» como es el caso de las mandarinas de contraestación.


FUENTE: FRUTICULTURA SUR

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