Los relevamientos de información hablan de un incremento en el volumen de producción de cítricos en Córdoba (España) pero no así en los precios de los productos los cuales disminuirán considerablemente.
Los últimos datos de la Comisión Europea apuntan a una campaña de cítricos en la Unión Europea similar a la del pasado año con un volumen de producción que superará los 17 millones de toneladas.
En Córdoba según los datos del último aforo regional se espera un aumento en la producción de naranja que podrá superar el 26 por ciento respecto a la campaña 2007/2008. Se prevén 202.715 toneladas frente a las 162.671 toneladas cosechadas el pasado año. En el caso de mandarinas el crecimiento es aún mayor rozando el 103 por ciento aunque con producciones mucho más bajas que no llegan a las 8.200 toneladas.
En general la campaña citrícola en España va a ser muy productiva y según las últimas estimaciones se espera suba un veinte por ciento y alcance los 6 4 millones de toneladas incluidos limones y pomelos. Una producción que recupera la mala temporada anterior y que compensa los bajos rendimientos de otros estados europeos.
La campaña en particular la de mandarinas y naranjas está marcada por una caída generalizada de los precios en origen. En el caso de la naranja cordobesa los precios de la navelina han sufrido caídas entre el 25 y el 40 por ciento interanual además de presentar calibres más pequeños que en años anteriores lo que en algunos casos ha bajado su valor comercial.
Son diversos los motivos que pueden justificar esta crisis de precios. Entre los más significativos destaca la escasa concentración de la oferta lo que dificulta la fortaleza con los compradores. También el aumento de la producción nacional ha jugado un papel especulativo importante ya que los operadores han contado con abundante oferta con la que presionar las cotizaciones.
Un tercer factor significativo ha sido el cambio de modelo de las ayudas para industria. El establecimiento de un mínimo de entregas para poder cobrar la ayuda ha permitido presionar a la baja los precios. Así los productores han derivado a fresco el resto tirando su valor a la baja.
Además la ya mencionada pérdida de calibre ha obligado a recoger naranjas que quedan fuera de mercado aunque en algunos casos se hayan metido en la cadena a precios hundidos.
Fuente: ABC de Córdoba España.-


