La Comisión Europea (CE) aseguró este miércoles que aspira a completar el acuerdo comercial de la Unión Europea (UE) con Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay) y la renovación del Acuerdo Global con México “para finales de este año”.

“Aspiramos a completar acuerdos comerciales ambiciosos con Australia, México y Mercosur para finales de este año“, declaró el vicepresidente ejecutivo de la CE Maros Sefcovic durante un debate en la Eurocámara dedicado a los preparativos de la cumbre europea de la próxima semana.

La UE afronta semanas decisivas, con ultimátum incluido, para la negociación de los últimos detalles del acuerdo de asociación con el bloque de Mercosur, cuyo texto se cerró en 2019 pero que ha requerido de precisiones en los compromisos medioambientales y cuya finalización se resiste desde hace más de dos décadas.

Tras las críticas de los socios del Mercosur, incluso por boca del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, a las mayores exigencias de los europeos contra la deforestación o por el cumplimiento del Acuerdo de París contra el cambio climático, Bruselas afronta ahora mayor presión por el ultimátum lanzado por el presidente de Paraguay, Santiago Peña.

Peña dijo a finales de septiembre que, o cerraban para el 6 de diciembre, o el bloque suramericano se retiraría y se centraría en negociar acuerdos comerciales con países asiáticos.

Las dos partes están enfrascadas en llegar a un consenso sobre el anexo presentado por la UE que pone énfasis en el respeto climático pero que no forma parte del texto general del acuerdo, el cual se concluyó en junio de 2019 y que no hay intención de reabrir.

Pese a que entonces los dos bloques quedaron conformes, las alertas saltaron en países como Francia principalmente, o Irlanda, sobre el riesgo que el pacto puede entrañar para su agricultura, sobre todo, y la posibilidad de que el auge agrícola y ganadero en el Mercosur amenace aún más a la Amazonía y a esos sectores europeos.

Así pues, la Comisión Europea planteó a principios de año un anexo -pese a que el texto preacordado ya contenía fuertes compromisos con los acuerdos climáticos- pidiendo mayores garantías de cumplimiento y en el que habla incluso de recurrir a “contramedidas” como último recurso, lo cual no gustó al Mercosur, que trasladó su respuesta a Bruselas a mediados de septiembre.

En cuanto a México, la Unión Europea y el país latinoamericano llegaron en 2018 a un principio de acuerdo para modernizar el tratado comercial del año 2000 y está pendiente de la ratificación definitiva.

 

Fuente: efeagro.com