Cierre con incertidumbre

Finalizó la campaña exportadora de limón y los productores se preparan para un 2009 difícil desde lo productivo y comercial. Un análisis de Ernesto José Caram.
Con un crecimiento en el volumen final exportado del 13% comparado con la campaña 2007 los exportadores de limón argentinos se preparan con toda la tecnología disponible para afrontar una campaña 2009 que se presentará con muchas dudas desde el punto de vista productivo y comercial.
Las exportaciones en 2007 habían ascendido a un total de 296.000 pallets de limones y este año el registro cerró en 335.000 pallets enviados al exterior desde las diferentes provincias argentinas donde Tucumán representa más del 90% de los envíos.
A diferencia de lo que ocurrió el año pasado cuando la producción limonera había caído en forma abrupta en toda la cuenca del Mediterráneo y el mercado estaba prácticamente desabastecido de limones en la Unión Europea este año la producción del cítrico en la región del Hemisferio Norte experimentó un notable crecimiento de casi un 20% en cuanto al volumen cuyo destino principal serán los países de la UE.
Pero España presenta el caso más atípico. Este año los aforos de producción indicaban un crecimiento en la oferta de limones primofiori y verna del 50% respecto de la campaña pasada.

Estimación

Aunque los más conocedores del tema aseguran que el crecimiento será de más de un 80% con respecto a 2007/08. Esta situación llevará a que la oferta en Europa se encontrará más cubierta durante la campaña que ya se inició con limón del Mediterráneo y que terminarán compitiendo en forma directa con los producidos en el Hemisferio Sur. Estos últimos comenzaría a arribar al viejo mundo a partir de mayo de 2009. Sin embargo como ocurre todos los años Rusia será el primer destino de los limones argentinos. Todos estos en definitiva son datos muy preliminares pero marcan una tendencia que difícilmente se verá revertida. A menos que el clima del Hemisferio Norte les juegue una mala pasada a los citricultores del Mediterráneo.
Por otra parte en lo que respecta a la producción limonera local el clima viene acompañando a los productores con una primavera con una buena dotación de humedad provocada por lluvias persistentes y sobre todo con temperaturas que no son tan agobiantes como las que se esperaban generándose así un ambiente de equilibrio que está beneficiando en buena forma a la fisiología del árbol y por ende a la producción primaveral.
De mantenerse estas circunstancias naturales el sector se encontrará frente a una situación de mayor cosecha con respecto a la que acaba de finalizar con una buena sanidad y una excelente calidad. Esta situación de mayor producción y por ende de oferta tanto en el Hemisferio Norte como en el Sur deberá llevar a reflexionar al respecto y pensar que el próximo será un año difícil desde el punto de vista comercial donde deberá primar la racionalidad en la organización de las cosechas y de las exportaciones. Esto deberá provocar un manejo adecuado de los volúmenes que se destinarán a las industrias al mercado interno y a la exportación buscando optimizar los máximos beneficios en cada uno de ellos.

Mayores costos

Al incremento de los costos de producción que son previsibles también se espera una menor demanda de limones fruto de la recesión que agobia desde hace unos meses a todos los países de la UE. Las cadenas de supermercados más importantes de Europa ya redujeron sus pedidos de compra en casi un 50% respecto de la campaña pasada. Esto es una señal de alerta que no deberá ser desestimada para no tener que afrontar sorpresas a lo largo de una futura campaña exportadora que ya presenta más incertidumbres que certezas.
Por el momento lo deseable es que el sector productivo local continúe volcando en sus plantaciones toda la tecnología disponible en materia de fertilización monitoreos control de plagas problemas y manejo adecuado del monte frutal en procura de lograr una cosecha de calidad. En definitiva será la mejor herramienta con que contará el exportador para hacer frente a un año de mayor oferta y mercados recesivos. Las cartas ya están jugadas la producción local está en una etapa de definiciones en cuanto a su volumen y su calidad de ahora en más los empresarios deberán delinear una estrategia que redunde en beneficios para todo el sector.

