La Asociación Interprofesional de Limón y Pomelo (Ailimpo) denunció ayer la crisis que sufre el sector de producción de limón español con un exceso de oferta y señaló que la solución a corto plazo para aliviar la situación se centra en la firma de convenios con la industria transformadora.El director de Ailimpo José Antonio García y un portavoz de esta asociación Marcos Marín señalaron ayer en rueda de prensa en Murcia que a pocas semanas para terminar la campaña se pueden quedar sin recolectar unos 250 millones de kilos el 70% de la producción que supondría para los agricultores unas pérdidas de más de 8 millones de euros sólo en costes de producción.
La crisis del sector que se ha convertido en estructural dijo Marín está provocada por la «fortísima competencia del limón turco que ha multiplicado su producción del argentino así como por el descenso del consumo en el mercado europeo del 10 por ciento». A preguntas de los periodistas Marín afirmó que «tampoco nos favoreció en absoluto una imagen -aparecida en medios de comunicación en octubre pasado- en la que se daba a entender que las heladas y la supuesta la falta de agua había causado un descenso de la producción de limón».
Mensaje del agua
«Los mensajes contradictorios emitidos al exterior (no hay agua no hay limón) han sido muy negativos. A pesar traer a los principales importadores europeos a España para que vieran la situación y de publicar un aforo en julio con una previsión de campaña de 950.000 toneladas de producción la gente se confundió y los importadores que fueron a Turquía se quedaron allí» indicó. Con la situación actual la única posibilidad para resolver en parte del excedente de limón fino es la realización de contratos para abastecer a la industria de transformación con los que sacar unas 290.000 toneladas «lo que ayudaría al agricultor a limpiar la huerta y cobrar al menos las ayudas comunitarias» señaló el portavoz de Ailimpo.
El mejor escenario económico previsto es que se queden sin recolectar unos 2 5 millones de kilos este año por valor de unos 54 millones de euros dijo García para quien el futuro no se presenta halagüeño al considerar la crisis estructural por lo que se mostraron partidarios de acometer una reforma del sector incluido en la reforma de la OCM de frutas y hortalizas sobretodo el la comercialización.
fuente: La verdad Valencia.


