Un proyecto financiado por la UE busca solventar la demanda mundial de alimentos sin dañar el medio ambiente.Se calcula que la demanda mundial de alimentos aumentará en un 70 % de aquí a 2050 y al mismo tiempo un fuerte incremento en el uso de la biomasa ejercerá también una gran presión sobre la agricultura. Alimentar el planeta sin dañar el medio ambiente es el tema central del Día Mundial de la Alimentación 2014 – y el objetivo de varios proyectos de investigación financiados por la UE.
La UE invierte más de 4 000 millones de euros en investigación e innovación en pro de una bioeconomía europea que saque el máximo provecho de nuestros recursos biológicos renovables. La agricultura es un elemento clave que garantiza la producción de alimentos asegura la gestión sostenible de los recursos naturales y sostiene el desarrollo de las zonas rurales.
Convertir en pienso los residuos agrícolas – la solución que preconiza el proyecto de investigación NOSHAN financiado por la UE – brindaría nuevas oportunidades a los agricultores al tiempo que reduciría la dependencia de Europa de las importaciones de piensos. Con ello se impulsaría a su vez la creación de nuevos puestos de trabajo “verdes” en la recogida de residuos las plantas de procesamiento y la fabricación de piensos. Este concepto será especialmente bien acogido en las zonas rurales donde el crecimiento es menos intenso que en las zonas urbanas y donde la industria de los piensos es un potente motor económico.
Montse Jorba coordinadora científica del Centro Tecnológico LEITAT (España) explica: “Una tercera parte de los alimentos producidos para el consumo humano se pierde o se desperdicia en el mundo – en total 1 300 millones de toneladas anuales – y la transformación de los alimentos es responsable de una gran parte de este despilfarro. Las frutas y las hortalizas presentan los mayores índices de desperdicio de entre los alimentos. Esto equivale a un gran despilfarro de recursos que incluye el agua la tierra la energía el trabajo y el capital” aseguró la especialista.
El proyecto NOSHAN convertirá en pienso los residuos alimentarios – en particular de las frutas hortalizas y productos lácteos – con un coste bajo y manteniendo un bajo consumo de energía.
El equipo – centros de investigación una universidad y empresas de seis países de la UE además de Turquía – comenzó a trabajar en 2012 evaluando el valor de distintos tipos de residuos y creando una base de datos con los potenciales ingredientes de los piensos. Para cuando finalice el proyecto en 2016 el equipo conocerá también las mejores tecnologías para la extracción y mejora de cada tipo de residuo.
Los procesos desarrollados por el proyecto ayudarán a las empresas agrícolas a recuperar las calorías contenidas en los alimentos que se tiran la energía que se destinó a la producción de este alimento y también darán lugar a una importante disminución del uso de agua (los residuos alimentarios representan más de una cuarta parte del total de consumo mundial de agua dulce). Al reducir la necesidad de producir los piensos de forma separada el planteamiento de NOSHAN podría reducir la creciente competencia entre la producción de alimentos y la de piensos necesitadas ambas de tierra y agua.
La seguridad está garantizada a través de un proceso de seguimiento intensivo que abarca todo desde los residuos como materias primas hasta el producto final. La seguridad junto con la viabilidad técnica y económica de cada uno de los procesos estudiados será decisiva en última instancia para las estrategias y productos que comercialice el equipo NOSHAN.
Contexto
El proyecto NOSHAN ha sido galardonado con casi 3 millones de euros de financiación dentro del séptimo programa marco de investigación y desarrollo tecnológico (2007-2013) de la Unión Europea. Reúne a centros de investigación universidades grandes empresas y pymes del sector alimentario de España Bélgica Alemania Francia Italia los Países Bajos y Turquía.


