Las altas temperaturas agravan los daños causados por la mosca de la fruta
El técnico Juan Argente mantiene que los efectos de la mosca mediterránea de la fruta (Certitis capitata) son muy diferentes según los productores hayan seguido o no la campaña de sanidad vegetal promovida por el Consell. Los que sí lo han hecho si la fruta se ha recogido en su etapa óptima de maduración han comprobado que las pérdidas provocadas por la plaga no serán superiores al cinco por ciento. No obstante en la fruta recolectada a partir de los meses más cálidos del verano los daños han sido muy superiores y llegan a niveles de entre el 25 y el 30 por ciento de la producción.
Esta mosca afecta a toda la fruta de temporada pero en el caso de Ibiza Argente asegura que este año en frutales ha habido una incidencia mínima mientras que las explotaciones que más se han resentido han sido las de cítricos.
Para el experto esta circunstancia se debe a que las frutas de temporada (ciruelas melocotones albaricoques ) tienen un periodo de maduración muy corto por lo que la mosca tiene menos tiempo para atacar. Los cítricos en cambio tardan mucho más tiempo en madurar. En este caso se han producido pérdidas por encima del 30 por ciento aunque no sólo por efectos de la Ceratitis sino también por circunstancias añadidas como la sobremaduración y otros problemas a causa de las altas temperaturas.
Juan Argente recomienda que la fruta se recoja dentro de su etapa de maduración en la medida de lo posible y asimismo que se apliquen tratamientos contra la mosca cada dos semanas. Según sus cálculos en las explotaciones de cítricos en donde no se ha seguido la campaña de control y vigilancia este año se han producido pérdidas de hasta el 60 por ciento.
FUENTE: DIARIO DE IBIZA


