Uno de los principales problemas que atraviesan los países latinoamericanos es no tener una salida exportadora adecuada para encaminar un crecimiento sostenido. Argentina no está ajena a este problema dado que su nivel exportador ronda el 9% del PBI que en los últimos años creció pero está lejos todavía de los niveles internacionales para países de características similares como pueden ser España o Australia que tienen un nivel de alrededor del 20% de su PBI.
Para alcanzar esta mejora en las exportaciones se deben generar las condiciones económicas que favorecen el crecimiento de una economía de mercado orientada al exterior y con menor intervención del Gobierno. Esto es sin duda uno de los fundamentos que tienen los actuales países líderes en la exportación de productos como lo es el caso de nuestro vecino Brasil.
En general los parámetros que utilizan son el tipo de cambio real que es una variable importante a la hora de dirigir los recursos al sector de transables y no transables. Por lo cual juegan un papel interesante a la hora de buscar rentabilidad por medio de las exportaciones y generar incentivos para un país exportador. Otra forma de incidir en el tipo de cambio efectivo es aplicar impuestos a las importaciones y subsidios a las exportaciones mejorando los incentivos a las exportaciones.
En este punto la economía argentina presenta los reintegros de impuestos a las exportaciones como forma de subsidio. En el caso de los subsidios estos presentan ciertas limitaciones las cuales provienen de los acuerdos que se firman con la OMC y los tratados con el Mercosur. En el caso de los reintegros estos tienen un límite impuesto. Para el caso de los subsidios también presentan grandes restricciones. Pero siempre es posible dentro de las normas generar mecanismos para fomentar las exportaciones. En el caso de los subsidios mientras más directos sean más se lo podrán recurrir los demás países. Por lo tanto se deben realizar subsidios indirectos para evitar este tipo de conflictos.
Posibilidades de ayuda
Dentro de las normas son posibles tres tipos de ayuda. Una son los reintegros que tienen como finalidad poner a los exportadores en igualdad de condiciones con sus competidores externos. Otra posibilidad es otorgar préstamos a los exportadores para que estos accedan a las tasas de interés de nivel internacional; estos préstamos presentan un subsidio en la tasa de interés. También es posible otorgar créditos de pre y post embarque a tasas de internacionales y fijar un seguro o garantía de préstamos.
Otra forma de orientar la producción hacia el sector de los bienes exportables es disminuir los costos de producción para aumentar la competitividad de los bienes exportables. Estos cambios los podemos realizar por medio de la disminución de los impuestos y salarios. No hay dudas de que este tipo de cambios serán muy difíciles de aplicar en las condiciones actuales en la que vive el país pero sí se pueden respetar algunos de estos parámetros que ya están en uso pero que ahora no se los cumple como quisiera el sector exportador. Nos referimos a los reintegros a las exportaciones que no se están cumpliendo en actividades como la citricultura – con la exportación de frutas frescas como nuestros limones- y la exportación de arándanos y frutilla.
Esta situación es palpable como dijimos en la exportación de limones ya que según información suministrada por despachantes de aduanas el Gobierno nacional frenó prácticamente la autorización de los reintegros de exportación y suspendió el pago de los reintegros autorizados a casi todas las empresas exportadoras por incumplimiento en el ingreso de las divisas o cumplimiento tardío de las mismas.
Afirman que por un par de operaciones incumplidas total o parcialmente frenan el beneficio del 100% de las operaciones cumplidas cuando en realidad lo que se debería bloquear sería el reintegro de la operación incumplida y liberar el pago una vez cumplido. Por otro lado hay muchas empresas del NOA a las que se les ha quitado el beneficio de pagar los derechos de exportación en forma diferida es decir al ingreso de las divisas como se venía operando hasta 2011. De esta manera el esfuerzo financiero es tremendo ya que los derechos se deben pagar al momento de la carga aun sin saber los resultados de la venta. Lo único que hoy se está pidiendo desde el sector exportador es que las autoridades nacionales involucradas en este proceso de reintegros cumplan con lo dispuesto por sus normas y sobre otros beneficios que los exportadores tenían para aliviar un poco la complicada situación de las exportaciones de fruta cítrica.
Fuente: lagaceta


