España: El cultivo de hortalizas cae un 16%

Los bajos precios en origen han provocado una reducción notable de los cultivos de hortalizas y cítricos en los últimos años tal y como ponen de manifiesto los datos oficiales más recientes y las organizaciones agrarias.
La superficie con plantaciones de verduras de hoja o tallo disminuyó un 16% en 2009 según las cifras del Ministerio de Medio Ambiente Rural y Marino (MARM) mientras que la producción de limones cayó cerca del 23% en el mismo periodo. La asociación Asaja y el sindicato La Unió apuntan que desde entonces ninguno de esos productos ha visto mejorada su situación.

Las hortalizas de hoja o tallo como la lechuga la col la espinaca la acelga o el espárrago han perdido protagonismo en favor de las de fruto como la berenjena el tomate o el pimiento y muy especialmente de las de flor como la coliflor la alcachofa y el brócoli. Así los cultivos del primer grupo ocupaban 2.254 hectáreas en la provincia en 2008 según los datos del MARM.

Un año después su presencia se había reducido a 1.893 hectáreas. Sin embargo las verduras de fruto crecieron de 2.178 a 2.404 hectáreas convirtiéndose en el segundo grupo en importancia. Por delante están con casi el doble de superficie las de flor; su cultivo se redujo en un 1% pero aún así su presencia es muy destacada principalmente gracias a la profusión de productos como alcachofa y brócoli.

Con los cítricos ha sucedido algo parecido ya que el desplome del limón ha ido parejo al crecimiento del mandarino. No obstante aquí lo más relevante no es la pérdida de superficie ya que fue de sólo un 2% entre 2008 y 2009 sino la caída de la producción. El Ministerio refleja en sus estadísticas un descenso del rendimiento de estos cultivos cercano al 20% al pasar de 21.518 kilos de limones por hectárea a 17.272. La combinación de esos dos factores hizo que la producción cayera de las 204.268 toneladas de 2008 hasta las 157.761 del año siguiente.

Éste es uno de los cultivos donde más estragos ha provocado la descompensación entre los costes de producción y los bajos precios en origen. Como consecuencia muchos campos se han abandonado o transformado para plantar otros cítricos especialmente mandarinas. Tanto este cultivo como el de naranjas ha perdido algo de superficie pero en el caso del rendimiento y la producción es muy diferente. Así las plantaciones de mandarino pasaron en un año de producir 17.461 kilos por hectárea a 22.845 un incremento cercano al 31%. Las organizaciones agrarias destacan la mejor salida de este producto en el mercado.

Mejores perspectivas en secano

Los cultivos de secano tuvieron en 2009 una trayectoria en general positiva salvo en el caso de los viñedos un cultivo bastante estancado en los últimos tiempos. Los campos de uva de mesa disminuyeron su superficie en casi un 5% situándose por debajo de las 7.000 hectáreas.

También descendió aunque de forma aún más leve la extensión de las explotaciones de viñedo de transformación. La uva utilizada para la elaboración de vino cuenta según los datos oficiales con 14.659 hectáreas.

En el almendro y el olivar resulta un tanto paradójico que en 2009 se redujera la superficie plantada y sin embargo la producción se incrementara un 13 79% y un 10% respectivamente. Un mejor rendimiento de ambos cultivos es la respuesta a ello si bien hay que tener en cuenta que las campañas suelen tener grandes fluctuaciones entre un año y otro.

Preocupación por los efectos y falta de ayudas

La crisis desatada a raíz de la infección por la bacteria «E.coli» ha venido a sumar más incertidumbre al sector agrario. Con todo más allá del motivo del problema Asaja afirma que el Gobierno «no ha sabido llevarlo» y que no ha hecho ante las instituciones europeas la suficiente presión para limpiar la imagen de las hortalizas españolas ni tampoco para que los productores puedan compensar las pérdidas que han sufrido. Eladio Aniorte asegura que las ayudas aprobadas apenas alcanzan un 10% de lo que se ha perdido y que con esto difícilmente se puede remontar la situación. Más cauto es por su parte el dirigente de La Unió aunque tampoco oculta su preocupación por las consecuencias que pueda alcanzar esta crisis. Así Jose Manuel Pamies destaca que el campo sufre los efectos sobre todo de una manera indirecta ya que muchos pedidos se paralizaron a raíz del infundado veto a las hortalizas españolas no sólo de pepinos sino también de otras verduras y frutas y que esas pérdidas serán difíciles de compensar. A. T.

