Una carta de un productor citrícola de Chajarí pone en escena la posible competencia desleal que existen entre los jugos en polvo sintéticos y los productos realmente exprimidos. He leído una nota de Informe de Marzo sobre “Sistema de plantación intensiva para industria” donde se habla de la tecnología en plantaciones de cítricos de alta densidad.
Hemos visto también una foto de un aviso de La Nacion Revista del 15 de Mayo que me parece contradictorio sobre nuestra producción de naranjas.
Desde luego que me parece que la empresa del aviso BC La Campagnola tiene todo el derecho a publicitar sus productos en este caso un sachet de polvo sintético “sabor a Naranja” dice. Pero nos preguntamos aquí en una situación de cierta crisis en el mercado interno y frente a la importación de naranjas de España que ha introducido el supermercado La Anónima si los polvos sintéticos con “sabor a” que no son jugos naturales no padecemos de una competencia desleal de parte del sistema concentrado importador.
Como se puede apreciar en el Aviso de dicha revista se plantea “Olvidar” la maquinita de exprimir naranjas y por ende no beber jugo natural exprimido.
El aviso cierra con una curiosa afirmación: “Cada vez son más los que se enamoran del verdadero sabor a frutas” y termina: “Polvo para preparar bebida analcohólica artificial dietética de bajas calorías”.
En realidad es agua saborizada con un lejano sabor a fruta.
¿No se trata acaso de un acto de competencia comercial desleal?
¿Se puede fundamentar esto como un factor de libertad comercial?
Al parecer nuestro Código Alimentario permite cualquier cosa que pueda ingerirse que no sea un veneno. Nos preguntamos finalmente cuántas plantas de cítricos menos son reemplazadas por estos polvos “sabor a fruta” que se ofrecen fácilmente al pagar en la caja de los supermercados y que crean en el consumidor la ilusión que consumirán jugos de frutas.”
Saludos Patricio Hernández productor citrícola de Chajarí.
Fuente : INFORME FRUTIHORTICOLA JUNIO 2016


