La falta de lluvias y la variación de temperaturas han provocado un descenso del 30% en la cosecha de este año. A solo un mes de que se inicie la campaña citrícola en la provincia de Castellón con la recogida de las variedades más tempranas como la marisol o la clemenrubí la actividad comercial ya se deja notar. Los almacenes y cooperativas citrícolas de la provincia han adelantado la compraventa de naranjas para garantizarse el suministro y poder atender la demanda especialmente del mercado internacional. El comercio ha optado por ser previsor ante la bajada en la producción citrícola que se prevé de hasta un 30% durante la próxima temporada.
Las expectativas son pues optimistas después de una campaña la pasada que fue desastrosa en cuanto a precios para el agricultor y en rentabilidad tanto para el campo como para el comercio.
El presidente de Fepac-Asaja en Castellón Doménec Nàcher aconseja a los productores que no se precipiten a la hora de vender y esperen a que la campaña esté más avanzada “porque al haber menor producción los precios deberán ser más elevados”. El objetivo es evitar que se repita lo sucedido durante la pasada temporada donde las pérdidas para los productores valencianos se cifraron en 195 millones de euros. Desde Fepac-Asaja remarcan la necesidad de lograr precios justos a través de la obligatoriedad de un contrato homologado de compraventa de cítricos “por lo que confíamos que el próximo mes la Conselleria publique este documento y pueda entrar en vigor” remarca Nàcher.
El responsable hortofrutícola de Intercoop Enrique Bellés señala que durante estas semanas se
están llevando a cabo los primeros movimientos comerciales aunque remarca que el precio que se ofrece ahora es “poco” identificativo a la hora de establecer un valor aproximado. Y el portavoz en materia citrícola de la Unió José Ramón Urbán quien confía en que el descenso de producción que trae consigo mejor calibre en las naranjas se traduzca en una recuperación de precios; “no podemos seguir así”.
DESCENSO // La notable bajada de producción que ya se aprecia en los árboles se debe a tres motivos: falta de lluvias caída de la fruta por variaciones de temperaturas y al hecho de que numeras naranjas se quedaron en el árbol y este no ha podido completar su ciclo biológico.
Fuente: elperiodicomediterraneo