Fuente: Diario Información

España: El cultivo de hortalizas cae un 16%

Los bajos precios en origen han provocado una reducción notable de los cultivos de hortalizas y cítricos en los últimos años tal y como ponen de manifiesto los datos oficiales más recientes y las organizaciones agrarias.
La superficie con plantaciones de verduras de hoja o tallo disminuyó un 16% en 2009 según las cifras del Ministerio de Medio Ambiente Rural y Marino (MARM) mientras que la producción de limones cayó cerca del 23% en el mismo periodo. La asociación Asaja y el sindicato La Unió apuntan que desde entonces ninguno de esos productos ha visto mejorada su situación.

Las hortalizas de hoja o tallo como la lechuga la col la espinaca la acelga o el espárrago han perdido protagonismo en favor de las de fruto como la berenjena el tomate o el pimiento y muy especialmente de las de flor como la coliflor la alcachofa y el brócoli. Así los cultivos del primer grupo ocupaban 2.254 hectáreas en la provincia en 2008 según los datos del MARM.

Un año después su presencia se había reducido a 1.893 hectáreas. Sin embargo las verduras de fruto crecieron de 2.178 a 2.404 hectáreas convirtiéndose en el segundo grupo en importancia. Por delante están con casi el doble de superficie las de flor; su cultivo se redujo en un 1% pero aún así su presencia es muy destacada principalmente gracias a la profusión de productos como alcachofa y brócoli.

Con los cítricos ha sucedido algo parecido ya que el desplome del limón ha ido parejo al crecimiento del mandarino. No obstante aquí lo más relevante no es la pérdida de superficie ya que fue de sólo un 2% entre 2008 y 2009 sino la caída de la producción. El Ministerio refleja en sus estadísticas un descenso del rendimiento de estos cultivos cercano al 20% al pasar de 21.518 kilos de limones por hectárea a 17.272. La combinación de esos dos factores hizo que la producción cayera de las 204.268 toneladas de 2008 hasta las 157.761 del año siguiente.

Éste es uno de los cultivos donde más estragos ha provocado la descompensación entre los costes de producción y los bajos precios en origen. Como consecuencia muchos campos se han abandonado o transformado para plantar otros cítricos especialmente mandarinas. Tanto este cultivo como el de naranjas ha perdido algo de superficie pero en el caso del rendimiento y la producción es muy diferente. Así las plantaciones de mandarino pasaron en un año de producir 17.461 kilos por hectárea a 22.845 un incremento cercano al 31%. Las organizaciones agrarias destacan la mejor salida de este producto en el mercado.

Mejores perspectivas en secano

Los cultivos de secano tuvieron en 2009 una trayectoria en general positiva salvo en el caso de los viñedos un cultivo bastante estancado en los últimos tiempos. Los campos de uva de mesa disminuyeron su superficie en casi un 5% situándose por debajo de las 7.000 hectáreas.

También descendió aunque de forma aún más leve la extensión de las explotaciones de viñedo de transformación. La uva utilizada para la elaboración de vino cuenta según los datos oficiales con 14.659 hectáreas.

En el almendro y el olivar resulta un tanto paradójico que en 2009 se redujera la superficie plantada y sin embargo la producción se incrementara un 13 79% y un 10% respectivamente. Un mejor rendimiento de ambos cultivos es la respuesta a ello si bien hay que tener en cuenta que las campañas suelen tener grandes fluctuaciones entre un año y otro.

Preocupación por los efectos y falta de ayudas

La crisis desatada a raíz de la infección por la bacteria «E.coli» ha venido a sumar más incertidumbre al sector agrario. Con todo más allá del motivo del problema Asaja afirma que el Gobierno «no ha sabido llevarlo» y que no ha hecho ante las instituciones europeas la suficiente presión para limpiar la imagen de las hortalizas españolas ni tampoco para que los productores puedan compensar las pérdidas que han sufrido. Eladio Aniorte asegura que las ayudas aprobadas apenas alcanzan un 10% de lo que se ha perdido y que con esto difícilmente se puede remontar la situación. Más cauto es por su parte el dirigente de La Unió aunque tampoco oculta su preocupación por las consecuencias que pueda alcanzar esta crisis. Así Jose Manuel Pamies destaca que el campo sufre los efectos sobre todo de una manera indirecta ya que muchos pedidos se paralizaron a raíz del infundado veto a las hortalizas españolas no sólo de pepinos sino también de otras verduras y frutas y que esas pérdidas serán difíciles de compensar. A. T.

Fuente: Diario Información

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