FUENTE: La Gaceta Rural

Cierre con incertidumbre

Finalizó la campaña exportadora de limón y los productores se preparan para un 2009 difícil desde lo productivo y comercial. Un análisis de Ernesto José Caram.
Con un crecimiento en el volumen final exportado del 13% comparado con la campaña 2007 los exportadores de limón argentinos se preparan con toda la tecnología disponible para afrontar una campaña 2009 que se presentará con muchas dudas desde el punto de vista productivo y comercial.
Las exportaciones en 2007 habían ascendido a un total de 296.000 pallets de limones y este año el registro cerró en 335.000 pallets enviados al exterior desde las diferentes provincias argentinas donde Tucumán representa más del 90% de los envíos.
A diferencia de lo que ocurrió el año pasado cuando la producción limonera había caído en forma abrupta en toda la cuenca del Mediterráneo y el mercado estaba prácticamente desabastecido de limones en la Unión Europea este año la producción del cítrico en la región del Hemisferio Norte experimentó un notable crecimiento de casi un 20% en cuanto al volumen cuyo destino principal serán los países de la UE.
Pero España presenta el caso más atípico. Este año los aforos de producción indicaban un crecimiento en la oferta de limones primofiori y verna del 50% respecto de la campaña pasada.

Estimación

Aunque los más conocedores del tema aseguran que el crecimiento será de más de un 80% con respecto a 2007/08. Esta situación llevará a que la oferta en Europa se encontrará más cubierta durante la campaña que ya se inició con limón del Mediterráneo y que terminarán compitiendo en forma directa con los producidos en el Hemisferio Sur. Estos últimos comenzaría a arribar al viejo mundo a partir de mayo de 2009. Sin embargo como ocurre todos los años Rusia será el primer destino de los limones argentinos. Todos estos en definitiva son datos muy preliminares pero marcan una tendencia que difícilmente se verá revertida. A menos que el clima del Hemisferio Norte les juegue una mala pasada a los citricultores del Mediterráneo.
Por otra parte en lo que respecta a la producción limonera local el clima viene acompañando a los productores con una primavera con una buena dotación de humedad provocada por lluvias persistentes y sobre todo con temperaturas que no son tan agobiantes como las que se esperaban generándose así un ambiente de equilibrio que está beneficiando en buena forma a la fisiología del árbol y por ende a la producción primaveral.
De mantenerse estas circunstancias naturales el sector se encontrará frente a una situación de mayor cosecha con respecto a la que acaba de finalizar con una buena sanidad y una excelente calidad. Esta situación de mayor producción y por ende de oferta tanto en el Hemisferio Norte como en el Sur deberá llevar a reflexionar al respecto y pensar que el próximo será un año difícil desde el punto de vista comercial donde deberá primar la racionalidad en la organización de las cosechas y de las exportaciones. Esto deberá provocar un manejo adecuado de los volúmenes que se destinarán a las industrias al mercado interno y a la exportación buscando optimizar los máximos beneficios en cada uno de ellos.

Mayores costos

Al incremento de los costos de producción que son previsibles también se espera una menor demanda de limones fruto de la recesión que agobia desde hace unos meses a todos los países de la UE. Las cadenas de supermercados más importantes de Europa ya redujeron sus pedidos de compra en casi un 50% respecto de la campaña pasada. Esto es una señal de alerta que no deberá ser desestimada para no tener que afrontar sorpresas a lo largo de una futura campaña exportadora que ya presenta más incertidumbres que certezas.
Por el momento lo deseable es que el sector productivo local continúe volcando en sus plantaciones toda la tecnología disponible en materia de fertilización monitoreos control de plagas problemas y manejo adecuado del monte frutal en procura de lograr una cosecha de calidad. En definitiva será la mejor herramienta con que contará el exportador para hacer frente a un año de mayor oferta y mercados recesivos. Las cartas ya están jugadas la producción local está en una etapa de definiciones en cuanto a su volumen y su calidad de ahora en más los empresarios deberán delinear una estrategia que redunde en beneficios para todo el sector.

FUENTE: La Gaceta Rural

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