Según informó la Dirección Regional de Comercio las exportaciones de cítricos de Valencia a Rusia sufrieron una reducción cercana al 50% durante esta campaña. Las causas.
El mercado ruso que en los últimos años se había convertido en un destino esperanzador para el negocio citrícola debido a la potencia creciente de su demanda no termina de despegar en el presente curso naranjero. Los resultados obtenidos hasta la fecha resultan decepcionantes si se comparan con los del ejercicio anterior. Y es que de acuerdo con los datos de la Dirección Regional de Comercio (Soivre) hasta el pasado 20 de diciembre la exportación de cítricos españoles a Rusia sumaba un total de 12.826 toneladas frente a las 22.791 que se habían remitido a igual fecha de la última temporada. Es decir que las cantidades enviadas a Rusia han sufrido esta campaña un severo recorte próximo al 50%.
Según las fuentes del sector consultadas por este diario son varias las causas que confluyen a la hora de explicar los motivos de esa disminución. En primer lugar existe coincidencia generalizada en atribuir a la crisis general que sufren las economías occidentales y que también está golpeando con saña a Rusia la caída de la demanda. De hecho una de las firmas rusas que estaba especializada en este tipo de importaciones se ha visto abocada a la quiebra. En medio de ese contexto recesivo los precios de compra de los cítricos se negocian a la baja y en este sentido no hay que olvidar que por razones de lejanía enviar fruta a Rusia resulta bastante más caro que hacerlo a otros destinos más cercanos por lo que es necesario asegurarse un precio lo suficientemente satisfactorio como para compensar la inversión que supone para los exportadores su apuesta por el mercado ruso.
Controles de residuos
Otro tercer elemento que también habrá contribuido a frenar los envíos al citado destino es el certificado sobre residuos de productos fitosanitarios que deben presentar las empresas. La nueva norma rusa sobre esta materia es muy estricta y aunque por el momento no se han producido rechazos de mercancía en frontera las firmas que remiten sus cítricos a Rusia deben costearse los análisis y documentos que han de acompañar a sus cargamentos lo cual resulta también un sobrecoste añadido.
Con todo las complicaciones que está sufriendo la actividad citrícola esta temporada no se circunscriben ni mucho menos al mercado ruso sino que son generalizadas de tal manera que cuando mejoren las perspectivas del negocio Rusia también tendrá que notarlo.
Por el momento y consciente de la importancia estratégica de ese mercado la Conselleria de Agricultura va a realizar una campaña de publicidad en supermercados rusos para promocionar el consumo de agrios.
Fuente: Diario «El Mercantil Valenciano»


